Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Nace la primera rondalla fuera de Galicia

La asociación Xuntanza de Catalunya pone en marcha su propia agrupación, que ya cuenta con más de un centenar de interesados, y aspira a tocar en el concurso del Ifevi

Miembros de Pontellas se desplazaron a Barcelona el pasado mes de mayo para instruir a los rondalleiros en ciernes

Ensayo de la Rondalla Xuntanza, de la asociación barcelonesa Xuntanza de Catalunya, el pasado mayo con la presencia del abanderado de Pontellas Cristian González (en el centro, de negro).

Ensayo de la Rondalla Xuntanza, de la asociación barcelonesa Xuntanza de Catalunya, el pasado mayo con la presencia del abanderado de Pontellas Cristian González (en el centro, de negro). / Cedidas: Xuntanza de Catalunya

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google

La música no entiende de distancias ni de fronteras, simplemente se vive. Y con ese impulso universal ha nacido la primera rondalla fuera de Galicia. La entidad barcelonesa Xuntanza de Catalunya ha puesto en marcha su propia agrupación, cumpliendo con las características que hacen únicas a las rondallas de Reyes del sur de Pontevedra, salvo su ubicación geográfica. Está a más de mil kilómetros.

«Cando empezamos a escoitar falar das rondallas foi cando nos chegou xente de Vigo e da provincia pontevedresa», explica Manuel Prados Fernández, presidente de la Casa Galega de l’Hospitalet y promotor de la Rondalla Xuntanza

Prados relata que en la última década se ha acercado a la entidad gente con un perfil diferente al mayoritario entre la emigración gallega en Cataluña, originaria de las provincias de Lugo y Ourense y que cruzó España hace medio siglo para ganarse la vida. Ahora percibe un patrón de profesionales formados que buscan prosperar en sus carreras y económicamente, con mayor presencia de las provincias atlánticas. «Empezaron a falarnos do que eran as rondallas, algúns tocaran nalgunha, e empezamos a seguilas», detalla. «Todo isto xuntouse co fenómeno da película pero antes dela, nós xa estabamos moi motivados para creala», resalta. 

Xuntanza de Catalunya, que cuenta con unos 15 años de vida, integra a tres entidades fundadas por emigrantes y sus descendientes: la Casa Galega de l’Hospitalet, Amigos de San Froilán de Barcelona y Agarimos de Badalona. Volcada en «el compromiso con la lengua de los padres y abuelos y expresiones culturales de Galicia», cuentan con una amplísima base social que suma unos 1.500 socios, de los que más de un centenar ya han mostrado su interés en debutar como rondalleiros

Curso intensivo

Desde la entidad catalana solicitaron ayuda a la Federación de Rondallas da Área Metropolitana de Vigo. Su presidente y director de Pontellas, Serafín Rodríguez, se desplazó con su abanderado principal, Cristian González, y el percusionista Emilio Pichel hasta Barcelona el fin de semana del 23 de mayo para, en un curso intensivo, infundirles las nociones básicas del desfile de banderas y del toque de pandereta, cristo y charrasca.

«Fomos un pouco á expectativa de ver que nos iamos atopar. E levei unha sorpresa porque aquilo ía máis enserio do que pensaba. Están moi motivados e aprendían rapidísimo, a verdade», destaca Serafín Rodríguez sobre los rondalleiros en ciernes.

«Démoslles unhas directrices, ensinámoslles os ritmos, pero non lles inculcamos ningún estilo porque iso é cousa de cada agrupación», incide el presidente de la federación, que también les facilitó los contactos de artesanos de la elaboración de cristos y charrascas, instrumentos puramente artesanales que les llegaron desde Galicia. 

La Rondalla Xuntanza se reúne para ensayar cada 15 días y prevé iniciar el montaje musical en octubre. Para entonces, espera poder contar con otra visita de los rondalleiros de Pontellas. «Temos 26 gaitas, vinte e pico pandeiretas, oito charrascas, catro cristos e nove abandeirados», enumera Manuel Prados. La formación, sin instrumentos de viento metal, incluye pequeños desde cinco años a veteranas de 70. 

Sobre su vestuario, elemento identificativo de cada formación, «imos tirar bastante do que xa temos da banda de gaitas, con algunha nota de cor. Os traxes levan negro, granate e dourado», describe. Y sobre el uso de boina confiesa entre risas: «Estamos nese debate».

El reto: tocar en el concurso del Ifevi

«Queremos ir ao Ifevi. Nós somos botados para adiante», anuncia con tanta firmeza como ilusión el promotor de la Rondalla Xuntanza, que sostiene que el «objetivo tangible» de una competición imprime un plus motivacional.

Para poder participar en el concurso del Ifevi se debe ser miembro de la Federación de Rondallas da Área Metropolitana de Vigo y llevar un año en activo. Xuntanza está trabajando en el proceso de inscripción y, de superar la parte administrativa, los representantes de las 18 agrupaciones federadas votarán su adhesión en asamblea.

«Somos conscientes de que este primeiro ano só poderiamos ir como convidados, non a competir», aclara Manuel Prados, que avanza: «Se podemos ir de exhibición, iremos. Se non, tentaremos participar noutro certame». 

«Sería factible que tocasen no Ifevi fóra de concurso. Nos certames é diferente, cada un ten as súas normas e chama ás rondallas que considera», confirma Serafín Rodríguez. 

Depare lo que le depare el futuro a esta primera rondalla nacida fuera de Galicia, Manuel Prados afronta la incertidumbre con optimismo e ilusión: «Formemos ou non parte da federación e, á marxe do que actuemos aquí (en Barcelona), a nosa idea é ir a Galicia unha ou dúas veces ao ano para compartir ese mundo cos compañeiros de alí, que é a parte máis bonita desta historia».

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents