Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

El viaje en furgoneta y tienda de campaña que León XIV hizo por Galicia en 1982

El sumo pontífice visitó la comunidad gallega mucho antes de ser nombrado papa

El Papa León XIV recorre la plaza de San Pedro en Papamóvil.

El Papa León XIV recorre la plaza de San Pedro en Papamóvil. / Stefano Spaziani - Europa Press

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google

José Carlos Rodríguez - Efe

A pesar de que desde el Arzobispado de Santiago se ha insistido mucho ante la Santa Sede para que el papa León XIV incluyera Compostela en su visita oficial a España en el próximo mes de junio, finalmente no ha habido suerte.

Ni siquiera la celebración del próximo Año Xacobeo 2027 ha hecho mella para que el sumo pontífice decidiera acercarse a tierras gallegas; unas tierras que, por otro lado, ya conoce bien, y que visitó mucho antes de ser nombrado papa.

Cuando tan solo tenía 26 años, Robert Prevost visitó España y en aquel viaje sí que se interesó por el noroeste peninsular. Era verano de 1982, año santo, y en una de las «escapadas» que el ahora papa realizó durante mes y medio en furgoneta para conocer distintas partes de la península puso rumbo a Galicia.

«Éramos cuatro o cinco jóvenes, con muy poco presupuesto, pero muchas ganas de conocer», rememora a Efe el profesor y sacerdote agustino Isaac González Marcos, que acompañó en su viaje a Prevost cuando todavía era estudiante de Derecho Canónico, justo en el año en el que éste había sido ordenado sacerdote en Roma.

Aquel viaje partió de Madrid, pasó por Salamanca y León y terminó internándose en Galicia por Lugo, pasando cerca de Ferrol hasta llegar a Santiago de Compostela y visitando las playas de Pontevedra.

«Lamentablemente en Galicia no teníamos casa los agustinos, así que nos tocó tirar de tienda de campaña», cuenta González, que añade que en aquella época «eran muy jóvenes» y para ellos «no suponía un problema», a pesar de que alguna vez les pillara «la temida lluvia».

Acampar en un prado cerca de Lugo

De hecho, una de las anécdotas de aquel viaje tuvo que ver con la «improvisación» y un fuerte «chaparrón». Y es que una de las escenas que más permanecen en la memoria del religioso y que aún aparece décadas después en conversaciones con el ahora papa es cuando decidieron acampar en un prado cerca de Lugo y, de madrugada, una fuerte tormenta convirtió el lugar en un barrizal, amenazando con dejar atrapada la furgoneta.

«Nos cayó una chupa de agua impresionante», recuerda González entre risas.

Asegura que Prevost «disfrutaba muchísimo de la naturaleza», de los paisajes gallegos, de las playas de Pontevedra y también de la gastronomía, porque «le gustaba comer de todo».

Según su relato, comieron pulpo con cachelos, pimientos del Padrón y algo de vino también, lo que les permitía su «escasa economía» en aquel entonces.

Prevost también admiraba «muchísimo» todo lo que era la historia y la cultura gallega: «Le fascinaban los hórreos, las catedrales y la antigüedad de las ciudades europeas, muy distinta a la realidad estadounidense en la que había crecido», explica González.

Aficionado a la fotografía, el entonces joven sacerdote viajaba con una rudimentaria cámara de vídeo de la época, aunque conservan pocas instantáneas de aquella gira.

Lo que sí conserva el agustino sobre León XIV es el recuerdo de un hombre «meditativo y reservado, más bien callado» y que prefería «escuchar», aunque conservaba «un gran sentido del humor».

Quizás eso le viene de los «antepasados gallegos» a los que González alude, según una biografía recientemente publicada en la que se hace referencia a sus raíces maternas que se remontan al siglo XVII en San Salvador de Torneiros (O Porriño, Pontevedra), tal y como demuestran los archivos custodiados en la catedral de Tui.

En aquella ruta visitaron Lugo, la catedral y su centro histórico; la zona de Ferrol, algunas playas en las rías de Pontevedra -incluso se dieron un baño «a pesar del agua fría»- y, por supuesto, la capital, Santiago, donde posaron ante la Puerta Santa abierta junto a otros hermanos agustinos.

Sin embargo, el histórico discurso que el papa Juan Pablo II pronunció en Santiago el 9 de noviembre de 1982 lo escucharon, «con mucha atención», pero ya desde Roma

Tracking Pixel Contents