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Club FARO

Lorena Cuendias: «Vivimos en máxima desconexión con nuestro cuerpo»

La terapeuta psicocorporal presentó en Club FARO su libro ‘Tu cuerpo sabe tu historia’. «Nos hemos vuelto muy mentales, no nos han explicado qué significa sentir», afirmó

L. Cuendias: «Vivimos en máxima desconexión con nuestro cuerpo»

L. Cuendias: «Vivimos en máxima desconexión con nuestro cuerpo» / José Lores

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Vigo

«Vivimos una era de máxima desconexión con nuestro cuerpo en la que todo está pensado para mantenernos disociados y entretenidos», manifestó ayer en Club FARO la bióloga y terapeuta psicocorporal Lorena Cuendias durante la presentación en Vigo de su libro ‘Tu cuerpo sabe tu historia. Aprende el lenguaje de tu cuerpo y a regular tu sistema nervioso para sanar tus heridas’. «Nos hemos vuelto muy mentales, no nos han explicado qué significa sentir», añadió.

Presentada y entrevistada por Marivíc García, coach emocional, Cuendia explicó que nuestro cuerpo es como la caja negra de un avión, que registra todo lo que pasa desde que despega hasta que llega a su destino. En él están incorporadas también experiencias previas al nacimiento, sensaciones de estrés, miedo, culpa o seguridad que traspasa la madre embarazada al embrión que crece en su útero.

De esa etapa y de vivencias posteriores almacenamos respuestas defensivas en un lenguaje que desconocemos y tenemos que aprender a decodificar. «Sabemos cómo funciona el sistema operativo de nuestro teléfono móvil pero no tenemos ni idea de cómo funciona el nuestro, cómo esa memoria almacenada se transforma en determinadas posturas corporales, afasia y luego hasta en enfermedades autoinmunes, sibo o cáncer».

La ponente, que explicó su experiencia personal cuando en 2010 sufrió un colapso nervioso que la postró en la cama «porque mi sistema nervioso había llegado al máximo y me puso en estado de reserva de energía», expuso que en la comunicación que se establece entre cuerpo y mente, el primero envía el 80% de la información a través del nervio vago, que ofrece datos de lo que sucede en nuestro organismo, y solo un 20% va de la segunda al primero. «¿Qué hacemos con esos datos sobre nuestro estado bioquímico que llegan a nuestro cerebro. Si tuviéramos una wifi, lo que haríamos es desconectarla. Y lo hacemos tensando los diafragmas, la mandíbula, el cuello. La rigidez es tensión, y la provocamos inconscientemente desde niños», afirmó.

Señales de que el cuerpo nos está hablando son las contracturas, la respiración corta superficial, no ser conscientes de nuestro cansancio, de cuándo necesitamos para, comer o ir al baño.

Para abordar el trauma, área en la que está especializada, con un lenguaje sencillo, Lorena Cuendias explicó que éste tiene que ver con cómo tu cuerpo ha vivido una experiencia, no tanto con el hecho vivido en sí. «Cuando nos sucede algo en la vida que no hemos procesado, se genera una herida en el sistema nervioso y el cuerpo se queda fijado por esa respuesta que no supo dar, y esa energía para enfrentar esa amenaza empieza a cambiar nuestra biología. Es como una alarma antirrobo que sigue encendida aunque el ladrón se haya ido. Nuestro cuerpo sigue viviendo en el pasado».

Para sanar esa tensión, Cuendias propone cerrar el círculo mediante terapias corporales y somáticas que van más allá de las terapias psicológicas convencionales. Éstas permiten a la persona entender sus conflictos, pero el cuerpo sigue igual, reaccionando en estado de alerta ante una alarma, que puede ser un olor, un tono de voz o una mirada.

«Hemos crecido aprendiendo a desconfiar de nuestras sensaciones corporales porque así nos lo inculcan», afirmó Cuendias, quien apostó por volver a sentir nuestro cuerpo como lugar seguro, escuchándolo y escaneando nuestras sensaciones. «Tu cuerpo te dice todo el tiempo cómo estás tú, tu vida, tu trabajo y tus relaciones. No queremos escucharlo porque la respuesta implica tomar decisiones».

L. Cuendias: «Vivimos en máxima desconexión con nuestro cuerpo»

Lorena Cuendias, en un momento de la charla. / José Lores

«Hemos crecido aprendiendo a desconfiar de nuestras sensaciones corporales»

Ciencia y espiritualidad en una mirada

Con tendencia hacia lo místico, lo mágico y lo invisible desde su infancia, Lorena Cuendias inició sus estudios en psicología buscando respuestas pero pronto entendió que allí no estaba lo que buscaba, así que se pasó a las ciencias y estudió biología, aunque la ciencia tampoco daba respuestas a sus preguntas espirituales pues solo se basa en lo medible. «La ciencia me dio estructura, pero la espiritualidad me ofreció profundidad. Y ambas conviven hoy en mi mirada», manifiesta en su web Mujer Alquimia, un espacio de transformación personal y bienestar integral fundado por ella, enfocado en el autoconocimiento, la sanción somática (basada en el cuerpo) y la reconexión con la propia sabiduría interna.

A través de su proceso de transformación personal, ha desarrollado un método integrador basado en su exploración de tres décadas en la conexión entre cuerpo, mente, emociones y conciencia, combinando neurociencia, somática y personalidad. Se basa en la neurosomática, la teoría del apego interno, el sistema de familia interna, el análisis bioenergético y la experiencia somática. Acompaña a personas que buscan integrar la dimensión corporal y el abordaje del sistema nervioso a través de cursos, retiros y programas en línea.

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