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Estreno

El fenómeno del cine colombiano «Un poeta» llega a las pantallas gallegas aclamado en Cannes y San Sebastián

La tragicomedia de Simón Mesa muestra la vida de un poeta frustrado que busca recuperar el cariño de su hija y triunfar con su arte aunque deberá superar su alcoholismo y los obstáculos de la vida

Fotograma de "Un poeta", película colombiana que mezcla drama y comedia.

Fotograma de "Un poeta", película colombiana que mezcla drama y comedia. / Atalante

Mar Mato

Mar Mato

Vigo

A la película «Un poeta», del director colombiano Simón Mesa Soto, la han denominado «fenómeno cinematográfico del año» en

su país: más de 250.000 espectadores ha logrado en salas, toda una proeza. Desde este viernes el filme puede verse también en los cines españoles donde los espectadores comprobarán por qué fue premiada en el Festival de San Sebastián y en Un Certain Regard de Cannes, la misma sección que aupó a «O que arde» de Oliver Laxe.

Si pueden, no se la pierdan. «Un poeta» es una tragicomedia en cuatro actos rodada en cine analógico, rollos de 16 milímetros, con actores profesionales y naturales (sin formación previa en interpretación).

Su protagonista, Ubeimar Ríos, pertenece al segundo grupo. El realizador lo encontró tras realizar castings y no dar con el intérprete que buscaba. Una persona del equipo le habló de un familiar que podría encajar: era poeta, profesor y profundo.

Simón Mesa, director de "Un poeta".

Simón Mesa, director de "Un poeta". / Atalante

En una conversación en streaming con Carla Simón el pasado miércoles, accesible al público de la sala Numax de Compostela, Simón Mesa Soto reconoció que al principio era reacio a aceptar a Ubeimar Ríos pero una vez lo conoció y vio su comportamiento ante la cámara no lo dudó. El papel fue suyo.

De hecho, uno de los puntos fuertes del largometraje es que el actor se hizo con el personaje de tal manera que ninguna otra persona llegaría a tal actuación ya que enriqueció totalmente el rol.

Un personaje marcado por el fracaso

Ubeimar da vida a Óscar Resgrepo, un colombiano de Medellín que es poeta y supera los 50 años. De joven, publicó dos poemarios e incluso ganó concursos pero en la actualidad se siente fracasado. No es capaz de escribir, no logra ganarse la vida como escritor. Está obligado a vivir con su madre ya que su anterior pareja y su hija adolescente no lo quieren con ellas y, además, es adicto al alcohol.

A pesar de ser un caos realmente quiere cambiar y lograr el cariño de su vástaga, que a punto está de entrar en la universidad.

A medida que se muestra el filme, lo veremos luchando contra su familia, la sociedad y el establishment cultural para defender su idea de la poesía y de ser poeta.

Yurlady y la familia jugarán un papel decisivo en el largometraje "Un poeta".

Yurlady y la familia jugarán un papel decisivo en el largometraje "Un poeta". / Atalante

Un escritor superado por una alumna

Sin embargo se ve obligado a claudicar, en cierta manera, y empezar a dar clases en un instituto. Allí empieza a buscar poetas entre el alumnado encontrando a Yurlady, una joven con muchísimo talento. Ella y su poesía obrarán en el protagonista un cambio poco a poco: encuentra un motivo para luchar para redimirse, lograr que la joven reciba una beca para dedicarse a la poesía y ayudar su precaria situación económica.

La cuestión es si lo conseguirá, si él logrará dejar el alcohol y encauzar de vez su vida hacia la estabilidad, si volverá la inspiración poética a su pluma.

Los momentos de borrachera del protagonista nos ofrecerán a un ser patético al que la vida se le complica a cada paso.

Crítica al patriarcado y la élite cultural

La película aprovecha para criticar el patriarcado cultural, la élite cultural colombiana pero también la europea ya que esta última busca en los artistas colombianos estereotipos en las temáticas de sus obras. El filme, a través de la risa, el histrionismo y la crítica, se fija también en la función de la poesía y el arte hoy en día en el devenir de la sociedad y las personas, así como en la posibillidad de que sea un medio de vida.

Una película que fue «terapia» para su director

El director Simón Mesa explicó que en un inicio empezó a desarrollar el personaje protagonista pensando en sí mismo a raíz de sentirse fracasado tras el poco éxito de su anterior filme. «Me frustró un poco y pensé en renunciar al cine para dedicarme a otro oficio, ser profesor. Esa pregunta me hizo pensar en qué tipo de persona me convertiría. Sería un ser frustrado, un bohemio como mis profesores. A ellos los chupó la bohemia y la noche. Parecía una sentencia para mí también. Pensé en hablar de la frustración, hablar de mí y ponerme un espejo y hablar de los dilemas que implica el crear arte en un lugar como Colombia. Acabé vomitando todos mis problemas. Para mí, ‘Un poeta’ es mi terapia», señaló a Carla Simón.

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