Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

La modelo Mar Flores presenta libro de memorias: "Lo hecho, hecho está, pero si volviera a nacer me pediría no ser famosa"

"Yo he escrito el libro sin ningún interés de hacer daño a nadie y desde una elegancia máxima", dice la modelo que este jueves estará en el hotel Brillante de Muros del Nalón, en Asturias

Mar Flores, en una imagen de archivo.

Mar Flores, en una imagen de archivo. / EUROPA PRESS

Saúl Fernández

Avilés

La modelo madrileña -del barrio de Usera- Mar Flores (1969) presenta esta tarde (17.30 horas), en el Gran Hotel Brillante de San Esteban, en Muros de Nalón, su libro de memorias. Se llama “Mar en calma” y edita La Esfera de los Libros. Antes de que eso suceda conversa por teléfono con LA NUEVA ESPAÑA.

-Es raro verla por San Esteban.

-Bueno, se pusieron en contacto conmigo del hotel, de allí. Me dijeron que habían presentado otros libros. Compañeras mías de trabajo me comentaron que habían ido allí, que habían estado muy agradables. Y bueno, como estoy en promoción del libro todo este ciclo, pues me parecía interesante. Aparte, no conozco tampoco esa zona.

-Es un sitio ideal.

-Qué maravilla, pues mira, me alegro.

-Allí veraneó hace ciento y pico años Rubén Darío.

-Sí, sí, esto es algo que cuando me llamaron estuve investigando bastante y tiene cierto sentido todo. Y me hacía mucha ilusión, la verdad.

-A su edad, ¿había que estar en calma para ponerse a contar la vida?

-Bueno, yo creo que no es una cuestión de edad. Yo creo que todo el mundo a la edad que sea debería tener calma. Porque la calma da mucha plenitud, mucha satisfacción y sobre todo mucha claridad mental. Pero bueno, yo personalmente soy poco rezagada y he tenido que esperar a esta edad para llegar a mi versión de “Mar en calma”.

-¿No es muy pronto para ponerse a recordar?

-Bueno, como usted dice, ya hay una edad. Y yo creo que los recuerdos o las miradas al pasado está bien siempre hacerlas cuando sea necesario. En mi caso no he valorado si era necesario o no, si era pronto o tarde, lo que este libro ha surgido de una catarsis personal y de una necesidad de desbloquear mi silencio. Entonces me parece que era el momento más adecuado.

-Teniendo en cuenta que lleva, no sé, 30 años en las revistas, podría uno pensar que lo sabíamos todo de Mar Flores, pero parece que no.

-Parece que no. Sí es verdad que durante 30 años he estado muy en la decisión de no hablar, de no dar mi versión, de afrontar todo lo que venía con un arma que yo pensé que era poderosa: el silencio. Pero el silencio tiene doble filo: tiene una parte que está bien porque te deja tiempo para pensar y no cometes ningún error, pero también tiene una parte de frustración personal. Y cuando el ensañamiento con uno es permanente durante años y años y años, llega un momento en el que la gota que colma el vaso y dices pues aquí ya, tengo que cambiar de estrategia, el silencio no me sirve, vamos a contar la verdad de las cosas y así fue.

-¿Cuál fue la mecha que acabó rompiendo el silencio?

-Bueno, es algo tan sencillo como que es un momento personal en el que yo siento necesidad de hacerlo, es un momento de catarsis personal en el que tengo la necesidad de encontrarme conmigo misma y lo hago de una manera pública porque he sentido un ensañamiento público también. Entonces me parecía el momento, también comprobando que mis hijos crecen, pasan los años, siguen pasando más años, 30, y siguen abusando de mi silencio a favor de otras personas, pues entonces ya, eso fue lo que definitivamente me hizo hablar: en España parece que no hay derecho al olvido, vamos a contar una versión que nunca se ha dado lugar: la verdad.

-Estamos contando la historia de una chica de familia numerosa de Madrid, con un padre bien, pero una madre no tan bien, que logra salir del barrio de Usera y convertirse en una celebridad.

-Bueno, parece que sí, pero sinceramente yo creo que es un poco la infancia de muchos… Muchas personas que han leído el libro me han dicho: “Huy, tu infancia me encantó porque me he sentido muy identificada”. Yo creo que somos personas que hemos vivido clase media, media baja o media media, es la mayoría de la sociedad española que vive un tiempo de una educación un poco castrante en todos los sentidos.

-Esa abuela que tenía usted.

-Claro, entonces pues se ven reflejadas muchas de las mujeres de mi edad en esa infancia. Entonces, la única diferencia es que efectivamente yo salté a las pasarelas y me hice famosa.

-¿Cómo vieron los más cercanos lo de su salto a la pasarela?

-Bueno, pues la gente que te quiere lo ve con mucho cariño, la gente que te malquiere lo ve con mucha envidia. Yo en general lo que he sentido es el apoyo de mi familia, el apoyo de mis seres queridos. Le diré, mira, que hace una semana escasa recibí una carta de dos profesoras del colegio de monjas al que yo iba en Usera: María Antonia y Consuelo. Me escribían y me decían: “Te acabamos de ver, de ganar de “Decomaster”, enhorabuena, qué buena relación con tu hijo, nos acordamos mucho de ti, de lo buena alumna que eras, y nos alegramos mucho de tus éxitos”. Bueno, pues estamos hablando de personas que la última vez que las he tratado, pues yo tendría 14 o 13 años, entonces me hace mucha ilusión, veo que soy una persona que he dejado casi siempre un poso positivo por donde he pasado.

-Tiene razón, que no se lo he dicho, que ha ganado el concurso.

-Sí, muchas gracias.

-¿Se imaginaba decorando a estas edades?

-(Risas) Sí, bueno, es la segunda vez que me dice lo de las edades.

-Perdone, perdone, pero es que tenemos casi la misma edad.

-Claro, pero es que yo no tengo en cuenta mi edad, para mí ha sido un reto impresionante hacerlo con mi hijo, independientemente de que hubiera sido ahora, o hace 20 años, o dentro de 10. No me imaginaba haciéndolo, pero sí es verdad que cuando me llegó la propuesta, mi condición fue hacerla con mi hijo sí o sí, porque quería ayudarle, aprovechar ese momento para estar con él y cumplir esa experiencia juntos.

-Tengo mucha curiosidad: trabajó para Juan Antonio Bardem.

-Fue su última película, efectivamente, pues fue casualidad de la vida, trabajo, estar preparada cuando llega el casting; fue un poco un cúmulo de cosas. Cuando me eligieron para hacer el tercer casting, y me quedé, pues yo misma quedé impactada. Era mi primera película con un director de cine como él. Fue un impacto muy grande. He de decir que aprendí muchísimo y que me hizo entender el cine y creerlo y amarlo, porque él, desde luego, era una de las personas que más amaba el cine español.

-Luego vino Mario Camus.

-Sí, correcto. He tenido buena suerte en el sentido que he sido elegida con unos directores muy buenos y muy prestigiosos, pero sí es verdad que luego no he podido continuar mi camino en el mundo del cine por un montón de trabas más.

-Porque estaba en otras cosas.

-En otros sectores más complicados de poder acceder y también no recibí la bienvenida del público. El público es muy severo a la hora de elegir qué actores sí y quién no.

-¿Pero le gustaría volver al cine o eso ya forma parte de su historia?

-No, de mi historia forma parte todo lo que ha pasado, pero no tiene por qué no formar parte algo de mi historia si se me pone delante otra vez. Estoy más que preparada para cualquier cosa que venga, y a mí todo lo que me produce un reto y una ilusión, lo acepto.

-El libro salió ahora en septiembre, tuvo mucha repercusión. Ahora las aguas van calmadas. ¿Qué análisis hace de entonces acá?

-Pues estoy muy satisfecha. No me lo esperaba esta acogida, ni el revuelo del principio ni la acogida de ahora. Vengo justo de República Dominicana de presentar mi libro en Santo Domingo, y ha sido un éxito, vengo muy contenta, y tengo propuestas para promocionar el libro por Latinoamérica, con lo cual es un lujo que me pasen estas cosas totalmente inesperadas, pero también no es fortuito, es fruto de un buen trabajo, de un buen libro, de una buena reflexión y de una buena cabeza, realmente.

-Y los que salen en el libro, ¿aplaudieron?

-Ni lo sé ni me interesa, porque realmente yo he escrito el libro sin ningún interés de hacer daño a nadie y desde una elegancia máxima.

-Lo que vivió usted, ahora lo están viviendo otras mujeres, otras cantantes, otras modelos; me refiero al ser objeto del acoso de paparazzi, de televisiones, ¿eso cómo se salva?

-Bueno, yo creo que ahora mismo no tiene nada que ver a cómo se vivía antes, yo creo que todo eso sí que ha evolucionado a mejor, de hecho hoy en día hay una ley de protección al menor que en su momento no estaba y que yo no pude utilizar para salvaguardar a mi hijo de toda esa presión, cosa que le ha pasado factura, así que hoy en día no hay ni color de comparación a cómo era antes la prensa y el acoso de la prensa a hoy en día en absoluto, totalmente distinto.

-¿Cómo se vive el salir a la calle sabiendo que siempre hay alguien que le persigue?

-Bueno, es algo que yo he tomado como parte de mi profesión y que he asumido como que era normal y no es normal, no es normal. Yo he vivido muchos años haciendo una vida que no era normal para preservar lo máximo que podía a mi familia de cualquier tipo de acoso o de daño que ellos no se merecían. Hoy en día, si es verdad que han cambiado las cosas, yo también lo llevo de otra manera y la prensa es más respetuosa porque hay leyes que nos amparan. Con todos mis respetos al trabajo de los periodistas yo los entiendo. Yo la última de todas.

-¿Eligió bien siendo modelo, viviendo esta profesión suya?

-Lo he hecho, hecho está y de hecho estoy satisfecha porque vivo de ello. No tengo un marido que me mantenga o no he enviudado y he recibido una herencia de mis padres. Me mantengo porque yo trabajo y mantengo a cinco hijos también porque yo trabajo. Pero si vuelvo a nacer, me pido, por favor, no ser famosa.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents