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Juan Manuel García, Pincho: «La detección de la mentira es una utopía»

«Huir, luchar o quedarse petrificado son respuestas automáticas que si suceden cuando no deberían, tiene que llamarnos la atención», afirmó el experto en comunicación no consciente

Rubén Rey y Juan Manuel García, ‘Pincho’, ayer, en el salón de actos del MARCO. | JOSE LORES

Rubén Rey y Juan Manuel García, ‘Pincho’, ayer, en el salón de actos del MARCO. | JOSE LORES

Carolina Sertal

Carolina Sertal

Vigo

A sus 14 años, en su primera experiencia trabajando de cara al público, fue cuando aprendió una valiosa lección: que servir comida o copas a los clientes era casi lo de menos en aquel establecimiento, ya que más que dominar la carta, la clave estaba en conocer a las personas. Y fue su jefe de aquel momento, Jose, que había anticipado que aquella no sería una tarde tranquila con un cliente concreto y al que efectivamente tuvo que calmar e invitar a salir pasada la hora, su primer maestro del análisis de la comunicación no consciente.

Con el paso de los años, aquel adolescente creció y pasó a integrarse en la Unidad Central Operativa de la Guardia Civil (UCO) durante 18 años, además de ser formado por el FBI en negociación de incidentes críticos y análisis del comportamiento, especializándose en comunicación no verbal no consciente, por eso Juan Manuel García, Pincho, analizó este miércoles en Club Faro al rescatar la anécdota presenciada en la hamburguesería que «el cerebro tiene la capacidad de poder leer inconscientemente ciertas actitudes corporales e incluso conductuales que, al cruzarlas con tu propia experiencia, cruzas datos y aciertas», de ahí la anticipación de su exjefe.

Acompañado del periodista de Onda Cero Rubén Rey, el experto presentó en Vigo su nuevo libro, «Ciencias del comportamiento», en el que ofrece su propio método a lectores y lectoras para que lo apliquen en su día a día, además de derribar mitos como que tocarse la nariz sea sinónimo de mentira. A este respecto, Juan Manuel García aseguró que «la detección de la mentira es una utopía», lo cual argumentó mencionando que, «en todo caso, lo que podemos es detectar incongruencias o lapsus, pero lo que más se podría acercar sería una combinación de lingüística forense y no verbal y, aún así, deja un importante margen de error. El detector de mentiras no vale para nada, solo detecta reacciones fisiológicas y es peligroso porque, por ejemplo, tú puedes estar nervioso o sentir miedo por si piensan que estás mintiendo».

Gestos que delatan

Partiendo de su propia experiencia profesional ante sospechosos, Juan Manuel García hizo referencia a determinados gestos que aportan información relevante que no debe pasar desapercibida para el otro interlocutor. Así, el especialista explicó que, ante una situación de amenaza, «hay tres respuestas automáticas que son huir, luchar o quedarse petrificado, si esto sucede en una situación que no debería, tiene que llamarnos la atención».

A modo de ejemplo, García mencionó que «cuando una persona no quiere hablar con nosotros orientará sus pies hacia la salida. Lo interesante aquí es que estos conocimientos no es que nos permitan analizar a los demás, sino tener en cuenta que los demás también nos analizan a nosotros y, sabiendo esto, podemos incorporarlo y aplicarlo a nuestros propios gestos».

Juan Manuel García también analizó los sesgos de grupo y de confirmación asegurando que «no hay mayor acción de unión que la de generar un enemigo común», en el primer caso, y en cuanto al segundo destacó que a las personas les interesa escuchar lo que ellas previamente piensan y, en alusión a la política, reflejó que «el 92% de la población se acerca a medios afines a su ideología, porque es lo más fácil, frente al 8% que acude a la contraria».

El experto concluyó asegurando que además de ser bueno en algo, también «hay que parecerlo», y repasó los casos que más le marcaron en su trayectoria en la UCO.

El «modo seducción» en una primera cita

Desde conseguir que una vecina pague la derrama del ascensor a integrarse en un grupo informal del gimnasio, pasando por reclamar un error en el cambio, una reunión con un nuevo cliente o una entrevista de trabajo. En el libro «Ciencias del comportamiento», Juan Manuel García no solo analiza las claves del lenguaje no verbal, sino que también dedica un capítulo a casos prácticos aplicados y, precisamente, Rubén Rey preguntó al experto por el ejemplo a seguir en una primera cita.

García señaló que «la seducción es conseguir que ‘te compren’, que te aprueben, pero en una primera cita llevamos el chip de vendernos y es el gran error». Así, el especialista hizo referencia al denominado efecto Disraeli, indicando que «cuando la reina Victoria se reunió con los políticos Gladstone, que tenía una oratoria excelente, y con Disraeli, al finalizar con el primero la conclusión de la reina fue que había cenado con la persona más inteligente de Inglaterra, pero con el segundo fue ella la que se sintió la persona más inteligente de Inglaterra. Disraeli lo que hizo fue escuchar, porque no hay nada más seductor que la escucha activa, mostrar un interés genuino, eso deja una sensación alucinante en la otra persona y es un primer paso».

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