Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Sierra i Fabra: «Cuando escribo nunca pienso si lo voy a publicar»

«El artista tiene sus demonios y tiene que luchar contra ellos. El arte es duro, pero es lo único que nos mantiene vivos», afirma el autor de «Más que amantes»

Jordi Sierra i Fabra, flanqueado por Antonio García Teijeiro y Noa García.

Jordi Sierra i Fabra, flanqueado por Antonio García Teijeiro y Noa García. / Pedro Mina

Vigo

«Entiendo la vena autodestructiva del artista, pero no la comparto. Yo nunca quemaría mis libros». Así lo aseguró el galardonado escritor Jordi Sierra i Fabra (Barcelona, 1947), al referirse a la tendencia de algunos artistas a destruir sus propias obras. «El artista tiene sus demonios y tiene que luchar contra ellos. El arte es duro, pero es lo único que nos mantiene vivos», reconoció.

Sierra i Fabra, autor de más de 600 obras, –muchas de ellas superventas, traducidas a más de cuarenta idiomas–, presentó este miércoles en el Club FARO «Más que amantes» (BoldLetters), una libre interpretación del amor al límite de Camille Claudel, Jeanne Hébuterne y Milena Jesenská, tres mujeres determinadas a decidir sobre su propia existencia pero que fueron eclipsadas por sus parejas. La escultora Camille Claudel y la pintora Jeanne Hébuterne no pudieron brillar por su propio talento y su pasión se apagó, en circunstancias dramáticas, a la sombra de Auguste Rodin y Amedeo Modigliani, respectivamente, dos genios que sí trascendieron. «Las dos pagaron un alto precio por amar», reconoció el escritor, que fue presentado por Antonio García Teijeiro, premio nacional de literatura infantil y juvenil 2017, y su hija, la periodista Noa García.

Camille se entregó en cuerpo y alma al autor de «El pensador» y «La puerta del infierno» aunque no fue correspondida de igual manera. Acabó ingresada en un manicomio, donde vivió 30 años hasta su muerte. «En aquella época, solo hacía falta la firma del marido y de un médico para que una mujer fuera ingresada en un manicomio», recordó.

Jeanne se quitó la vida, embarazada de nueve meses del segundo hijo de Modigliani –el primero fue dado en adopción–, tras conocer la muerte del artista italiano. Perteneciente a la burguesía, Jeanne tuvo que enfrentarse a su familia, que se opuso a la relación. «Me cautivó ese amor que les permitió estar juntos a pesar de todo», comentó.

Jeanne fue enterrada casi en secreto por su familia, separada de Modigliani. «Fue la sociedad, diez años después, la que consiguió que fuera desenterrada y que descansaran juntos en el cementerio de Père Lachaise, en París», explicó.

Sierra i Fabra: «Cuando escribo nunca pienso si lo voy a publicar»

Sierra i Fabra, reproduciendo el saludo vulcaniano de "Star Trek". / Pedro Mina

En cuanto a la escritora y periodista Milena Jesenská, mantuvo una relación epistolar con el autor ranz Kafka, con quien apenas tuvo dos breves encuentros. «Enfermo y todo, las cartas de Kafka son apasionadas. Puede que ese amor romántico corresponda a la época. Hoy hay más pragmatismo y creemos que lo sabemos todo», dijo.

Milena fue detenida y murió en 1944 en un campo de concentración por su oposición al nazismo.

Interpretación moderna

El escritor barcelonés reconoció que estas tres relaciones pueden interpretarse desde la perspectiva del siglo XXI como desiguales e incluso abusivas, aunque aseguró que lo que le motivó a escribirlas fue su vertiente romántica. «Yo soy un romántico. El amor es único, el amor te cambia. Por eso este libro es, por encima de todo, una historia de amor», dijo.

Sierra i Fabra explicó que «Más que amantes» nació de una fotografía de Jeanne Hébuterne que vio en un periódico con motivo de la primera exposición de sus obras, ochenta años después de su muerte. «Me ocurre mucho. Yo no cojo un periódico y busco noticias; busco historias. Y esa foto me estaba mirando», afirmó.

Sierra i Fabra es actualmente el escritor español vivo con más novelas publicadas. «Escribo lo que quiero. Cuando lo hago nunca pienso si lo voy a publicar o se va a quedar en un cajón», afirmó.

Ningún género le es ajeno. «Más que amantes» es, reconoció, el libro más alejado a todo lo escrito hasta el momento.

«Nadie toca mis libros»

Jordi Sierra i Fabra otorga un estilo narrativo propio a cada una de las historias de «Más que amantes», combinando documentos históricos, como las cartas de Franz Kafka, con estilos diversos, desde la ficción a la crónica periodística. Para seguir los pasos de la relación entre la periodista Milena Jesenská y el escritor checo (1883-1924), Sierra i Fabra empleó la correspondencia del autor de «El proceso» como documentación. «Un escritor escribe para aprender», aseveró en un momento del Club FARO, en el que también hizo gala de un gran sentido del humor. «Mis libros son muy serios; yo no», afirmó.

El escritor reconoció meterse en la piel de cada uno de sus personajes, desde Víctor Jara hasta el robot de sus novelas de ciencia ficción. Precisamente el libro sobre el cantautor chileno, asesinado tras el golpe de estado de Pinochet, fue el único que envió, antes de ser publicado. «Nadie toda mis libros, pero este sí se lo mandé a su viuda para que lo leyera por si había que matizar algún aspecto. No fue el caso», recordó.

También reconoció que cuando se sienta a escribir, una vez que tiene el guion hecho, no para hasta que termina la historia. «No releo lo que escribo. Es aburrido», comentó.

Tracking Pixel Contents