Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Arte

La obra de Irene González, de Vigo a Málaga: un recorrido por la memoria y la ausencia que cierra el círculo en La Térmica

La primera muestra institucional de la artista que pudo visitarse en Vigo el último trimestre de 2025 por apuesta del MARCO, se inaugura este jueves en Málaga en colaboración con el centro de cultura contemporánea de la Diputación de Málaga

La curadora de la exposición, Patricia Verdial, a la izquierda, y la artista Irene González, en la presentación en La Térmica, en Málaga.

La curadora de la exposición, Patricia Verdial, a la izquierda, y la artista Irene González, en la presentación en La Térmica, en Málaga. / Neka Jiménez

Carolina Sertal

Carolina Sertal

Vigo

En el mismo lugar en el que tuvo la oportunidad de delinear el proyecto que posteriormente escogería como apuesta el director del MARCO, Miguel Fernández-Cid, para vestir una de las galerías del museo vigués durante el último trimestre del año pasado, la artista Irene González inaugura este jueves en La Térmica, el centro de cultura contemporánea de la Diputación de Málaga, su exposición «Si recordar fuera olvidar», una invitación a detenerse, a observar con calma y a dejarse habitar por la memoria, la ausencia y el anhelo.

Desde su ciudad natal, Irene González afirmó que «este es un proyecto que aborda la memoria y cómo al volver a un sitio las cosas cambian, que el regreso nunca es igual. En La Térmica fui artista residente en el año 2018 y para mí exponer aquí supone cerrar un círculo, porque la obra que se pudo ver en el MARCO fue la que estuve realizando en La Térmica estando de residencia. Y después de haberme estrenado en Vigo, porque la del MARCO fue mi primera exposición institucional, un voto de confianza que fue toda una oportunidad, poder exponer en la ciudad en la que nací es una capa más que le da sentido a este proyecto tan especial».

Acompañando a Irene González en La Térmica también está presente la curadora de «Si recordar fuera olvidar», Patricia Verdial, quien en representación de la institución viguesa y con respecto a la itinerancia de la muestra que fue producida por el MARCO destacó que «es fundamental que haya colaboraciones para llevar fuera el nombre de nuestra ciudad, porque al final la cultura también implica que se promocione una ciudad, en este caso que fue el origen de la exposición, a través del arte. Aunque es un proceso más silencioso, al final es lo que deja un poso mucho más duradero».

Una de las obras de Irene González expuesta en La Térmica, Málaga.

Una de las obras de Irene González expuesta en La Térmica, Málaga. / Neka Jiménez

Memoria como territorio inestable

Sobre el telón de fondo tras la serie de dibujos que integran «Si recordar fuera olvidar» como fotogramas de una película íntima, Irene González apuntó que «este es un proyecto que gira en torno a la memoria, pero una memoria no entendida como un archivo estable, sino como un territorio inestable, frágil y en constante transformación.

De hecho, el título de la muestra ya plantea esa paradoja, si recordar fuera olvidar, pero no como una afirmación, sino como una pregunta abierta», a lo que la artista añadió que las obras que componen la exposición «parten muchas veces de imágenes encontradas, fotografías que han perdido su contexto original, y a través del dibujo lo que hago no es reconstruirlas, sino más bien intervenirlas, velarlas y mantener ese carácter de anónimo que dispara el deseo y el anhelo. No las veo completas, me encantaría saber qué hay detrás de ese pliegue de papel, qué hay detrás de esa sombra que no se puede disipar, por lo que de alguna manera el espectador puede hacerlas suyas, completarlas con sus propios recuerdos, con su propia memoria o imaginación. Me interesa siempre ese momento en el que la imagen está oculta y no puede ser leída del todo».

El voto de confianza del MARCO fue toda una oportunidad

Irene González

— Artista

Desde su punto de vista como curadora, Patricia Verdial señaló que, tanto en el MARCO como en La Térmica, se procuró no olvidarse de la arquitectura de los espacios a la hora de mostrar la obra de Irene González y, en este sentido, Verdial indicó que «en el caso del museo quisimos guardar respeto por lo que había albergado la galería en donde se expuso, que había sido galería de presos, y en el caso de La Térmica, que fue Casa de Misericordia, en la que se daba acogida a muchos niños y niñas que se habían quedado huérfanos o que, por necesidad, sus familias los entregaban para que se les diese una formación y unos cuidados, también quisimos rendir homenaje al alma que tuvo».

La exposición que partió de Vigo a Málaga podrá visitarse hasta el próximo 24 de mayo e Irene González, quien el día previo a la clausura inaugurará una muestra individual en la Galería Silvestre de Madrid, aseguró que le encantaría que «Si recordar fuera olvidar» pudiera seguir teniendo recorrido.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents