Revisión científica
Investigadores revelan cómo la obesidad promueve el cáncer: desajustes hormonales, inflamación y más procesos clave
La cirugía bariátrica y fármacos como el Ozempic ayudan a reducir el riesgo, pero puede ser necesaria una pérdida de peso superior al 10% para que sea efectivo

Una operación de cirugía bariátrica. | M.J. LÓPEZ/EUROPA PRESS
La obesidad es uno de los principales factores de riesgo evitables para el cáncer, junto con el tabaquismo y el consumo de alcohol. Los investigadores están avanzando cada vez más en la identificación de los mecanismos biológicos que elevan la probabilidad de tener cáncer entre las personas con esta enfermedad. Una reciente revisión científica apunta a desajustes hormonales, supresión inmunológica, alteración de la microbiota e inflamación como los principales procesos que explican esa vinculación.
Esta revisión de estudios («Obesity and Cancer. A Translational Science Review»), publicada en la revista «JAMA Network», recuerda que la obesidad, definida por un índice de masa corporal (IMC) de 30 o superior, se asocia con un mayor riesgo de cáncer, incluyendo cáncer de endometrio, esófago, estómago, riñón, colorrectal, hígado, vesícula biliar, páncreas, próstata, mama posmenopáusica, ovario y tiroides. El sobrepeso (IMC de 25 a 29,9) y la obesidad representan aproximadamente el 10% de los nuevos diagnósticos de cáncer anuales en EEUU y hasta el 50% de ciertos cánceres, como el de endometrio y el hepatobiliar, destaca el trabajo encabezado por Sherry Shen, doctora del Memorial Sloan Kettering Cancer Center de Nueva York.
«El exceso de energía, en forma de ácidos grasos libres, se transfiere a las células cancerosas en desarrollo y estimula el desarrollo del cáncer a través de la inestabilidad genómica causada por el estrés oxidativo y el daño al ADN», explican los investigadores.
La disfunción del tejido adiposo produce inflamación y alteración de la producción hormonal, como el aumento de estrógenos y leptina, conocida como la «hormona de la saciedad», que estimulan la proliferación de células cancerosas. Además, se produce un estado de inflamación sistémica con un aumento de citoquinas (proteínas que inician y regulan la inflamación) y otros mediadores inflamatorios que promueven el crecimiento tumoral.
La inflamación y el estrés oxidativo también se ven estimulados por la disminución de especies de bacterias intestinales protectoras, como Akkermansia muciniphila.
Por si fuera poco, se produce una supresión del sistema inmunitario: baja el número de células T y NK («asesinas naturales»), encargadas de eliminar células cancerosas.
En cuanto a las intervenciones que pueden reducir este riesgo, el trabajo apunta a una «reducción moderada en la incidencia de cáncer» en pacientes sometidos a cirugía bariátrica y tratados con fármacos del tipo Ozempic y Wegovy (semaglutida), pero «puede ser necesaria una pérdida de peso superior al 10% para reducir dicho riesgo», advierten.
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