Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Monforte: «Riefenstahl revolucionó el cine incluso a día de hoy»

«El poder visual del nazismo se debe mucho a Leni Riefenstahl», aseguró la autora de «La mirada del mal», novela que relata la vida de la directora y fotógrafa alemana

Desde la izquierda, Patricia Sánchez y Reyes Monforte, ayer, en el Club FARO. | JOSÉ LORES

Desde la izquierda, Patricia Sánchez y Reyes Monforte, ayer, en el Club FARO. | JOSÉ LORES

Vigo

«Riefenstahl fue una superviviente nata. Si hay un ejemplo de vida plena es el de ella, con sus luces y sus sombras, tal y como es el siglo XX. Este siglo es el mejor guion de una película porque tiene de todo: guerras, conspiraciones, buenos, malos...». Así se refirió ayer Reyes Monforte a la protagonista de su nueva novela, «La mirada del mal» (Plaza & Janés», la actriz, directora y fotógrafa Leni Riefenstahl y la convulsa época que le tocó vivir.

Riefenstahl ya era una famosa antes de conocer a Hitler en 1932, poco después de acudir a uno de sus mítines animada por un amigo. La intervención del líder nazi, que aún no había llegado al poder, la fascinó hasta el punto de escribirle una carta que, de manera inesperada, propició el encuentro entre político y cineasta.

«Para entender la fascinación que provocaba el nazismo hay que comprender el contexto: Alemania era un país humillado tras el Tratado de Versalles, sin horizonte de futuro y sin prever lo que sucedería después», comentó.

Monforte explicó que con esta novela no pretende «blanquear» los acontecimientos ni justificar a Riefenstahl, sino retratar la vida de una mujer capaz de reinventarse y mostrar, al mismo tiempo, su talento como cineasta. «La historia no puede cambiarse. Un escritor no debe juzgar ni siquiera en una novela», aseveró.

Admirada e imitada por cineastas como Steven Spielberg, Francis Ford Coppola y Quentin Tarantino por su lenguaje innovador y creativo, su legado continúa vigente. En este sentido, recordó que películas como «El rey León» y «La guerra de las galaxias» incluyen planos inspirados en los documentales de la directora alemana. «Las innovaciones de Riefenstahl siguen influyendo en el cine actual», aseguró.

Al mismo tiempo, se trata de una figura profundamente controvertida, rechazada por su cercanía a Hitler y su colaboración con el nacionalsocialismo en trabajos como «El triunfo de la voluntad» y «Olympia», consideradas dos de las películas propagandísticas más impactantes jamás filmadas. «El poder visual del nazismo debe mucho a Riefenstahl», afirmó la escritora durante la conversación que mantuvo en el Club FARO con la gestora cultural Patricia Sánchez.

Precisamente la complejidad del personaje llevó a Monforte a tardar casi diez años en decidirse a novelar su historia, desde sus inicios como bailarina hasta los sonados romances que alimentaron su fama de mujer independiente y transgresora. «La mirada del mal» recorre el Berlín decadente de la República de Weimar, el ascenso del fascismo en Europa, la caída del Tercer Reich y la reinvención de quien fue considerada «los ojos de Hitler».

Sobre la personalidad de la protagonista de «La mirada del mal», destacó su magnetismo, creatividad, fuerte carácter, resiliencia y capacidad de reinvención. «Riefenstahl triunfó en un mundo dominado por hombres: pasó de ser ‘la amiga de Hitler’ durante el Tercer Reich a convertirse en la ‘puta de los nazis’ tras la derrota alemana en la Segunda Guerra Mundial», comentó.

Tras la contienda, y ante la prohibición de continuar trabajando en el cine, Riefenstahl se dedicó a la fotografía, disciplina en la que también alcanzó reconocimiento.

Aunque nunca negó su simpatía por el nacionalsocialismo ni por su líder, siempre rechazó haber sido nazi y afirmó desconocer la existencia de los campos de concentración. En este punto, Monforte matiza que la novela tampoco pretende confirmar ni refutar esta cuestión, ya que ninguno de los extremos ha podido demostrarse de forma concluyente.

¿Colaboracionista nazi o víctima de Hitler»

Para «The New York Daily Mirror», era «tan bonita como una cruz gamada»; para «Goebbels», «la artista que mejor nos entiende». «La mirada del mar» comienza en Kitzbühel (Austria), en mayo de 1945, cuando la guerra acaba de terminar tras la derrota de la Alemania nazi. Leni Riefenstahl intenta borrar su rastro en una hoguera doméstica, donde quema documentos, cartas y material fotográfico ante la inminente llegada de los americanos. Angustiada por su relación con Hitler, Leni recuerda su pasado artístico y personal, que la convirtió en la mujer más célebre del Tercer Reich y en la directora más famosa del mundo tras «El triunfo de la voluntad». Aunque su talento impulsó un ascenso imparable, la Noche de los Cristales Rotos y la II Guerra Mundial marcaron su caída, dejando su nombre ligado al poder visual del nazismo y a la difusa frontera entre arte y propaganda.

Cortejada por Mussolini y Stalin; admirada por Steven Spielberg, Ford Coppola y Quentin Tarantino; odiada por Marlene Dietrich, y elogiada por Charles Chaplin, Walt Disney, Andy Warhol o Mick Jagger, Riefenstahl es uno de los personajes más controvertidos del siglo XX. ¿Fue una colaboracionista del nazismo o una víctima más del dictador? n

Tracking Pixel Contents