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Muere Ladiña, la cría de delfín que llevaba meses entrando en puertos de las Rías Baixas

CEMMA confirma que el animal falleció a causa de un accidente con una hélice y mantiene el seguimiento sobre su madre, Ladeira, vista sola estas últimas semanas en el puerto de Marín

Los dos delfines cuando fueron avistados dentro del puerto de Vilaxoán.

Los dos delfines cuando fueron avistados dentro del puerto de Vilaxoán. / FdV

Marta Clavero

Marta Clavero

La cría de arroaz (delfín mular, Tursiops truncatus) conocida como Ladiña ha muerto tras sufrir un accidente con una hélice, según informa la Coordinadora para o Estudo dos Mamíferos Mariños (CEMMA), entidad responsable de la Red de Varamientos de Galicia.

La noticia llega después de que, en las últimas semanas, la hembra adulta Ladeira, un ejemplar ya identificado por los técnicos, estuviese siendo observada en solitario en el puerto de Marín, un comportamiento que hizo crecer la inquietud entre quienes seguían su evolución y llevó a sospechar que algo había ocurrido con su cría.

Ladeira y Ladiña se habían convertido en una imagen habitual en diferentes dársenas de las Rías Baixas. Tal y como recogió FARO en octubre de 2025, los dos animales fueron vistos entrando y saliendo de puertos desde A Guarda hasta Arousa, con presencia en enclaves como Vilagarcía, Vilaxoán, O Grove, A Pobra do Caramiñal o Rianxo. Aquel seguimiento, en el que participaban diferentes equipos, apuntaba a que la hembra adulta buscaba zonas de resguardo y descanso, y se insistía en un mensaje clave: no molestarlos.

Preocupación en Arousa por el comportamiento errático de una hembra de delfín y su cría

FdV

En esa información, CEMMA ya advertía del riesgo que supondría para la cría cualquier problema que impidiese a la madre amamantar con normalidad, y explicaba que, al detenerse en superficie para recuperarse, podía dar una impresión de debilidad que alarmaba a la población.

Ahora, con la confirmación del fallecimiento de Ladiña, CEMMA vuelve a poner el foco en un factor de amenaza especialmente relevante en zonas portuarias: el tráfico de embarcaciones y la proximidad de hélices en áreas donde los cetáceos pueden permanecer a poca profundidad, descansar o moverse lentamente.

Los especialistas recuerdan que, ante la presencia de delfines en un puerto o muy cerca de la costa, es fundamental mantener la distancia, evitar persecuciones, gritos o intentos de guiarlos, y no echar comida ni interferir en su comportamiento. En caso de detectar un animal herido, varado o en situación de riesgo, recomiendan avisar a emergencias (112) para activar los protocolos y la intervención de la red coordinada por CEMMA.

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