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XXX Festa da Arribada

Baiona brilla con la Arribada

Baiona cerró su trigésima edición de la Arribada con una jornada soleada que invitó a la gente a invadir sus calles, siendo la hora de la comida, en el entorno de la plaza de Santa Liberata, los espectáculos en la playa de A Ribeira y la representación de "Arribada del Descubrimiento", los eventos que más público concentraron.

Baiona

Aunque fue Cristobal Colón quien se llevó todo el mérito del episodio que propició el paso de la Edad Media a la Edad Moderna, Baiona reivindica desde hace treinta años, con la celebración de la Festa da Arribada, su papel protagonista en la historia.

Y es que fue la villa miñorana la primera en conocer la existencia de América. Fue un 1 de marzo de 1493, cuando arribó a Baiona una embarcación maltrecha y con una tripulación exhausta, capitaneada por Martín Alonso Pinzón y pilotada por el vecino del Val Miñor Cristobal García Sarmiento, tal y como se volvió a revivir ayer por la tarde en la playa de A Ribeira, con la representación de "Arribada del Descubrimiento", la obra de teatro del profesor Avelino Sierra que reconstruye el desembarco de la carabela "La Pinta" con la primicia de un nuevo mundo al otro lado del Atlántico.

La cita con esta dramaturgia volvió a ser uno de los grandes atractivos de la Arribada, con público guardando sitio hasta una hora antes de su inicio; como también sucedió con el gran torneo medieval, a cargo de Hípica Celta, que centró la atención de cientos de personas aguantando bajo un sol que iluminó Baiona durante toda la jornada. La última de la trigésima edición de esta fiesta declarada de Interés Turístico Internacional, que se celebró sin gota de lluvia durante todo el fin de semana. Una postal, la de Baiona al sol y convertida en burgo medieval, de la que pudieron disfrutar un número récord de visitantes y en la que tomó un papel protagonista la Fortaleza de Monterreal por la reciente limpieza de su muralla, que lucía a nueva.

Si bien es cierto que la meteorología ayudó a hacer de la fiesta "un éxito total", el Concello celebró el 30 aniversario de su Arribada con los deberes hechos, pues la programación no dejó lugar al descanso en todo el fin de semana con exhibiciones, atracciones medievales, pasacalles, talleres de artesanía y demostraciones de diferentes gremios, desde orfebrería hasta el curtido de piel. Y mucha comida.

Los "choripanes" y otras delicias fueron motivo de reclamo turístico y el entorno de la plaza de Santa Liberata estaba ayer a mediodía a rebosar de gente que eligió los puestos del Real Mercado para su comida de domingo. Tenían donde escoger, desde los típicos "choripanes" hasta bocatas de calamares o pulpo. La carta de postres era igual de variada, con largas colas en los puestos de crepes, pero también con generosas porciones de tarta de la abuela o tarta de queso, con precios que en algunos casos llegaban a los 15 euros.

La multitud de gente que quiso disfrutar de la Arribada este fin de semana, más de 200.000 personas, también desembocó en algún episodio que lamentar. Como los actos vandálicos que sufrieron algunas atracciones y los puestos de esgrima y tiro con arco del parque de A Palma en la madrugada del sábado al domingo. "Rompieron el cierre de seguridad y vandalizaron el interior. Hasta explotaron contra las paredes las mandarinas que teníamos guardadas para merendar", explicaba ayer la integrante de una de las compañías afectadas. Fue el incidente más destacado de una Arribada que se despide hasta el año que viene y que devuelve hoy a Baiona al siglo XXI.

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