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Investigación médica

El programa de inmunización universal frente al virus respiratorio sincitial en lactantes demuestra beneficios duraderos

El estudio gallego NIRSE-GAL, que lidera el doctor Federico Martinón Torres, revela que la inmunización con nirsevimab reduce las hospitalizaciones en un 55,3% en la segunda temporada del virus

El doctor Federico Martinón Torres, investigador principal del estudio NIRSE-GAL.

El doctor Federico Martinón Torres, investigador principal del estudio NIRSE-GAL. / XOAN ALVAREZ

Vigo

El estudio gallego NIRSE-GAL muestra que el programa universal de inmunización frente al virus respiratorio sincicial (VRS) con Beyfortus (nirsevimab) tiene un beneficio más allá de la primera temporada del virus. Los lactantes inmunizados durante su primera temporada presentaron menos hospitalizaciones por bronquiolitis en la segunda, con una reducción del 55,3%. Estos resultados, publicados en la revista «The Lancet Infectious Diseases», están siendo uno de los más analizados y debatidos en el Congreso Mundial de Virus Respiratorios Sincitiales (RSVVW’26) que se celebra en Roma, según el investigador principal de NIRSE-GAL, el doctor Federico Martinón Torres.están siendo uno de los más analizados y debatidos en el Congreso Mundial de Virus Respiratorios Sincitiales (RSVVW’26) que se celebra en Roma, según el investigador principal de NIRSE-GAL, el doctor Federico Martinón Torres.

Según el también jefe de Pediatría del Hospital Clínico Universitario de Santiago de Compostela (CHUS), estos resultados aportan evidencia sólida en vida real que respaldan las estrategias de inmunización infantil y su impacto duradero en la salud respiratoria. «Era esperable una alta efectividad en la primera temporada, con una reducción cercana al 90% de las hospitalizaciones. Lo que no sabíamos era si ese beneficio podía extenderse más allá del primer año. Hemos observado que, en la segunda temporada, los niños que recibieron la profilaxis en su primer año de vida presentan una reducción del 55,3% en las hospitalizaciones, aun sin recibir una nueva dosis. Es un beneficio adicional que no estaba inicialmente previsto y que potencia la eficiencia de la intervención», subraya.

Según el pediatra, la explicación más probable es la llamada protección pulmonar precoz. «Creemos que evitar una infección grave en el primer año de vida, cuando el pulmón aún está en desarrollo, permite que afronte exposiciones posteriores en mejores condiciones. Sabemos que una infección grave por virus respiratorio sincitial no solo causa daño agudo, sino que puede dejar secuelas pulmonares persistentes», explica.

También considera que es posible que la protección conferida por nirsevimab sea más prolongada de lo esperado. «Probablemente exista una combinación de factores, pero lo que está claro es que se trata de un beneficio adicional muy relevante, que aumenta la eficiencia y la rentabilidad de la intervención», destaca.

En este sentido señala que actualmente se están desarrollando nuevos estudios para aclarar los mecanismos exactos y comprobar si estos resultados se replican en otros países.

«Los datos iniciales sugieren que la profilaxis precoz no solo evita las consecuencias agudas, sino que podría tener beneficios a medio y largo plazo»

Federico Martinón Torres

— Pediatra, investigador principal del estudio NIRSE-GAL

Además de la reducción de hospitalizaciones, los resultados muestran una disminución significativa de las consultas en atención primaria con descensos en bronquiolitis, infecciones respiratorias inferiores y sibilancias/asma durante la primera temporada, mientras que los episodios recurrentes en lactantes previamente hospitalizados también disminuyeron notablemente en la segunda temporada. «Sabemos que el virus respiratorio sincitial puede causar infecciones repetidas a lo largo de la vida y que cerca de un 60% de los niños infectados en el primer año habrá tenido una segunda infección antes de cumplir los tres años», comenta.

Aunque las infecciones en edades más avanzadas suelen ser menos graves, pueden asociarse a sibilancias recurrentes, asma y otros problemas respiratorios a medio y largo plazo. «La profilaxis en el primer año, en el momento de mayor vulnerabilidad, parece reducir estas consecuencias y disminuye las rehospitalizaciones en más de un 80%. Esto supone menos enfermedad y sufrimiento para los niños y sus familias, y también una reducción importante de la carga asistencial para el sistema sanitario», sostiene.

Añade, además, que cada vez hay más evidencias de que una infección grave por virus respiratorio sincitial en los primeros meses de vida puede influir en el desarrollo pulmonar a lo largo de toda la vida, aumentando el riesgo de asma o enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC). «Los datos iniciales sugieren que la profilaxis precoz no solo evita las consecuencias agudas, sino que podría tener beneficios a medio y largo plazo», afirma.

A la espera de que otros estudios confirmen estos resultados, el doctor Martinón señala que los datos iniciales del estudio gallego son muy positivos. «Galicia se sitúa a la vanguardia de la prevención frente al virus respiratorio sincitial con este programa pionero, incluido en uno de los calendarios vacunales infantiles más completos del mundo», apuntilla.

Alta participación

El estudio poblacional prospectivo NIRSE-GAL incluyó a 11.796 lactantes, lo que supone una tasa de cobertura del 94,4%. Esta alta tasa de participación responde, según Martinón, a que la comunidad es un referente en vacunación infantil, gracias al trabajo conjunto de autoridades sanitarias, profesionales —especialmente pediatras—, medios y familias. «Estamos hablando de una enfermedad sobre la que prácticamente todas las familias conocen, han oído mencionar o han sufrido. Saber que existía una opción segura y eficaz para prevenirla ha facilitado una alta aceptación. Al final, las vacunas solo funcionan si se utilizan, y estas altas coberturas han permitido reducciones cercanas al 90% en las hospitalizaciones por virus respiratorio sincitial respecto a la etapa previa a la profilaxis universal», sostiene.

El pediatra recuerda que el VRS es la principal causa de hospitalización en lactantes y provoca unas 100.000 muertes anuales en menores de cinco años. «La buena noticia es que actualmente disponemos de medidas de prevención eficaces. Este es ya el tercer año consecutivo de aplicación del programa en Galicia, que fue pionera en la introducción de la profilaxis universal en lactantes con nirsevimab, lo que tenido un impacto muy significativo. Desde su inicio se están evitando cientos de hospitalizaciones cada año», sostiene.

En el congreso de Roma, grupos de investigadores de otros países están presentado estudios con resultados similares, lo que confirma que la profilaxis funciona. «El reto ahora es conseguir que estas medidas lleguen a todos los países, especialmente a aquellos donde la carga de la enfermedad se traduce no solo en hospitalizaciones, sino también en mortalidad, ya que estamos ante un problema global», afirma el pediatra.

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