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Hepatitis C: una infección silenciosa contra las cuerdas

La transmisión de la hepatitis C se produce por contacto con sangre infectada, lo que subraya la importancia de la prevención; Galicia realiza un programa de cribado oportunista a personas entre 40 y 69 años.

Un técnico de laboratorio trabaja con muestras de sangre.

Un técnico de laboratorio trabaja con muestras de sangre. / FdV

Vigo

La hepatitis C es conocida como la "infección silenciosa" porque el 80% de los casos agudos no presentan síntomas, permitiendo que el virus (VHC) progrese a una infección crónica durante años o décadas sin señales. La OMS se ha marcado como el 2030 como meta para eliminar esta patología y España lidera este proceso. El Hospital Universitario Lucus Augusti (HULA) de Lugo es el primer centro hospitalario gallego que ha obtenido el Certificado de Excelencia en la implementación del Decálogo de Eliminación de la Hepatitis C que otorga la Asociación Española para el Estudio del Hígado (AEHH), un texto que establece diez acciones verificables para mejorar el diagnóstico, el cribado, el acceso al tratamiento y el seguimiento de los pacientes de hepatitis C.

¿Qué es la hepatitis C?

La hepatitis C es una infección vírica que causa la hinchazón del hígado y puede derivar en graves daños hepáticos.

¿Cómo se transmite?

El virus de la hepatitis C se transmite a través del contacto con sangre infectada, lo que puede suceder a través de inyecciones y procedimientos poco seguros en el ámbito de la atención de la salud, transfusiones de sangre sin analizar, el uso compartido de agujas y jeringuillas entre personas que se inyectan drogas y prácticas sexuales que conllevan contacto con sangre.

¿Cuál es el tratamiento?

Actualmente, el tratamiento de la hepatitis C se basa en antivirales de acción directa (AAD) orales pangenotípicos. Estos fármacos, financiados por el SNS desde 2017, tienen pocos efectos secundarios y se administran de cuatro a ocho semanas. Gracias a ellos, más de 172.000 pacientes han sido tratados con éxito hasta diciembre de 2024 en España. No existe ninguna vacuna eficaz contra la hepatitis C.

¿Tiene cura?

Sí, los antivirales orales de acción directa (AAD) tienen una tasa de curación cercanas al cien por cien.

¿Cuántas personas tienen hepatitis C en Galicia?

La prevalencia de la enfermedad a apenas un 0,14%. A mediados de 2025, se estimaba que en la comunidad quedaban menos de 1.000 personas con infección activa por el virus de la hepatitis C (VHC) no diagnosticadas. En España, unas 54.000 personas con el virus sin tratar, y de ellas, casi 16.000 (un 29%) ni siquiera lo saben.

¿Cuáles son sus síntomas?

Generalmente asintomático en fases agudas y tempranas. Los síntomas en la fase crónica pueden incluir fiebre, cansancio, pérdida de apetito, náuseas, vómitos, dolor abdominal, orina oscura y coloración amarillenta de la piel o los ojos (ictericia). Las infecciones agudas por el virus de la hepatitis C suelen ser asintomáticas y, en su mayor parte, no conllevan riesgo mortal. Aproximadamente un 30 % (del 15 % al 45 %) de las personas infectadas eliminan el virus espontáneamente en un plazo de 6 meses, sin necesidad de tratamiento.

¿Cómo se previene?

Al no haber vacuna, la mejor manera de prevenir la enfermedad es evitar el contacto con sangre infectada. Las personas con mayor riesgo de infección son aquellas que consumen drogas inyectables, a hombres que tienen relaciones sexuales con hombres, a las que viven con el VIH y a las personas expuestas a reiterados procedimientos de atención de la salud.

¿Cómo se diagnostica?

Se confirma mediante la detección de anticuerpos (anti-VHC) y, posteriormente, la prueba de ARN-VHC. Galicia desarrolla un programa de cribado oportunista de hepatitis C para personas entre 40 y 69 años que acuden a centros sanitarios para cualquier consulta médica.

¿Cuáles son los factores de riesgo de transmisión?

Uso de drogas inyectables con intercambio de jeringuillas; transfusiones de sangre o trasplantes de órganos antes de julio de 1992; procedimientos médicos o sanitarios con equipos no adecuadamente esterilizados; realización de tatuajes o piercings en entornos no seguros; coinfección con VIH; nacidos de madres infectadas.

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