Tragedia ferroviaria
La interventora del Alvia al control de Atocha tras el accidente de Adamuz: "Tengo sangre en la cabeza, voy a intentar hablar con el maquinista"
El centro de mando contactó con ella, tras intentar sin éxito hablar con el maquinista, que ya estaba muerto

Vagones del tren Alvia accidentado en Adamuz, que quedaron convertidos en un amasijo de hierros. / Associated Press
Manuel Ruiz Díaz
"Tengo sangre en la cabeza, voy a intentar hablar con el maquinista", fue la respuesta de la interventora que viajaba en el Alvia cuando el centro de mando en la estación de Atocha contactó con ella, tras intentar sin éxito hablar con el maquinista, según la grabación difundida este miércoles por El País.
El audio corresponde a solo un instante después de la colisión del tren Iryo procedente de Málaga que circulaba en dirección Madrid y el Alvia con destino a Huelva. En la grabación también se escucha, durante la conversación con la interventora del Alvia, la llamada desde el Iryo, en la que el maquinista de este tren alerta de un incidente que describe en un primer momento como un "enganchón".
Llamada al Alvia accidentada desde Atocha
El centro de control de la estación de Atocha intentó contactar con el maquinista hasta dos veces, pero ya estaba muerto. Entonces, contactaron con la interventora. "Oye, te llamo aquí de puesto de mando de Atocha. Estoy intentando llamar al maquinista y no consigo hablar con él, mira a ver si te puedes pasarle".
La interventora, que viaja en uno de los vagones de atrás, contesta: "Tengo un golpe en la cabeza también. Tengo sangre en la cabeza". En ese momento se interrumpe la conversación y al recuperarse de nuevo, se escucha: "Que yo soy la interventora y también he tenido un golpe en la cabeza. Tengo sangre en la cabeza. No sé si voy a poder llegar hasta el maquinista. Voy a hablar al maquinista".
El centro de control intenta hablar con el Alvia tras el aviso del Iryo
Según ha explicado el ministro de Transportes Óscar Puente, cuando el maquinista del Iryo llamó para advertir del "enganchón", el centro de mando de Atocha intentó contactar con el maquinista del Alvia, pero este había fallecido. No es hasta que se habla con la interventora, cuando el centro de control toma conciencia de lo que está pasando.
Nueve segundos entre el descarrilamiento y la colisión de los trenes
Tras el análisis de las grabaciones de las cajas negras de ambos trenes y el avance de la investigación, el ministro ha concretado que el tiempo que pasa entre el descarrilamiento del Iryo y el choque del Alvia es de solo nueve segundos -no los veinte de los que se venía hablando en un principio-, sin que el maquinista del tren que ha descarrilado se percate del choque, y es por eso por lo que no comunica al centro de control lo que realmente ocurría, simplemente lo desconocía.
Los propios vecinos y los guardias civiles que fueron los primeros en llegar al lugar del siniestro, se encontraron primero con el Iryo descarrilado y, unos 800 metros de vía más adelante, con el Alvia, cuando algunos de los supervivientes les gritaron que había un segundo tren accidentado.
Fuente: Diario Córdoba
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