Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

El arte gallego brilla en Río de Janeiro

«100/Sem brasileiros em cartaz – 100 artistas galegos en cartel» incluye obras de creadores contemporáneos de Galicia y Brasil y tiene vocación de continuidad para reforzar los lazos culturales

Un hombre contempla un panel de carteles de la exposición.

Un hombre contempla un panel de carteles de la exposición. / FdV

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Vigo

«100/Sem brasileiros em cartaz – 100 artistas galegos en cartel» es una ambiciosa muestra colectiva que reúne a doscientos artistas de Galicia y Brasil en Río de Janeiro, con el objetivo de visibilizar y poner en diálogo las escenas artísticas contemporáneas a ambos lados del Atlántico.

El proyecto, impulsado por André de Oliveira y Sara Pérez desde Galicia, junto a Raimundo Rodríguez desde Brasil, puede visitarse hasta el 15 de febrero en el Centro Cultural Municipal Parque Glória Maria, ubicado en el barrio histórico de Santa Teresa, uno de los enclaves culturales más emblemáticos de la ciudad. La muestra propone una reflexión compartida en torno a las identidades periféricas, la memoria, la resistencia y las prácticas de creación contemporánea surgidas desde los márgenes.

«El proyecto nace de la colaboración entre la galería Apo’strophe.arte de Vigo y el colectivo Imaginario Periférico, que congrega a cientos de artistas en Brasi, con el objetivo de crear un espacio de intercambio artístico entre ambos territorios», explica André de Oliveira, gestor cultural.

La primera fase del proyecto se materializó en junio de 2025 con una exposición simultánea en Vigo y Río de Janeiro. «Cada artista participó con un cartel que reproducía su obra, y construimos un gran mural con cien artistas gallegos y cien brasileños», señala.

Aquella muestra pudo verse en la Apo’strophe.arte y en la Fábrica Bhering, un antiguo complejo industrial reconvertido en centro cultural. Tras esa experiencia, la organización propuso a la prefectura de Río de Janeiro reunir a los 200 artistas en un único espacio. «Aceptaron y conseguimos juntar todas las obras, además de incorporar videoarte, escultura y otras disciplinas», destaca.

«Galicia es muy poco conocida en Brasil, pese a la cercanía cultural y a la importante emigración gallega a Río de Janeiro»

André de Oliveira

— Comisario

La exposición actual incluye trabajos de pintura, arte digital, escultura y piezas audiovisuales de creadores de ambos países. Buscamos artistas con una línea contemporánea y tratamos de establecer un diálogo entre los lenguajes de ambos contextos

El proyecto, lejos de ser puntual, tiene vocación de continuidad. «Nuestra idea es seguir en esta línea de colaboración, crear una red artística estable y desarrollar nuevas actividades a partir de junio», afirma. Entre los objetivos está reforzar el intercambio cultural entre Galicia y Brasil, tanto a través de exposiciones como de otras disciplinas artísticas.

El próximo día 24 se celebrará un encuentro abierto al público en el que se presentará el catálogo de la exposición. «Será un momento de reunión e intercambio entre los artistas», indica De Oliveira.

Diferencias

Las diferencias entre las prácticas artísticas de Galicia y Brasil también vertebran el proyecto. «Las realidades culturales son muy distintas; en Galicia se percibe una formación más clásica y una fuerte influencia europea, mientras que en Brasil hay una mezcla muy potente de culturas africanas, indígenas y europeas», señala el comisario.

De Oliveira afirma que existe un escaso conocimiento mutuo entre ambas escenas artísticas, que atribuye a los límites del consumo cultural digital. «Vivimos en una burbuja marcada por los algoritmos, que nos muestran siempre lo que ya buscamos. Eso genera desconocimiento, no solo en el arte contemporáneo, sino en la cultura en general», afirma.

En ese sentido, el proyecto aspira a ser un primer paso para recuperar vínculos históricos. «Galicia es muy poco conocida en Brasil, pese a la cercanía cultural y a la importante emigración gallega a Río de Janeiro. La cultura es una herramienta muy potente para volver a reconocernos», concluye.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents