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Fallecimiento inesperado

Hallan muerto al empresario implicado en la operación Titella, en la que estaba investigado el productor José Luis Moreno

La investigación apunta a un accidente doméstico mientras la macrocausa por fraude y blanqueo sigue bajo máxima tensión por la reciente detención del inspector que dirigió la operación.

José Luis Moreno

José Luis Moreno / Germán Mesa

Carlos Merenciano

Madrid

Antonio Luis Aguilera Sánchez, figura clave en la operación Titella, fue encontrado muerto el 22 de noviembre en la piscina de una vivienda alquilada en la sierra de Granada. Según ha desvelado The Objective, el cuerpo fue hallado por la empleada del hogar y los primeros análisis —incluidas las imágenes de seguridad— apuntan a un accidente sin intervención de terceras personas. Aguilera, muy conocido en entornos empresariales de Madrid y Catalunya, era considerado por los investigadores como un agente central en la estructura financiera que rodeaba a José Luis Moreno.

La Audiencia Nacional lo situaba en el núcleo del sistema de captación de inversores particulares con promesas de rendimientos que nunca llegaron, llegando él mismo a afrontar parte de las deudas con reembolsos que nunca recuperó. Su papel en la operación —que suma más de 50 detenciones y más de 85 millones de euros investigados— lo convirtió en una figura determinante de un entramado que funcionaba a través de sociedades pantalla tanto para blanquear fondos internacionales como para obtener líneas de crédito fraudulentas, incluidas las del ICO en pandemia.

El fallecimiento de Aguilera coincide con un nuevo revés judicial en la causa: la detención del inspector jefe de la UDEF, Óscar Gil, por delitos ligados al narcotráfico. Gil dirigió la investigación policial que relacionó a Moreno con una red empresarial dedicada al blanqueo de capitales mediante estructuras ficticias creadas para solicitar préstamos que nunca se devolvían. La presunta trama operaba en dos frentes —blanqueo internacional y financiación fraudulenta— cuyos beneficios, según los informes, terminaban en manos de los líderes del grupo, entre ellos Aguilera.

El entierro del empresario tuvo lugar el 24 de noviembre en Madrid, en un acto privado. El citado medio insiste en que su muerte no guarda relación con la investigación judicial y que, por ahora, todo apunta a un accidente fortuito. Su fallecimiento cierra abruptamente el capítulo personal de uno de los protagonistas de la mayor causa económico-judicial de los últimos años mientras la Justicia continúa desentrañando el entramado.

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