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Sida: una cronicidad llena de retos

Hace treinta años, un diagnóstico de VIH equivalía a una condena de muerte. Hoy es una enfermedad crónica controlable gracias a tratamientos más cómodos, eficaces y con menos efectos secundarios. No obstante, sigue planteando retos, como el «chemsex», el estigma y la salud mental.

Acto celebrado el pasado 
Día Mundial del Sida en
Vigo. |  Pablo H. Gamarra

Acto celebrado el pasado Día Mundial del Sida en Vigo. | Pablo H. Gamarra

Vigo

A principios de los años noventa, el sida, del que el 1 de diciembre se conmemora su Día Mundial, era la principal causa de muerte entre adultos jóvenes en España. Según el doctor Antonio Ocampo, presidente de la Sociedad Gallega Interdisciplinaria del Sida (SOGAISIDA) y médico en la Unidad de VIH del Hospital Álvaro Cunqueiro de Vigo, el gran cambio se produjo tras la Conferencia de Vancouver de 1996, con la introducción de las terapias combinadas de antirretrovirales, que mejoraron de manera notable la supervivencia, pese a sus efectos secundarios. La optimización de fármacos, diagnósticos y medidas de prevención ha permitido un control viral superior al 95% y una caída de la mortalidad de más del 90%, convirtiendo el VIH en una enfermedad crónica. Hoy, la esperanza de vida de las personas con VIH en España es similar a la de la población general si el tratamiento se inicia pronto y se mantiene adecuadamente.

Uno de los pilares del avance ha sido la aplicación de los objetivos marcados por ONUSIDA —diagnosticar, tratar y mantener indetectable al 95% de las personas con VIH—, metas que en España y en Galicia ya se sitúan en torno al 90%. El especialista del Álvaro Cunqueiro lo atribuye a la creación de equipos estables, a la incorporación de nuevos medicamentos y a la capacitación de los profesionales. Además, destaca el papel de la profilaxis preexposición (PrEP), que en Vigo ya utilizan más de 400 personas como estrategia preventiva frente al VIH. Aunque no protege frente a otras infecciones de transmisión sexual, permite ofrecer educación, información y medidas adicionales de prevención.

El experto recuerda que un paciente con carga viral indetectable no transmite el virus, incluso manteniendo relaciones sexuales sin preservativo. «Por eso es tan importante alcanzar y mantener la indetectabilidad», afirma.

Terapias más cómodas y seguras

La cronificación del VIH ha venido acompañada de terapias más cómodas, eficaces y seguras. De los antiguos regímenes con múltiples pastillas y efectos adversos se ha pasado a tratamientos de un solo comprimido diario. Cerca de 200 personas en Vigo ya utilizan terapias intramusculares de acción prolongada. No obstante, estas no pueden aplicarse en todos los casos, pues dependen de las características del virus y del historial clínico.

El especialista destaca también las consultas de acceso flexible, que ofrecen seguridad y facilitan la adherencia, otro de los elementos clave del éxito terapéutico. Aun así, reconoce que aunque la adherencia es alta en estos pacientes, esta depende muchas veces de factores ajenos a la medicina: depresión, vulnerabilidad social o precariedad. «En este ámbito, las ONG desempeñan un papel decisivo, desde el acompañamiento hasta el apoyo emocional y el recordatorio de controles», reconoce.

«Hemos logrado controlar el VIH, pero la curación aún tardará»

Antonio Ocampo

— Médico de VIH

Pero frente a todos estos avances, persisten nuevos desafíos. El aumento del consumo de drogas asociado a prácticas sexuales de riesgo o chemsex preocupa por su impacto en la salud mental de los pacientes, en la aparición de infecciones de transmisión sexual y en la adherencia al tratamiento. Otro obstáculo es el estigma social que, aunque ha disminuido en el ámbito sanitario, sigue muy presente en la sociedad. «El estigma se combate con educación y buena información. Genera miedo, y ese miedo hace que la gente evite los controles y se aísle», alerta.

Sobre la posibilidad de una curación del VIH, se muestra cauto pero optimista. Actualmente se investigan nuevas terapias, como la vacuna preventiva, pero el mayor desafío sigue siendo la capacidad del virus para integrarse en el ADN celular. «Hemos logrado controlar el VIH, pero la curación aún tardará. Yo probablemente no llegue a verla como médico. Sin embargo, hemos avanzado más de lo que podríamos haber imaginado en los años 90, cuando los pacientes se nos morían entre las manos», afirma.

El control viral depende de la medicación, pero también de la información, la prevención y la lucha contra el estigma. «Aún debemos avanzar en prevención y en la reducción de otras infecciones de transmisión sexual. Pero, en cuanto al control viral, eso ya lo hemos logrado en un porcentaje muy elevado», subraya.

«El VIH es más que un virus controlado porque implica otros aspectos no médicos»

El Área Sanitaria de Vigo sigue a cerca de 1.700 pacientes con VIH, que incluye tanto casos de sida como de otras fases de la infección, según datos del Servicio Galego de Saúde (Sergas). El doctor Antonio Ocampo insiste en que, aunque el VIH es hoy una enfermedad controlable, no se puede bajar la guardia. Al respecto, recuerda que en 2024 hubo un repunte de diagnósticos en todo el mundo —Galicia registró un incremento del 25%, con 137 nuevos casos—.El doctor Ocampo recuerda que el sida trasciende lo estrictamente médico. «El VIH es más que un virus controlado: implica aspectos sociales, emocionales y preventivos que también debemos abordar», señala el médico internista e investigador del Grupo de Enfermedades Infecciosas del IIS Galicia Sur.Para un abordaje integral del VIH, son clave las unidades multidisciplinares. El especialista destaca el trabajo de los profesionales de la Unidad de VIH del Álvaro Cunqueiro, incluyendo a los doctores Luis Morano, Alexandre Pérez y Celia Miralles, así como al personal de enfermería —Silvia Rodríguez y Laura Labajo, entre otras— y al técnico, como Claudia Vázquez.El centro, además, es pionero en varias líneas asistenciales: el control de la hepatitis C, el programa de displasia anal asociada al virus del papiloma humano, la implantación de la profilaxis preexposición (PrEP), las consultas específicas para personas trans, y las unidades de menopausia y displasia cervical vinculadas al VIH. «Es importante contarlo porque son logros reales y fruto del trabajo en equipo», destaca.

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