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Un agricultor se enfrenta a una multa por la falta de baño portátil en una finca donde la vendimia dura una hora

El sindicato Unións Agrarias denuncia la situación y asegura que se trata de una exigencia desproporcionada

Un agricultor gallego se enfrenta a una sorprendente multa por no tener baño portátil.

Un agricultor gallego se enfrenta a una sorprendente multa por no tener baño portátil. / Noe Parga / Envato

La vendimia 2025 ha dejado 47,5 millones de kilos de uva en las Rías Baixas y se reafirma un año más como un actor importante en la economía de la zona. Según los datos de la Interprofesional del Vino (OIVE), este sector supone un 1,6% del PIB nacional. Aunque hablamos de un negocio que mueve mucho empleo y capital, las regulaciones que lo rodean no están libres de polémicas.

Solo en la Denominación de Origen Rías Baixas, se estima que este año el balance final de la recogida de uva rozará los 47 millones de kilogramos. Estas cantidades dan una idea del volumen de trabajadores necesarios para vendimiar, pero no todos los viñedos son de grandes proporciones.

Ha sido en uno de estos viñedos de menor extensión, en O Ribeiro, donde un agricultor se ha encontrado con la posibilidad de recibir una multa por no tener un baño portátil en una finca que se vendimia en apenas una hora.

Multa por falta de baño

En plena recogida, la Inspección de Trabajo, acompañada por la Guardia Civil y drones, se presentó en varias fincas de la localidad de Beade, en Ourense. La inspección se ha saldado con la exigencia de instalar un baño portátil en una finca de 500 metros cuadrados.

Este incidente ha generado cierto malestar en el sector, desde el que plantean el debate sobre la proporcionalidad de las inspecciones. El sindicato Unións Agrarias se ha pronunciado sobre la situación asegurando que la exigencia es desproporcionada y recalcan que no tienen problema con las inspecciones, pero piden no ser tratados como delincuentes.

Desde la organización señalan que muchas de las fincas están trabajadas por familias con la ayuda de vecinos y allegados, por lo que consideran que pedir el mismo nivel de infraestructura que el de las grandes explotaciones es «un despropósito». También apuntan que ya han trasladado una queja formal al Ministerio de Trabajo.

¿Cuál es la normativa sobre baños en la vendimia?

La regulación en la que se basa esta exigencia la encontramos en el Real Decreto 486/1997, que establece que todo lugar de trabajo debe contar con aseos adecuados y suficientes, lo que incluye retretes, lavabos y, en ocasiones, duchas.

Esta norma no diferencia entre las fincas pequeñas y las grandes, tampoco entre cultivos extensos o vendimias rápidas. La única consideración son los trabajadores que se encuentran realizando una tarea durante un periodo de tiempo.

Ante la falta de unas instalaciones permanentes, la ley exige la presencia de baños portátiles homologados. En concreto, la proporción debe ser de uno por cada 10 a 20 trabajadores, teniendo en cuenta la accesibilidad para personas con movilidad reducida.

El sindicato considera que, al tratarse de una finca familiar de 500 metros donde trabajan pocas personas durante un espacio de tiempo corto, no se debe exigir lo mismo que para una bodega con varias hectáreas de viñedos.

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