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Atención conductores gallegos: la Unión Europea introduce un cambio importante para poder renovar el carnet

El examen para obtener el permiso también evoluciona, poniendo el foco en la seguridad de los usuarios más vulnerables de las vías

La UE cambia la forma de renovar el permiso de conducir poniendo el foco en los mayores de 65 años.

La UE cambia la forma de renovar el permiso de conducir poniendo el foco en los mayores de 65 años. / BERNABE / JAVIER LALIN

Manuel Riu

El permiso de conducir resulta indispensable para un amplio sector de la población, ya sea para acceder a su puesto de trabajo o para poder acceder a distintos servicios desde su residencia. Poder renovarlo, en especial a partir de los 65 años, es un trámite importante para mantener la autonomía que otorga el coche.

La Dirección General de Tráfico (DGT) apunta que para poder seguir conduciendo se deben tener en cuenta «las capacidades y aptitudes que tenga el conductor» y no exclusivamente la edad. Aún con todo, a partir de cierta edad nuestras capacidades pueden empezar a verse mermadas de forma notable y debe reforzarse la vigilancia en la renovación.

La normativa actual establece que debemos renovar el carnet cada 10 años hasta cumplir los 65 años, de ahí en adelante, la vigencia es de 5 años. Sin embargo, esto podría cambiar. El Parlamento Europeo ha aprobado una importante reforma por la cual, desde el 21 de octubre, la validez del permiso de conducir es ahora de 15 años en toda la Unión Europea.

Una renovación con examen médico

Si bien la ampliación de la validez de los permisos es llamativa, el cambio más significativo es la introducción de un examen médico obligatorio para obtener o renovar este documento. Asimismo, el texto aprobado por los eurodiputados señala normas muy específicas en el caso de los mayores de 65 años.

El permiso de conducir ya no podrá renovarse sin la presentación de un certificado médico. Este control servirá para verificar la aptitud para conducir, en particular mediante un examen de la vista y pruebas cardiovasculares. El objetivo es claro: se trata de reducir la mortalidad en las carreteras europeas, que sigue siendo muy elevada.

Quienes cuenten con un carnet expedido desde 2013 tienen un documento válido durante 15 años y su renovación seguirá siendo como hasta ahora. Pero a partir de 2028 será necesario pasar un reconocimiento médico para conservar este permiso.

El Parlamento Europeo también especifica que los Estados miembros podrán adaptar determinadas modalidades. Esta flexibilidad permitirá ajustar la frecuencia de los controles en función de las políticas nacionales. Para los conductores de edad avanzada, esto significa que podría ser obligatorio renovar el carné con mayor frecuencia.

Medidas adaptadas y digitalización

Los Estados miembros conservan un margen de maniobra importante. El texto señala que: «Los países de la UE pueden optar por sustituir el examen médico para los conductores de automóviles o motocicletas por formularios de autoevaluación u otros sistemas de evaluación diseñados a nivel nacional». Así, algunos países podrían optar por un sistema de autoevaluación médica. Este es el caso, en particular, de los conductores sin antecedentes médicos ni infracciones graves.

La reforma del permiso de conducir no se limita al aspecto médico. De hecho, también incluye un componente digital y educativo. De aquí a 2030, el permiso de conducir digital estará disponible en el smartphone. Este formato modernizado facilitará los trámites administrativos y simplificará los controles.

Reforzar la formación de los conductores

La UE también desea reforzar la formación de los conductores. El examen del permiso evolucionará para tener más en cuenta la seguridad de los usuarios vulnerables, en particular los peatones, los ciclistas y los niños. La prueba práctica incluirá ahora preguntas sobre los sistemas de asistencia a la conducción.

Pero también sobre la gestión de los ángulos muertos, la apertura de las puertas en la ciudad y el uso del teléfono mientras se conduce. Este endurecimiento tiene por objeto formar a conductores más conscientes de los peligros cotidianos.

El otro gran cambio de la reforma se refiere a la cooperación transfronteriza entre los Estados miembros. Hasta ahora, cerca del 40 % de las retiradas o suspensiones de permisos decididas en el extranjero no surtían efecto. El Parlamento Europeo quiere poner fin a este fenómeno. El texto prevé que «las decisiones de retirada, suspensión o restricción de un permiso de conducción se transmitirán al país de la UE que haya expedido el documento, con el fin de garantizar la ejecución transfronteriza de las sanciones».

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