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Así son los test de drogas de la DGT: tiempos, sanciones y sin 'trucos mágicos'

El 30% de las víctimas en carretera en Galicia el año pasado habían consumido alcohol o drogas

Un control de tráfico en una imagen de archivo.

Un control de tráfico en una imagen de archivo. / Iñaki Osorio

Como parte de sus campañas para garantizar la seguridad vial, la Dirección General de Tráfico (DGT) realiza controles de alcohol y drogas de forma recurrente y en todo tipo de vías.

Los positivos por drogas y alcohol al volante facilitados por la Policía Local de Vigo muestran que en 2023 se contabilizaron un total de 1.225 denuncias y que 2024 cerró con 1.151, siendo en su mayoría administrativas y protagonizadas por hombres. Aunque las cifras sean similares, el perfil del infractor ha cambiado por completo: son más mayores, consumen más drogas y más adictivas.

Aunque resulta un trámite común, muchas personas desconocen en qué consisten estas pruebas, qué sustancias pueden dar positivo y qué consecuencias pueden enfrentar los infractores.

Cómo son los test de drogas y por qué no funcionan los 'trucos mágicos'

En 2024, de los 112 fallecidos en siniestros en Galicia el año pasado, 32 dieron positivo por tóxicos, según el Imelga. Desde la DGT sostienen que «muchos conductores piensan que, aunque consuman, no les impide conducir seguros», lo que favorece que las estadísticas se mantengan sobre las mismas cifras año a año.

Mientras que las pruebas de alcoholemia pueden ser por soplado o en sangre, los test de drogas se realizan sobre una muestra de saliva del conductor y detectan cinco tipos distintos de droga: cannabis (THC), cocaína, anfetaminas/metanfetamina, opiáceos y, en algunos dispositivos, benzodiacepinas. Cuando el test en carretera confirma la presencia de drogas, es necesaria una prueba de confirmación en un laboratorio

Con estas pruebas no funcionan los 'trucos' o calcular cuándo deja de hacer efecto lo que se ha consumido. El narcotest a diferencia del etilómetro solo detecta la presencia de estupefacientes en el organismo, no su cantidad o afectación. Si el conductor presenta síntomas como conducción errática, mala coordinación, falta de reflejos o somnolencia, el agente puede proceder a su denuncia por vía penal y no administrativa ya que está influenciado por ellas.

Además, las drogas, a diferencia del alcohol, permanecen más tiempo en el cuerpo. Eso significa que se puede dar positivo en un drogotest aunque no se esté conduciendo bajo sus efectos. Es decir, si se da positivo en un test salival de drogas, pero el agente determina que el conductor está sobrio en ese momento y no se encuentra bajo efecto alguno, se tramita como una sanción administrativa.

Sanciones por conducir bajo los efectos de las drogas

Cuando las pruebas confirman la presencia de drogas, las sanciones es de 1.000 euros y la pérdida de 6 puntos del carnet. Si además se acredita influencia en la conducción, puede haber delito, lo que incrementa las sanciones. Negarse al test también es delito.

Desde las instituciones destacan el papel de los controles a la hora de mejorar la seguridad vial. «Por su valor disuasorio, las pruebas de alcoholemia y drogas contribuyen a reducir el número de accidentes, fallecidos y heridos en las carreteras. La capacidad de vigilancia es fundamental y es inversamente proporcional al número de accidentes: a más vigilancia, menos siniestros», explica Paula Márquez, subdirectora adjunta del Observatorio Nacional de Seguridad Vial de la DGT.

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