Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

IX Foro de Educación

Vanessa Rodríguez, psicóloga: «Si no hablamos de sexualidad en casa, también estamos educando, pero desde el tabú»

La psicóloga y sexóloga, Vanessa Rodríguez Pousada, impartirá un taller sobre la importancia de la educación sexual en el hogar

La psicóloga Vanessa Rodríguez impartirá un taller en el marco del IX Foro de Educación.

La psicóloga Vanessa Rodríguez impartirá un taller en el marco del IX Foro de Educación. / Cedida

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Vigo

Hablar de educación sexual en casa no siempre resulta fácil. Y, precisamente, es la familia la que se convierte en el primer escenario educativo. Con esa idea, Vannesa Rodríguez presentará el taller «Falemos de sexo (e ben): Ferramentas para educar en familia», donde hablará de la importancia de la educación sexual en el hogar, aclarará qué significa realmente educar en sexualidad y compartirá recursos sencillos para que madres, padres y familias acompañen a niños, niñas y adolescentes con más confianza, que se celebrará en el marco del IX Foro de Educación, el viernes 26 de septiembre a las 17:00 horas.

Pero empecemos desde el principio: ¿a qué nos referimos cuando hablamos de educación sexual? «A menudo se identifica con sexo, pero es mucho más amplio: tiene que ver con conocerse a uno mismo, con cómo nos relacionamos, con los afectos y con cómo intervienen esos afectos en los vínculos. El sexo es una parte pequeña dentro de un marco mayor», explica Rodríguez.

Recuerda también que siempre estamos educando. Incluso el silencio transmite un mensaje. «Si no hablamos de sexualidad en casa, también estamos educando, pero desde el tabú».

«Reducir la educación sexual al sexo es un error: es mucho más amplia»

Vanessa Rodríguez Pousada

— Psicóloga y sexóloga

El recurso central para transformar ese silencio en aprendizaje es el diálogo. Pero no cualquier diálogo: no se trata de interrogatorios a la salida del colegio ni de monólogos adultos llenos de advertencias. Rodríguez insiste en que deben ser conversaciones horizontales, donde se escucha, se pregunta y se valida lo que niñas, niños y adolescentes expresan. «En vez de empezar preguntando, empezar contando. Compartir algo de nuestro día abre la puerta a conversaciones más auténticas».

Ahora bien, abrir espacios de diálogo no basta si se parte de un malentendido muy común: creer que la juventud ya sabe porque tiene acceso a internet y a una gran cantidad de información. Sin embargo, el acceso no garantiza conocimiento. «Una cosa es la información y otra el conocimiento», recuerda Vanessa. El salto del dato al entendimiento requiere acompañamiento adulto, un lenguaje claro y espacios de confianza. Por eso insiste en que la presencia activa de madres, padres y personas que ejercen función parental es indispensable para dar sentido a lo que niños, niñas y adolescentes encuentran.

En este recorrido aparece también una pregunta clave: qué entendemos por violencia sexual. Rodríguez propone escapar de simplismos y situar siempre el concepto en su contexto, porque los significados de «violencia» cambian con el tiempo y el lugar. «Para mí, hay violencia cuando se ejerce un poder para someter a alguien que no quiere ser sometido», precisa.

De ahí la importancia de mirar fenómenos complejos con perspectiva. Temas como la violencia sexual o el acceso a la pornografía no pueden abordarse con explicaciones rápidas ni con titulares fáciles. «Con frecuencia, se afirma que ´el porno genera más violencia sexual´, pero los estudios hablan de correlaciones, no de causalidades directas. Puede haber múltiples variables en juego», advierte.

Desde ahí, su propuesta busca ofrecer herramientas prácticas que permitan a las familias abrir conversaciones sin miedo, poner nombre a las cosas de forma respetuosa y aprovechar situaciones cotidianas —como una película, una serie o incluso un anuncio— para sacar temas sobre los que hablar en casa. La clave, insiste, está en crear un clima de confianza y diálogo, porque cuando niñas, niños y jóvenes sienten que pueden expresarse con libertad, también aprenden a construir relaciones más sanas.

Vanessa Rodríguez.

Vanessa Rodríguez. / FdV

Tracking Pixel Contents