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Carrasco: «Un trastorno de la personalidad no es para siempre»

«Ser introvertido no es malo, pero cuando a un niño se le dice que tiene que tener más amigos se le está diciendo que algo en él no está bien», afirmó el reconocido psiquiatra

José Luis Carrasco y José Manuel 
Olivares, durante el Club FARO. 
|  José Lores

José Luis Carrasco y José Manuel Olivares, durante el Club FARO. | José Lores

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Vigo

«Un mayor conocimiento de la personalidad de los demás y de la propia lleva a conocer mejor a los otros y a uno mismo, y a amar mejor y si no, a apartarnos de la otra persona». Así lo aseguró ayer el doctor José Luis Carrasco, catedrático de Psiquiatría de la Universidad Complutense de Madrid, jefe de Psiquiatría del Hospital Clínico San Carlos de Madrid y uno de los grandes referentes mundiales en el campo de la personalidad.

Sobre la personalidad y sus trastornos habló ayer en el Club FARO, donde presentó su libro «La personalidad y sus trastornos» (Arpa Editores), en el que introduce al lector en el mundo de la personalidad, sus modalidades y sus trastornos. El especialista explicó que la personalidad es un entramado de rasgos que configuran al ser humano y que no se da en ninguna otra especie. «La personalidad es lo que nos hace humanos o tal vez somos humanos porque tenemos personalidad», afirmó el psiquiatra, que aseguró que la personalidad es un «ente complejo» que tiene un componente también subjetivo.

Durante su intervención en el Club FARO, el doctor Carrasco fue describiendo los diferentes componentes de la personalidad: empatía, autoimagen, autoestima, espejo, intimidad, agonismo/antagonismo, vinculación y regulación emocional, así como sus distintos rasgos: extroversión/introversión, sensaciones/estabilidad, audacia/evitación, impulsividad/freno, sensibilidad/frialdad, hipersensibilidad al rechazo y autocrítica y aseguró que no hay rasgos buenos ni malos. «Nos movemos en todos, en un lado u otro del polo», explicó.

El ponente puso como ejemplo la introversión, un rasgo que es muchas veces censurado. «Ser introvertido no es malo. Cuando a un niño que es introvertido se le dice que tiene que tener más amigos, ser más sociable, salir más... se le está mandando un mensaje de que algo en él no está bien cuando ser introvertido no es mejor ni peor que ser extrovertido», afirmó.

Otra cosa distinta son los trastornos de la personalidad, un problema psiquiátrico sobre el que la persona que los padece raramente pide ayuda. El especialista esbozó en qué consiste cada uno –trastorno límite de la personalidad, narcisista, histriónico, evitativo, dependiente y trastorno masoquista– y aseguró que bloquean a la persona y provocan un gran sufrimiento tanto a quienes los padecen como a quienes conviven con ellos. Sin embargo, aseguró que son tratables. «Hay que desterrar la idea de que un trastorno de la personalidad es para toda la vida porque es falso. Se puede modificar, matizar para llegar a un punto en que la persona pueda vivir a gusto con sus rasgos de personalidad. Un trastorno de la personalidad no es para siempre. Se puede aprender a ser menos sensible o menos dependiente», argumentó el psiquiatra durante su conferencia, que estuvo presentada por el doctor José Manuel Olivares, jefe de Servicio de Psiquiatría del Hospital Álvaro Cunqueiro de Vigo, que destacó la capacidad de su colega para escribir sobre uno de los temas más complejos de la psiquiatría.

El doctor Carrasco añadió que la personalidad no dicta nuestro comportamiento. «La personalidad es –insistió– una tendencia a ser de una manera, pero no somos esclavos de nuestra personalidad porque podemos corregir sus tendencias».

«El ser humano necesita clasificar las cosas»

A pesar de que José Luis Carrasco es uno de los grandes referentes en el campo de la personalidad –lleva más de tres décadas trabajando en este ámbito, desde su tesis doctoral–, en el prólogo de su libro reconoce que escribir un libro sobre este tema «es un asunto complicado». «La personalidad es un concepto muy amplio y escasamente clarificado, y es complicado para un científico», asegura.Según el experto, para hablar de personalidad y de sus trastornos hay que sortear los «tópicos, etiquetas y palabrería moralista» que hay alrededor de este tema. «Por ello –añade en el prólogo– no aspiro a elaborar una guía de la buena personalidad, sino un relato sobre la importancia que la personalidad tiene en nuestro comportamiento». Todo esto, aportando información para que los lectores sepan manejarse mejor con sus propias personalidades y con las de sus seres cercanos. No es un libro dirigido a profesionales de su especialidad, sino para todas aquellas personas interesadas en entender la personalidad desde el prisma de la medicina.Según el doctor Carrasco, la personalidad es aquello que nos hace humanos. Por ello, necesitamos conocer nuestra personalidad, pero también la de quienes nos rodean. «El ser humano necesita ponerle nombre y clasificar las cosas que le rodean. Y nosotros también somos cosas, por lo que también necesitamos clasificar a las personas, porque necesitamos defendernos, controlar, dominar», afirmó en su intervención en el Club FARO. En cuanto a la personalidad propia, reconoció que nos la planteamos menos. «Solemos hacerlo cuando estamos enfermos», comentó.

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