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El MARCO torna en una catedral de bambú con Susanne Themlitz

La creadora lusa resalta en Vigo las ansias de colaborar de los artistas ‘arraianos’

Susanne Themlitz en el Marco.

Susanne Themlitz en el Marco. / José Lores

Mar Mato

Mar Mato

Vigo

«A linguaxe das cousas mudas» es la nueva exposición que espera a la audiencia en el museo MARCO de Vigo a partir de mañana viernes. La firma la artista portuguesa Susanne Themlitz que ha convertido una de las salas en un ‘bosque’ de cañas que comunican el suelo y el techo del edificio. El resultado es impactante, poético. La sensación de la persona visitante es la de entrar en una especie de catedral de bambú.

Esto último se debe a la disposición de las cañas como un juego geométrico y arquitectónico interior, con elementos colgando –una hoja de eucalpto incluida– y con el sonido de percusión al golpearse objetos movidos por el aire de un ventilador que recuerdan las campanadas.

Vigo. Exposición de Susanne Themlitz en el Marco.

Vigo. Exposición de Susanne Themlitz en el Marco. / José Lores

Aunque la artista se abre a esta y otras interpretaciones, deja claro su fin con la instalación: «Con las verticales y horizontales dentro del espacio, creo aquí una especie de dibujo tridimensional. Los objetos colgados tienen que ver con la suspensión, algo que me interesa. Es la congelación, la reflexión sobre el antes y el después».

Reflexión sobre la ausencia y presencia

Susanna Themlitz recupera con las sombras de las cañas sobre la pared blanca la reminiscencia de los dibujos de tinta china. Al mismo tiempo la sombra introduce un pensamiento «sobre la presencia y la ausencia», una marca de la artista a lo largo de toda su muestra en el MARCO.

Para el director del museo, Miguel Fernández Cid, la exposición de Themlitz resulta «fascinante». Lo aseguró ayer en la presentación oficial junto al alcalde de Vigo, Abel Caballero, y la teniente de alcalde, Carmela Silva. El regidor municipal resaltó «la excelencia» de la creadora lusa.

Vigo. Exposición de Susanne Themlitz en el Marco

Vigo. Exposición de Susanne Themlitz en el Marco / José Lores

Trabajo en yeso y cerámica

Además de la sala de los bambús, otra parada puede ser en la instalación «Transformatorio. Laboratorio de dibujo». Aquí llaman la atención sus trabajos en yeso blanco de medio tamaño que pueden recordar a los fósiles, aunque también presenta corales muertos.

La creadora recuerda cómo realizó las esculturas: «Las creé en yeso y las metí en arena para solidificarlas en un momento. Lo mismo ocurre con la cerámica».

Vigo. Exposición de Susanne Themlitz en el Marco

Vigo. Exposición de Susanne Themlitz en el Marco / José Lores

Respecto a la presencia de las lupas la artista germano-portuguesa indica que sirven para analizar el interior de las pequeñas obras y « ver las cosas de otra manera».

Poesía como parte de la exposición

En la exposición, no solo hay espacio para la poesía visual; también para la literaria con recortes de versos que se presentan junto a collages con imágenes humanas y animales. En ellos, leemos «Vento. Mareiro/ Sobre a herba alta» o «Era unha vez un silencio. E unha música».

En otros retazos, se adquiere un punto más narrativo de crítica social. «Querido cortisol, alégrome de que non me esteas prestando atención hoxe. Benquerida dopamina; quero máis. Benquerida serotonina, quero moito máis». Cuenta Susanna Themlitz que son versos ideados por ella que, además, dieron pie a otra de las obras, los folios con bloques recortados que semejan mostrar las siluetas de edificios a modo de skyline de una ciudad.

Vigo. Exposición de Susanne Themlitz en el Marco

Vigo. Exposición de Susanne Themlitz en el Marco / José Lores

La artista explica que realmente esos folios muestran el recorte donde se encontraban los versos que se ven en la exposición. Nuevamente toca aquí la idea de la presencia y ausencia.

Piezas de anticuarios de Vigo

Para otras piezas, Susanne acudió a anticuarios de la ciudad de Vigo –donde por ejemplo adquirió una horca con palo y una concha.

Themlitz asegura que «nunca» pensó en «ser artista». «Es algo que vivo internamente», añade. Respecto al hermanamiento en el arte de Portugal y Galicia o España indicó que «hay una gran voluntad de intercambio. El primer museo que compró piezas mías hace 35 años fue el museo de Badajoz. Trabajo con una galería de allí, que es también frontera».

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