Viajar con las espaldas cubiertas

Los gallegos que se desplazan al extranjero con un seguro de asistencia pasan del 20% al 56% desde la pandemia

Las incidencias más frecuentes son las sanitarias

Viajeros en un aeropuerto.

Viajeros en un aeropuerto. / Álex Cea

Cuando Luis (nombre ficticio), subió al avión con su mujer y su hijo para visitar Estados Unidos, lo último que se imaginó es que acabarían en un hospital. El niño comenzó a presentar síntomas durante el vuelo y cuando el avión aterrizó, tuvo que ser trasladado a un hospital, donde estuvo ingresado en la UCI cinco días. Esta familia viguesa había contratado un seguro de viaje con una cobertura de gastos médicos de hasta 18.000 euros, pero aun así no fue suficiente. El alta vino acompañada de una factura por importe de 140.000 euros.

Y el de esta familia no es un caso único. Otros turistas han tenido percances fuera de casa y algunos, incluso, han tenido que ser repatriados, un siniestro escaso, pero cuyo coste puede llegar a ser muy elevado. Contratar un seguro de asistencia en viaje con una cobertura médica que cubra los costes derivados de la atención en el país de destino puede evitar que regresemos a casa con una deuda económica como recuerdo del viaje.

Los incidentes durante los viajes tienen un coste medio de 434 euros, siendo los percances de salud los más frecuentes, según el informe “El seguro de viaje de 2023” elaborado por Estamos Seguros, la iniciativa de divulgación de la cultura aseguradora de UNESPA (Asociación Empresarial del Seguro). Según dicho estudio, el 57,7% de las atenciones realizadas por el seguro de asistencia en viaje se debió a enfermedad u hospitalización. Los destinos más caros son los países de América y Asia y los más modestos, los de Europa. Así, el siniestro medio en Bulgaria es de 159 euros y en Panamá sube hasta los 1.473 euros. Los siniestros de repatriación suponen el 1,8% y el caso más extremo atendido por un seguro fue en Islandia y alcanzó los 150.000 euros.

Los incidentes durante los viajes tienen un coste medio de 434 euros. El siniestro medio en Bulgaria es de 159 euros y en Panamá sube hasta los 1.473 euros.

Hasta la pandemia del COVID, sólo el 20% de las personas que viajaban fuera del país lo hacía con un seguro de asistencia al viaje. “La pandemia puso de relieve la importancia de viajar con un seguro de viaje, y cada vez la sociedad está más concienciada. Estos seguros también han tomado una gran relevancia en los últimos años por el auge del turismo de aventura. Cada vez más personas buscan destino como Maldivas o Tailandia para practicar deportes náuticos de riesgo como surf y buceo o escalada, senderismo y espeleología. En estos casos, existen pólizas específicas y es fundamental estar protegido ante un posible accidente”, comenta José Antonio Rodríguez Fraga, directivo de la Asociación Gallega de Corredores y Corredurías de Seguros (AGACOSE).

percances W

percances W / H. Barreiro

Según este colectivo, el año pasado, el ratio de concienciación sobre la conveniencia de viajar con un seguro de viaje era del 35%, porcentaje que este año se sitúa ya en el 56%. “Si se viaja al extranjero es altamente recomendable contratar un seguro, ya que fuera de nuestras fronteras estamos mucho menos protegidos ante ciertas eventualidades, sobre todo médicas, donde no estás cubierto por la sanidad pública. Incluso, en algunos países, es requisito imprescindible para entrar”, explica Rodríguez Fraga, que añade que también es aconsejable contratarlo si el viaje es dentro de España, ya que incluye una cobertura total: pérdida de equipajes, cancelaciones de vuelos, contagio y cuarentenas por COVID-19 y prolongación de la estancia por otras causas, entre otros supuestos.

Tarjeta sanitaria europea

Para viajar dentro del territorio europeo existe la tarjeta sanitaria europea (TSE), un documento personal e intransferible, de carácter gratuito, que acredita el derecho del titular a recibir tratamiento en las mismas condiciones y con los mismos costes que los residentes del país al que viaja. Válida en cualquier país de la Unión Europea (UE), así como en Islandia, Liechtenstein, Noruega, Suiza y en el Reino Unido, no es, sin embargo, una alternativa al seguro de viaje.

Por ejemplo, si se viaja a Francia hay que tener en cuenta que esas condiciones incluyen en muchos casos un sistema de copago de las prestaciones médicas y los medicamentos adquiridos con receta. “La TSE no exime, por lo tanto, de abonar esta porción de copago, que, sin embargo, sí puede ser cubierta por el seguro de viaje”, explica el directivo de esta asociación. Además, la atención médica “será mucho más rápida y efectiva” si se gestiona a través del seguro.

En relación a una posible repatriación, las pólizas de asistencia en viaje no cubren todos los supuestos, depende de la casuística. “Lo que sí queda cubierto, que es un motivo bastante frecuente, es la repatriación para aquellos viajeros, por ejemplo, con padres o abuelos muy ancianos que pueden sufrir un desenlace”, matiza.

Seguro obligatorio

Además, hay destinos para los que es obligatorio contratar un seguro de viaje con coberturas específicas de asistencia médica o repatriación, como Cuba, Ecuador, Rusia, Armenia, Azerbaiyán, Irán, Kazajistán, Kirguistán, Moldavia, Tayikistán y Turkmenistán y Argelia, entre otros.

Si se viaja a México, hay que tener en cuenta que la atención privada es muy cara. “Es muy habitual que se requiera un depósito previo, incluso disponiendo de un seguro médico. Y, posteriormente, corresponde a la compañía aseguradora reembolsar al interesado los gastos ya pagados. Por ello es absolutamente indispensable viajar provisto de un seguro lo más amplio posible, con cobertura extensiva de gastos médicos durante toda la estancia y que incluya la repatriación”, explica Rodríguez Fraga.

Uno de los destinos más frecuentes entre los viajeros españoles es EE UU. Conviene saber que, aunque las condiciones de atención médica en ese país son excelentes, sin embargo, el sistema de salud difiere sustancialmente del español, dado que la cobertura sanitaria no es universal ni gratuita. “Debido al elevado coste de los tratamientos médicos, gran parte de la población estadounidense está cubierta por un seguro médico particular. Por ello, la garantía de una asistencia médica imprevista requiere la subscripción de un seguro médico privado temporal, cerciorándose de que la cobertura contratada sea lo más amplia posible. Es muy conveniente informarse acerca del seguro médico suscrito con carácter previo al inicio del viaje, pues los médicos o los servicios de urgencias realizan a menudo comprobaciones antes de atender al paciente”, explica este directivo de Agacose.

Debido al elevado coste de los tratamientos médicos, gran parte de la población estadounidense está cubierta por un seguro médico particular. Por ello, la garantía de una asistencia médica imprevista requiere la subscripción de un seguro médico privado temporal, cerciorándose de que la cobertura contratada sea lo más amplia posible

José Antonio Rodríguez Fraga

— Directivo de la Asociación Gallega de Corredores y Corredurías de Seguros (AGACOSE).

En el caso de viajar a África, también es aconsejable contratar un seguro con la mayor cobertura médica posible. “En este caso debemos asegurarnos de que nuestra póliza cubra el traslado por avión-ambulancia desde cualquier punto hasta la capital del país. Y es que la mayoría de países cuentan con hospitales y médicos con altos estándares internacionales, pero sólo en las principales ciudades, siendo los servicios en zonas rurales muy deficientes. Un ejemplo es Kenia. En caso de ser necesario, el traslado hasta Nairobi puede resultar enormemente difícil y caro. También se recomienda que incluya el servicio de repatriación en aviones medicalizados”, especifica.

En general las coberturas se personalizan en función del destino al que se viaja. Cuando se reactivaron los viajes tras la pandemia, el clausurado relativo al COVID-19 era el más demandado. Aún ahora, se recomienda incluir esta cobertura, debido a la proliferación de nuevas variantes muy contagiosas. Estas coberturas incluyen la prolongación de la estancia por cuarentena, declaración de estado de alarma o cierre de fronteras.

En cuanto al perfil del contratante, el 62% tiene entre 35 y 44 años y apenas hay diferencias por sel porcentaje de contratación es significativamente más elevado en los viajes por motivos de trabajo (78%) y estudios (67%) que en viajes por motivos familiares (57%) y placer (53%). Las coberturas más demandadas son la cláusula del COVID y la asistencia médica.

Coberturas mínimas

Además del clausulado relativo al COVID-19, la cobertura más demandada es la asistencia médica. Caer enfermo o tener un accidente durante un viaje en el extranjero puede resultar muy caro. Por eso, desde la asociación gallega se recomienda siempre que los gastos médicos-quirúrgicos, farmacéuticos, de hospitalización y ambulancia sean adelantados por la empresa aseguradora. De la misma forma, la póliza debe incluir una cláusula para que, si en el centro médico donde el asegurado sea ingresado solicitan una fianza, ésta sea adelantada por el asegurador. También es aconsejable incluir los gastos odontológicos de urgencia como por ejemplo infecciones, dolores, rotura de una pieza y caída de empastes.

Además de las mencionadas anteriormente, es recomendable que el seguro de asistencia en viajes cubra otros aspectos como la pérdida o daño de equipajes; coberturas legales en relación a protección de derechos como viajero y consumidor; cobertura de retrasos que te garantizan una compensación económica por los daños causado; coberturas por objetos olvidados -por ejemplo, si se pierden las llaves del hotel o incluso las de casa, abonándose gastos derivados de la apertura de caja fuerte, cerrajero, etcétera-, y responsabilidad civil en caso de que causes daños involuntarios a terceros, entre otros.

A la hora de contratar el seguro de viaje es imprescindible contar con un asesoramiento adecuado mediante los profesionales de una correduría de seguros, explican desde la asociación que aglutina a las empresas de este sector. “Es un seguro 100% personalizable en función de las necesidades de cada persona, del destino elegido o del tipo de viaje que se quiere realizar. El trabajo del mediador de seguro consiste precisamente en analizar estas necesidades, comparar las diferentes pólizas del mercado, y recomendarnos la que más nos conviene en cada caso. Y no sólo eso, en caso de siniestro, nuestro corredor nos ayuda a tramitar todas las gestiones con la compañía aseguradora”, explica José Rodríguez Fraga.

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