Vigo, capital del ‘waacking’ en España

Diana Ballesteros y Alejandro Docampo imparten clases presenciales y virtuales a personas de otros países de un baile que nació como reivindicación gay

Alejandro Docampo imparte una clase de "waacking" en la escuela Ballerina Coliseum

José Lores

Malena Álvarez

Comunidad, libertad es así como los expertos en este estilo de danza definen su esencia. “En el waacking cada evento es una fiesta, no se baila para ganar, sino para celebrarse”, es la diferencia que encuentra con otros géneros una de las pioneras de su práctica y enseñanza en Vigo, Diana Ballesteros.

A través de ágiles y veloces movimientos de brazos y extravagantes expresiones faciales, esta manifestación artística nació como denuncia de la opresión sufrida por la comunidad LGTBIQ+, convirtiéndose así en un icono de su lucha.

“Cuando bailaba solo hiphop no acababa de conectar; no se ven bailarines que tengan pluma, que sean más femeninos” explica el profesor y waacker, Alejandro Docampo, quien admite que este estilo le ayudó a encontrar referentes: “la gente los quiere, mira con adoración y respeto a los bailarines de waacking”.

Este baile fue desarrollado por hombres gays latinos y afroamericanos en algunos clubs de Los Ángeles a lo largo de los años 70, en una época de represión donde lo que se buscaba era la liberación pura a través del espectáculo. Motivo por el que “incluye el drama como uno de sus pilares fundamentales”, explican Ballesteros y Docampo y remarcan: “el show forma parte del género”. Se inspiraron en las estrellas de Hollywood. “Es un baile muy de apariencias, al final, aparentar es lo que hacían todo el rato”, aclara el bailarín.

Ballesteros y Docampo, que han sido profesora y alumno, consideran esencial que cualquiera que se inicie en el waacking conozca sus orígenes. “No solo es un baile, es un movimiento sociocultural, ha sido un acto de rebelación” destaca Docampo que recuerda, también, que se trata de un baile comunitario donde se conocen todos.

El waacking es comunidad

La ciudad olívica es uno de los epicentros de esta comunidad en España, con bailarines reconocidos a nivel mundial como Mario Durán que trabaja para una compañía en París.

Además, es uno de los pocos lugares donde se imparten clases de esta modalidad. Diana Ballesteros y Mario Durán se encargan de formar a tres grupos en la escuela Media Punta.

Estos profesionales también hacen formaciones periódicas en Madrid y ofrecen clases virtuales. Ballesteros cuenta con alumnos de diferentes partes del mundo como Francia e Italia y ahora se expandirá hasta Ucrania y Grecia. La bailarina tuvo la suerte de formarse con los mejores profesionales del panorama internacional, Rada, Princess Lockeroo, Mounia... y de conocer los diferentes estilos personales gracias a sus formaciones en Polonia, EE UU, Japón o Francia.

En España hay una comunidad que está creciendo. “Cuando yo empecé a hacer batallas, éramos 20, en la última se superaban los 80 participantes”, informa Alejandro Docampo, que también está contento de que el grupo de Whatsapp de la comunidad haya ascendido hasta los 124 participantes.

Desde su experiencia, tanto Ballesteros como Docampo consideran que España está muy bien posicionada. “La gente de fuera nos valora, cada vez que vienen a algún evento nos hablan de la buena energía que hay” , añaden.

 Es precisamente este ambiente positivo el que motivó a la bailarina a popularizar el waacking en la ciudad.

El bailarín de "waacking" Alejandro Docampo, durante una batalla

Cedido

La primera vez que fue a un evento internacional observó como bailarines de renombre se quedaban a ver a todos los participantes (sin importar su nivel), aplaudiendo y animando a cada uno. Allí se dio cuenta de que esos son los espacios a los que ella quería pertenecer y en los que quería instruir a sus alumnos. 

Opina que lo que le falta al waacking en Vigo es que “los alumnos de la escuela entren más en contacto con la comunidad de bailarines de los eventos y fiestas y no se queden solo en la sala”, porque el waacking no se aprende únicamente en clases. “Ver como una persona que formo va a un evento y empieza a coger confianza, a interactuar con la gente y a ser ella misma es algo muy importante”, resalta la bailarina.

Perfil de alumnos

“Antes de saber lo que era el waacking creo que ya lo bailaba”, cuenta Alejandro Docampo, que no cree que haya un perfil concreto de alumnos porque “es el estilo el que te escoge a ti”. Desde que comenzó a dar clases, en 2020, ha formado tanto a madres como niñas pequeñas.

Ballesteros invita a todos a iniciarse en esta modalidad, ya que “es un baile para todas las edades, se trata de un estilo bastante sencillo”, además la música disco, con la que se baila, es muy conocida y “conecta con la gente”.

Bajo el ritmo de Donna Summer, Alejandro Docampo comunica todas sus emociones, ira, tristeza, felicidad... en su máxima expresión. Su forma de contarlo es única, al igual que la de Diana y el resto de waackers, ya que la suerte que tiene este género es que “es tan personal que cada uno marca su estilo”.

Media Punta estrena grupo de competición de ‘waacking’

La escuela viguesa de danza Media Punta estrena un grupo de competición de waacking. No es la primera vez que la academia está a la vanguardia, pues es conocida por sus espectáculos en competiciones a lo largo del mundo. Diana Ballesteros y Mario Durán serán los coreógrafos de este nuevo show.

“Llevábamos tiempo queriendo hacerlo”, comenta la bailarina, quien cree que ahora es el momento. “Tenemos gente que lleva formándose años con nosotros, yo creo que va a ser un proceso muy guapo y, sobre todo, lo vamos a pasar muy bien”, afirma.

Ya han creado la coreografía para el casting, al que están apuntadas más de veinte personas y se podrá visualizar pronto en el Instagram de la creadora (@diifeeling).

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