Brais Méndez, contra el odio en las redes: “El duelo pasó y aprendí que si estás mal, hay que pedir ayuda”

El futbolista de la Real Sociedad y ex del Celta colabora con la ONG Igaxes para frenar la rabia que inunda internet y ayudar a los jóvenes a empatizar con el otro

El árbitro Javier Figueiredo, el escritor Pedro Feijoo y la actriz Tamara Canosa se suman al proyecto con la colaboración de FARO

Charla Stop Odio con la intervención de Brais Méndez, Pedro Feijoo, Tamara Canosa y Javier Figueirido

Pedro Fernández

Irene Bascoy

Irene Bascoy

Brais Méndez, jugador de Primera División ahora en la Real Sociedad y antes en el Celta, se acercó el sábado pasado a la sede del FARO para charlar por separado con Javier Figueiredo, el segundo árbitro gallego en Primera Federación Masculina, el escritor vigués Pedro Feijoo y la actriz coruñesa Tamara Canosa. ¿Qué reunió a cuatro personajes tan dispares? Su convencimiento de hay que poner freno a los discursos de odio en las redes sociales, de que hay que apostar por la inclusión social y de que la salud mental debe ser una prioridad para todos.

¿Y quién los convocó? La ONG Igaxes, que lleva veinte años trabajando para que los niños tutelados por la Administración tengan un futuro de posibilidades, con la colaboración de FARO DE VIGO. La ONG ha lanzado la campaña Stop Odio con el objetivo de seguir luchando contra la exclusión social y la estigmatización de los niños bajo tutela de la Xunta. Brais Méndez se ha unido porque no quiere que ningún niño sufra como él a los trolls de las redes. “Seguiré ayudando hasta que se acabe y nadie se acuerde de mí”, declara el jugador de Mos.

Resumen de Stop Odio con la intervención de Brais Méndez y Javier Figueirido

Pedro Fernández

El primer mal recuerdo

Brais Méndez y Javier Figueiredo echan la vista atrás y rememoran como desde niños fueron testigos de la violencia física y verbal que envuelve al fútbol. Figueiredo que empezó arbitar partidos con 16 años no olvidará nunca a la madre de un joven portero que le “llamó de todo durante un partido” por una decisión suya que ella consideraba injusta para su hijo. Al echar la vista atrás Brais Méndez pone el foco en los padres, “insultando a los árbitros, pidiendo a su hijo partir las piernas a los rivales”. El centrocampista de la Real Sociedad lamenta que ve a niños en los partidos “demasiado pendientes de sus padres, cuando solo deberían jugar y pasárselo bien”. “Mi sensación es que muchos padres hacen pagar a sus hijos su frustración de no haber sido jugadores”, apunta Brais Méndez.

Los padres, en el foco

Ya existen protocolos estrictos contra las explosiones de violencia en el campo de fúbtol, pero los ataques desde las gradas es cuestión diferente. Por eso, Figueiredo propone que ahí actúen los clubes o las federaciones. “Deberían cortar por lo sano, prohibir la entrada a las instalaciones a los padres que se pasan todo el partido insultando, ¿qué ejemplo dan a los chicos?”, plantea. Y Brais Méndez apunta también a los otros progenitores: “El resto de padres que es testigo de esos comportamientos también pueden cortar actuaciones así. No se puede ser cómplice de una agresión”. Tanto a Brais como a Javier les cuesta entender estos comportamientos. “El fanatismo los ciega, pero sí yo tras un partido saludo a mis competidores y tengo amigos en otros equipos y me puedo ir de cena con ellos, me parece surrealista que haya gente que se pegue por un partido de fútbol”. Javier también habla de fanatismo, el que ha obligado a que los arbitros menores de edad lleven como identificación un parche que indica que quien lo porta tiene menos de 18 años. ¡Cómo si las críticas no afectaran a los más mayores!

Cuando las críticas no cesan, pedir ayuda profesional

“La primera vez que vi la imagen de un terrorista con la cabeza de su víctima en la mano editada, y entonces la víctima era yo.... no sabía dónde meterme. Después la vi tantas veces que me parecía normal y al final cerré Twitter y no regresé”. Esta es quizás una de las experiencias más negativas que vivió Brais Méndez, siendo jugador del Celta. Eso y los abucheos y las críticas desde las gradas de Balaídos. El futbolista de Mos comparte con el escritor vigués Pedro Feijóo el haber sido amenazado de muerte. “La próxima vez que te vea por la playa de Samil con tu melena al viento, te mato”, tuvo que leer el autor de “Ninguén contará a verdade”, en las redes sociales. Entre sus supuestos deméritos escribir en castellano, y no en gallego, y entre sus detractores, personajes de la cultura. En fin ... la cultura y el conocimiento no nos hace buenas personas, por desgracia.

Para ambos, el goteo de críticas se hizo océano y pidieron ayuda profesional. Y ahora se dan cuenta de que es lo mejor que podían haber hecho. “Sin un psicólogo es muy difícil dar la vuelta al dolor que tienes dentro. Una cosa son las críticas constructivas a tu juego en el campo, eso lo acepto, pero hay ataques que son inaceptables”, sostiene Brais. Pedro concuerda: “Yo no habría salido adelante sin terapia, estaba hundidísimo, y un profesional me ayudó a gestionar mis emociones y salir del bache”.

Es más, Brais sigue “manteniendo el contacto” con su psicólogo y añade que lo “alargará todo lo posible porque es bueno” para él. Y entonces lanza una petición a los clubes: deben arropar “más” a los jóvenes futbolistas con el apoyo de psicólogos deportivos. Para que aprendan a gestionar la presión, la fama, las críticas, .. . hay que ofrecerles herramientas. “Los psicólogos deportivos están haciendo un gran trabajo en los clubes, si lo que me pasó a mí hace cinco o seis años, me pasara ahora, no sería lo mismo”.

Por su parte, Pedro Feijóo aprendió de esta mala experiencia a “relativizarlo todo”. “He aprendido a tomar las cosas con calma, en su justa medida”, afirma.

Ser altavoz para ayudar a los demás

Ni Brais ni Pedro sometieron a reflexión previa el socializar su situación. “Lo hice con naturalidad, me preguntaron en una entrevista si lo había pasado mal, y me salió abrirme y contarlo. Me hizo bien a mí, y después fui dando pasos y pensé si con mi discurso puedo ayudar a una persona que se vea reflejada en mí, ya ha merecido la pena. Y seguiré haciéndolo hasta que se acabe y nadie se acuerde de mí”, declara hiperconvencido el jugador de Mos.

Resumen de Stop Odio con la intervención de Brais Méndez y Pedro Feijoo

Pedro Fernández

A Pedro Feijóo le pasó también de forma espontánea. “Cuando me di cuenta, ya lo estaba verbalizando. Fue en respuesta a un troll que se había pasado 40 pueblos. Quería decirle que al otro lado de las redes sociales hay personas que pueden estar sufriendo, y que con un mensaje puedes hacer mucho daño”.

Brais Méndez expone que cada vez más deportistas hablan publicamente de la importancia de la salud mental, aunque todavía hay cierto "estigma”. “El propio Messi acaba de contar en una entrevista que estuvo trabajando con psicólogos y que le ayudaron mucho. Si el mejor futbolista del mundo necesita un psicólogo, el resto también”, dice. “Es muy importante que cada vez seamos más los que hablemos de la importancia de la salud mental” , remarca.

Sin rencor y centrándose en lo que puedes controlar

“No guardo ningún rencor, no me acuerdo de quien me ha insultado. Sé, aunque me cuesta entenderlo, que mucha gente paga sus frustraciones del trabajo y la vida en el fútbol. Los jugadores y los árbitros somos un poco los monos de feria y nos tienen para ello hasta donde nosotros queramos serlo”, reflexiona Brais Méndez.

El centrocampista de la Real Sociedad no ha vuelto a las redes sociales, solo mantiene Instagram: “Por si acaso, no quiero reabrir mi cuenta de Twitter, ahora estoy de maravilla, aunque sé que las críticas y los insultos ya no me afectarían ahora igual. Lo pasé mal, el duelo ya pasó y estoy orgulloso de cómo lo afronté. Aprendí que si estás mal, hay que pedir ayuda y dejar que te ayuden”.

El consejo que lanza a quién se sienta víctima de ataques injustificados en las redes es claro: “Céntraté en lo que tú puedes controlar. Yo estaba demasiado pendiente de las críticas. Y hay cosas que no dependen de ti. Darme cuenta de esto , me ayudó mucho y ojalá yo pueda ayudar a alguien”. Su actitud ante los haters fue siempre el silencio.”Nunca les he contestado y tuve muchas ganas, pero no quería darles más visibilidad”.

La actriz Tamara Canosa comparte con Brais Méndez que quizás lo mejor es mirar para otro lado. “Cuando alguien te insulta, no es para establecer un diálogo, el diálogo ya está roto completamente”. También advierte de que todos podemos ser un troll y el primer paso es deshumanizar al que está enfrente, y el anonimato de las redes acrecienta el riesgo.

La salud mental, una prioridad

“La salud mental se construye desde la primera infancia” y los menores que viven bajo la tutela de la Administración necesitan más que nadie “trabajar la autoestima, alentar sus capacidades y talentos y recibir apoyo psicológico”. Lo cuenta en conversación con Brais Méndez y con conocimiento de causa la actriz, directora, guionista y productora coruñesa Tamara Canosa, que acaba de dirigir una obra de teatro, "Soños", donde los protagonistas son jóvenes tutelados.

Resumen de Stop Odio con la intervención de Brais Méndez y Tamara Canosa

Pedro Fernández

“Estos niños no necesitan solo libros y zapatos, cosas materiales, necesitan un acompañamiento psicológico” porque provienen de familias desestructuradas o en riesgo de exclusión social. Son muchas veces niños que se sienten abandonados, y ésta es una herida que cuesta cicatrizar. Tamara Canosa cuenta que la Seguridad Social sólo está para atender problemas mentales severos o cuestiones urgentes, pero no para dar apoyo a estos niños. Y entonces Brais Méndez con ella rompe una lanza para pedir mayor compromiso de las Administraciones con la salud mental. Ambos piden más recursos en la sanidad pública para atajar las largas listas de espera para acudir a un psicólogo. “Queda mucho por avanzar, no puede haber demoras de meses para que te vea un psicólogo, porque mientras tú cabeza sigue dando vueltas”, lamenta el jugador de Mos.

Un plan B para todos

Los niños tutelados por la administración que llegan a la Universidad y completan estudios superiores son una excepcionalidad. También solo uno de cada quince mil niños que juegan al fútbol terminan siendo profesionales. Todos necesitan un plan B, coinciden Tamara y Brais. Por ello, Canosa pide más prestaciones para los jóvenes, y eso que en Galicia siguen recibiendo ayuda de la Xunta hasta los 25 años pero, como expone la actriz gallega, la edad de emancipación de los jóvenes en la comunidad sobrepasa con creces los 30 años. Por su parte, Méndez pone el ejempo del club inglés Crystal Palace, que ofrece orientación académica y profesional a los jóvenes que no pasan a ligas profesionales.

Rogelio Garrido, Albert Aubach, Irene Bascoy, Javier Figueiredo, Brais Méndez, Tamara Novas, Pedro Feijoo, Cristina Roza, Víctor Santidriá, y Minia Manteiga

Rogelio Garrido, Albert Aubach, Irene Bascoy, Javier Figueiredo, Brais Méndez, Tamara Canosa, Pedro Feijoo, Cristina Rozas, Carlos Rosón y Minia Rey / Fotos: Marta G. Brea

La pobreza, la herencia más perversa para un niño

“La pobreza continúa siendo una herencia perversa con la que es difícil luchar”, sostiene Víctor Santidrián, presidente de Igaxes, pero no por ello esta ONG, con veinte años de experiencia en el cuidado con niños en riesgo de exclusión, deja de intentarlo.

La ONG elegida por Brais Méndez para colaborar adoptó en 2023 el lema “Stop Odio” para frenar y combatir los delitos de odio. ¿Y qué hace esta organización no gubernamental? Pues trabajar con jóvenes tutelados por la Administración gallega cuando cumplen la mayoría de edad. Les ayudan a seguir estudiando y a labrarse un futuro. El año pasado, acogieron en sus viviendas Mentor a 85 chicos y chicas. Y otros 41 jóvenes que ya vivían en estas casas lograron con su ayuda independizarse.

Para ayudar a romper el estigma sobre estos niños, a los que muchas veces se les considera culpables de algo, cuando son víctimas por proceder de familias desestructuradas o con problemas, produjeron una obra de teatro, “Soños”, dirigida por Tamara Canosa. Se interpretó en 21 centros escolares y cuenta la vida de estos jóvenes en viviendas tuteladas.

Igaxes, que maneja un presupuesto anual de casi 3,4 millones de euros, siendo el 92% financiación pública, también prestó terapia familiar a 52 personas. Gracias a esta ONG, además sesenta padres y abuelos recibieron ayuda para mejorar sus relaciones familiares. Su personal asimismo se desplazó a 25 colegios de 10 municipios y prestaron atención a 700 niños y 93 familias.

Igaxes además trabaja con inmigrantes. El año pasado ayudó a 55 de ellos a encontrar trabajo, a 107 les diseñaron un plan de integración sociolaboral y a 126 les ofrecieron formación adaptada a sus necesidades. Estas son algunas de las actividades que desarrolla la ONG por la que ha apostado el exjugador del Celta y centrocampista de la Real Sociedad para llevar a los jóvenes su mensaje de freno al odio en las redes sociales y en la vida.