La ola primaveral de COVID roza el pico

Tras registrarse casi 300 hospitalizados en Galicia esta semana, el virus da ciertos signos de desaceleración | Con todo, ayer había 10 pacientes en uci, cifra superior al máximo de enero

Un test de antígenos para COVID-19 en una farmacia. |   // E.P.

Un test de antígenos para COVID-19 en una farmacia. | // E.P.

Rafa López

Rafa López

La ola primaveral de COVID-19 roza el pico en Galicia. El pasado martes, los datos del Sergas mostraban 292 ingresados en los hospitales públicos gallegos –desde el 5 de julio del pasado año no ofrece datos de centros privados o concertados, lo que excluye, por ejemplo, el hospital Ribera Povisa de Vigo–, y la última actualización sitúa los ingresados con el virus en 282. Eso sí, 10 de ellos en uci, cifra superior al máximo de este año, que fue de 9 en enero. El área sanitaria de Ourense, Verín y O Barco es ahora la más afectada, con 56 ingresados en total, 2 de ellos en uci. Vigo, por el contrario, solo registra 36 en el Chuvi, 1 en cuidados intensivos.

La cifra de casos activos sigue subiendo en Galicia y ya está en 2.534, setecientos más que al principio de este mes, aunque este número es muy inferior al real de personas que están pasando la infección en Galicia. Sanidade ha notificado 1.067 nuevos positivos por prueba diagnóstica de COVID durante la última semana, un 19% más que las 867 infecciones registradas dos semanas atrás. Sin embargo, el crecimiento se ha desacelerado respecto a las semanas anteriores, que registraron aumentos del 53% y del 74%.

Según las tablas que maneja desde el principio de la pandemia el físico gallego Miguel Leiva Torreiro en base a datos del Sergas, el índice reproductivo del virus para el conjunto de Galicia sigue descendiendo y se sitúa en 1,15. Este índice reproductivo es superior en A Coruña (1,3) y no presenta un descenso contundente, como sí sucede en otras áreas, por lo que allí los contagios seguirán probablemente en aumento y sin perspectiva inmediata de alcanzar el pico. La positividad en Galicia ronda el 18% y es posible que ya haya tocado techo.

En cuanto al conjunto de España, el COVID suma ya siete semanas de subida, de acuerdo al último informe del Sistema de Vigilancia de Infección Respiratoria Aguda (SiVIRA) del Instituto de Salud Carlos III. Del 3 al 9 de junio, la positividad del COVID en los hospitales subió un 8% en la última semana analizada, pasando del 25,1% de la semana anterior al 33,2% actual. En atención primaria, la tasa de positividad es del 25%.

Un experto rastreador de variantes advertía la semana pasada que España tiene los linajes del coronavirus SARS-CoV-2 “más rápidos del mundo” en este momento. Se trata de la subvariante KP.3.1.1, con una deleción clave en la proteína de la espícula (S31del) que le confiere una mayor infectividad y evasión de la inmunidad por infección previa o vacuna.

Las variantes KP.3 están subiendo en todo el mundo, y en Portugal –donde llegan al 67% de las secuencias– han impulsado un significativo incremento de casos y hospitalizaciones. Estas nuevas variantes vencen la inmunidad producida por la infección de la subvariante anteriormente dominante, la JN.1, por lo que personas que pasaron el COVID a principios de año han contraído el virus de nuevo.

A estas nuevas subvariantes se unen eventos de superpropagación, como los dos conciertos de Taylor Swift en Madrid, los pasados 29 y 30 de mayo. La nueva cubierta del estadio Santiago Bernabéu estaba cerrada, lo que empeoró la ventilación y elevó en gran medida la probabilidad de transmisión del SARS-CoV-2.

En Galicia se acercan las hogueras de San Xoán, dentro de apenas 10 días. Estas reuniones sociales multitudinarias se han asociado desde 2020 a rebrotes del COVID. Queda el verano por delante y, aunque se supere el pico, previsiblemente no volverá el profundo valle de casos que hubo entre febrero y mayo. Normalmente son los sectores jóvenes de la población, con más interacciones sociales, los que contraen el virus en primer lugar, y aunque pasen la enfermedad de forma leve, sigue siendo importante tomar medidas para proteger a la población de mayor edad y más vulnerable con medidas ya sabidas como la mascarilla bien ajustada, la distancia y la ventilación.

Suscríbete para seguir leyendo