De Prada: “Los españoles fueron recibidos de forma bestial por los franceses”

“A veces, quienes pretenden guardar la memoria de nuestros grandes personajes contribuyen a la falsificación histórica”, afirmó el autor de “Mil ojos esconde la noche”

Juan Manuel Prada (iz.) y Óscar González, en el Club FARO. |   // RICARDO GROBAS

Juan Manuel Prada (iz.) y Óscar González, en el Club FARO. | // RICARDO GROBAS

“Vivimos en una civilización que camina a una velocidad vertiginosa hacia la amnesia. Hay muchas cosas de las que no se hablan porque se considera retrógrado hacerlo”. Así lo aseguró ayer el escritor Juan Manuel de Prada (Baracaldo, 1970), que ayer presentó en el Club FARO su última novela, “Mil ojos esconde la noche. La ciudad sin luz” (Espasa), su obra más ambiciosa, una novela de más de 1.600 páginas que se publicará en dos entregas.

En esta obra, recupera el personaje protagonista de su primera novela, “Las máscaras del héroe” (1996), Fernando Navales, un escritor sibilino y manipulador, para relatar la vida de la comunidad de artistas españoles que tras la Guerra Civil recaló en el París ocupado por los nazis, donde tuvieron que recurrir a fuentes de ingresos alternativas, no siempre legales, como el mercado negro y la falsificación de obras de arte, para poder vivir. Aun así, salvo contadas excepciones, como Picasso, sobrevivieron miserablemente. “Muchos vivían prácticamente de la caridad y de la ayuda de amigos”, dijo.

De Prada aseguró que en esos años, París se convirtió en una ciudad con muchos misterios, algunos de los cuales ha intentado desvelar en esta novela, en la que desmitifica muchas de las ideas que han llegado hasta nosotros, empezando por el recibimiento que tuvieron los exiliados en el país vecino.

“Los españoles fueron recibidos de forma bestial por los franceses. Los mandaron a las playas del departamento de las costas de Occitania, campos de concentración en realidad, y allí los dejaron cercados y a la intemperie, por lo que muchos murieron de enfermedades. Fue una cosa de una vileza asombrosa. Luego los emplearon como mano de obra casi esclava, especialmente cuando Francia declaró la guerra a Alemania y se produjo el reclutamiento de los jóvenes alemanes”, comentó el escritor.

Visitas a más de 80 archivos de todo el mundo

De Prada recordó que esta historia surgió mientras estudiaba la vida de Ana María Martínez Sagi para su tesis doctoral y que el trabajo de documentación le llevó a visitar más de 80 archivos de todo el mundo, en los que descubrió acontecimientos que afectan a artistas e intelectuales españoles exiliados en París que han sido ocultados. “No sé si alevosamente, pero sí conscientemente porque son episodios que rompen un poco los esquemas maniqueos que tenemos sobre la historia y sobre estos personajes”, comentó.

Uno de estos hallazgos fue el discurso que el doctor Gregorio Marañón pronunció en 1941 delante de más de 2.000 personas y ante las autoridades alemanas en París con motivo del entonces llamado Día de la Raza, en el que aseguraba que para el español la raza era la lengua, elogiaba las otras lenguas españolas y reconocía incluso la aportación de los sefardíes a la cultura española, un discurso valiente que, según De Prada, se ha ocultado para ocultar su adhesión a Franco. “Al ocultar que estaba colaborando en las actividades de la Falange, sus seguidores y familiares han ocultado esta conferencia, que es heroica porque la realizó en pleno furor del antisemitismo y del racismo. Este es un ejemplo de cómo a veces quienes pretenden guardar la memoria de nuestros grandes personajes contribuyen a la falsificación histórica”, afirmó.

De Prada ha escrito las más de 700 páginas de “Mil ojos esconde la noche. La ciudad sin luz” a mano, un método que, en su opinión, “enriquece la escritura”. “El abandono de la escritura a mano está causando grandes quebrantos civilizatorios y creo que los va a causar todavía mayores”, advirtió.

El escritor reconoció que mientras indagaba en documentos y expedientes policiales llegó a convertirse en “un yonqui de la documentación”. “Es una labor absolutamente absorbente y el placer que sientes cuando das con un documento revelador es enorme”, reconoció. Y ese París de los años cuarenta está guardaba, aseguró, muchos secretos. “Es una época muy poco conocida porque los alemanes quemaron los documentos cuando salieron de París, aunque quedaron los archivos de la policía, donde encontré los expedientes de los artistas españoles exiliados”, comentó durante la conversación que mantuvo con el periodista de RNE Óscar González.

“María Casares era una actriz que interpretaba con una intensidad insólita”

La actriz gallega María Casares es uno de los muchos personajes de “Mil ojos esconde la noche. La ciudad sin luz”. Juan Manuel de Prada la presenta en la novela en el momento justamente anterior a su triunfo en los escenarios franceses. “Casares era una actriz que tenía un elemento intuitivo que le hacía interpretar con una intensidad insólita y es lo que hizo que triunfara, especialmente en teatro”, aseguró. En la novela, la hace víctima del amor de un nazi. En este sentido, De Prada recordó que la propia actriz, en sus memorias, se refiere a un admirador nazi que iba a verla todos los días al teatro y que llegó a ser muy molesto. Otro de los artistas que aparecen en la novela es Picasso, por quien su protagonista, Fernando Navales, siente un odio visceral y a quien considera un pintamonas. De Prada aseguró que él no se atrevería a afirmar tal cosa, aunque sí cree que se le tiene “una consideración excesiva”, que terminará perdiendo con el tiempo. Según De Prada, el pintor malagueño fue un privilegiado durante la ocupación alemana de París, a quien se le permitía hacer cosas que no podía hacer ningún otro artista. Como persona, aseguró que era “un gran egoísta y un sádico”, como demostró con el maltrato que infringió a sus amantes.