Estudio científico

Contaminación sin fronteras: la mayoría del ozono que dispara la mortalidad en Europa viene de fuera

Un análisis calcula que más del 60% de las muertes atribuibles a este contaminante en Europa tienen su origen en sustancias emitidas fuera del continente

Vista de la catedral de Milán durante un episodio de alta contaminación atmosférica.

Vista de la catedral de Milán durante un episodio de alta contaminación atmosférica. / AP Photo

Valentina Raffio

La contaminación del aire no tiene fronteras. La comunidad científica lleva décadas advirtiendo sobre cómo el impacto de las emisiones de un país, por ejemplo, no se limitan exclusivamente a su territorio sino que pueden sentirse a cientos o incluso miles de kilómetros de distancia. El estudio que leerán a continuación es un ejemplo de ello. Según advierte un análisis de ISGlobal y el Barcelona Supercomputing Center (BSC-CNS), la mayor parte del ozono troposférico que disparada la mortalidad en Europa, sobre todo en los meses de verano, proviene de otros países de fuera de la Unión Europea. "Esto subraya la necesidad de acciones coordinadas a escala local, continental y global por parte de todos los países para reducir la polución y su impacto en la salud", afirma Hicham Achebak, primer autor de este trabajo.

Para entender las conclusiones de este trabajo hay que dar un paso atrás y aclarar, paso por paso, algunos conceptos básicos. En primer lugar, el ozono troposférico es un contaminante nocivo que se forma en capas bajas de la atmósfera a partir de la interacción de gases como el óxido de nitrógeno y otros compuestos volátiles con la luz solar. En resumidas cuentas, se trata de un compuesto que surge al mezclar la radiación solar con la polución derivada de actividades humanas como la industria, el transporte y el tráfico marítimo. Son muchos los estudios que apuntan a que este fenómeno se está exacerbando en las últimas décadas tanto debido al aumento de las emisiones antropogénicas y, sobre todo, la subida global de los termómetros. También es bien sabido que el incremento del ozono troposférico se asocia a una serie de efectos adversos para la salud respiratoria y provoca gran cantidad de muertes prematuras.

Las altas concentraciones de ozono en el aire han provocado al menos 114.447 muertes prematuras en la última década, según este análisis

¿Pero qué impacto tiene todo esto en la salud de los europeos? Este análisis calcula que la concentración de ozono en los países europeos, que en la última década ha sido de unos 101,9 μg/m3 de media, se relaciona con al menos 114.447 muertes prematuras; el equivalente a 72 muertes por millón de habitantes y año. España destaca entre los países con mayores cargas de mortalidad debido a este fenómeno, que también tiene un impacto relevante en Alemania, Italia, Francia, Reino Unido y Polonia. En países del sudeste de Europa, como Grecia, Rumanía y Bulgaria, también destacan como los que arrastran tasas de mortalidad más elevadas de todo el continente.

Polución transfronteriza

La siguiente gran incógnita que ha intentado abordar esta investigación es sobre el origen de estos niveles de ozono. Según muestran los modelos generados en el superordenador barcelonés, en los que se rastrea la dispersión y transporte de estos contaminantes atmosféricos en todo el mundo, la mayoría del ozono que se respira en Europa y que causa tantos daños en la salud y muertes prematuras proviene de fuera. Los expertos hablan de polución transfronteriza, originada más allá de las fronteras de los países que sufren sus impactos más directos, y que en muchos casos se origina más allá de la Unión Europea. El análisis calcula que más del 60% de las muertes atribuibles al O3 en 35 países europeos tienen su origen en ozono transportado de fuera de Europa.

"Esto subraya la necesidad de acciones coordinadas a escala local, continental y global por parte de todos los países para reducir la polución"

Las conclusiones de este análisis, publicadas este mismo lunes en la revista 'Nature Medicine', incluyen un nuevo llamamiento a reducir los niveles de polución del aire en todo el mundo. Sobre todo, teniendo en cuenta que el impacto de la contaminación va mucho más allá de las fronteras del país emisor. "Hasta ahora, los esfuerzos de mitigación se han centrado principalmente en las escalas nacional y regional, careciendo de una evaluación exhaustiva y transfronteriza de los efectos sobre la salud asociados", afirma Joan Ballester Claramunt, investigador de ISGlobal y coautor sénior del estudio. "Nuestro estudio es un primer paso hacia este análisis en profundidad, que ayudaría a alcanzar los estándares de calidad del aire de la OMS para prevenir muertes prematuras y otros impactos en la salud como hospitalizaciones y enfermedades crónicas", añade el especialista.

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