El remedio contra la resaca, el “santo grial” de la farmacia que se le escapa a la ciencia

Estudios científicos apuntan posibles formas de mitigarla, pero no existe nada eficaz para atajarla, salvo moderar la ingesta de alcohol

Jóvenes en una fiesta de Nochevieja en Galicia.

Jóvenes en una fiesta de Nochevieja en Galicia. / FdV

Rafa López

Rafa López

Nadie la invita, pero suele presentarse tras las fiestas navideñas, y en especial la Nochevieja, tras un consumo excesivo de alcohol: es la resaca, caracterizada por un dolor de cabeza punzante, náuseas, fatiga y una sensación de malestar general. Dada la cantidad de personas que consumen bebidas alcohólicas –se estima solo el 13% de la población española es abstemia–, lograr un fármaco realmente eficaz contra la resaca sería como hallar el “santo grial” de los fármacos sin receta.

Estudios científicos han analizado la bioquímica de este fenómeno y han mostrado posibles formas de aliviarlo, aunque lo único definitivo que se puede afirmar es que no existe ningún medicamento efectivo, tan solo formas de mitigar un poco los síntomas. La única manera de evitar la resaca es no beber este potente tóxico que es el alcohol, y si se toma, hacerlo con moderación. Esto es lo que dice sobre la resaca y sus posibles remedios la evidencia científica, plasmada en diversos estudios revisados por pares y publicados en revistas científicas, así como artículos divulgativos escritos por investigadores.

¿Qué provoca la resaca?

Cuando nuestro cuerpo metaboliza el alcohol se produce acetaldehído, una sustancia altamenta tóxica en el hígado, explica el catedrático del área de Biología Celular Guillermo López Lluch en un artículo publicado en “The Conversation”. Según este científico y divulgador, el acetaldehído “es uno de los principales factores que produce muchos de los síntomas de la resaca, como incremento de la temperatura, ritmo cardiaco, disminución de la presión sanguínea, náuseas o dolor de cabeza”.

Hidratación

El alcohol es diurético, lo que provoca un aumento de la eliminación de orina y la consiguiente deshidratación. Se calcula que beber cuatro copas puede eliminar hasta un litro de agua del cuerpo. Rehidratarlo ayuda a aliviar síntomas de la resaca como el dolor de cabeza y la fatiga. Estudios sugieren que las bebidas ricas en electrolitos, como las bebidas deportivas o las soluciones de rehidratación oral, pueden resultar efectivas para restablecer el equilibrio de líquidos y electrolitos (Jones et al., 2017).

Suplementación de nutrientes

El metabolismo del alcohol puede agotar los nutrientes esenciales del organismo, lo que contribuye a los síntomas de la resaca. Los suplementos del complejo de vitamina B, que incluyen B1 (tiamina), B6 (piridoxina) y B12 (cobalamina), pueden ayudar a reducir la gravedad de la resaca (Verster et al., 2019). La tiamina, en particular, desempeña un papel crucial en el metabolismo energético y la función neurológica, y su agotamiento se asocia con síntomas de resaca (Penning et al., 2010).

Verduras

Según López Lluch, los polifenoles y los flavonoides, muy presentes en las verduras (espárragos, brécol), pueden ayudar a activar la actividad detoxificante del hígado. “Como además las verduras contienen antioxidantes, previenen el estrés oxidativo producido por la ingesta de alcohol y el daño en el hígado”, destaca.

Cafeína

Es un estimulante que puede contrarrestar los efectos sedantes del alcohol. Puede ayudar a mejorar el estado de alerta y reducir la fatiga (Palermo y Coppola, 2017). Sin embargo, se debe evitar su consumo excesivo, ya que puede contribuir a la deshidratación y exacerbar de esta forma otros síntomas de la resaca.

Ibuprofeno

El alcohol induce una respuesta inflamatoria en el cuerpo, contribuyendo a diversos síntomas como el dolor de cabeza. Se ha demostrado que los fármacos antiinflamatorios no esteroides, como el ibuprofeno, son eficaces para aliviar estos síntomas (Swift et al., 1998). Sin embargo, su uso excesivo puede provocar problemas gastrointestinales y otros efectos adversos (Pirmohamed et al., 2013). Nunca se debe tomar paracetamol, que hará trabajar más a nuestro hígado si hemos consumido alcohol, remarca Francisco Javier Otero Espinar, catedrático de Farmacología de la USC, en “The Conversation”.

Ejercicio

Realizar una actividad física ligera, como una caminata, puede ayudar en el proceso de recuperación. Se ha demostrado que el ejercicio promueve la eliminación del alcohol al aumentar la tasa metabólica y mejorar la función hepática (Pruimboom, 2012). Además, la actividad física estimula la liberación de endorfinas, que pueden mejorar el estado de ánimo y aliviar la sensación de fatiga y decaimiento de la resaca.

Sueño y descanso

El sueño reparador es esencial para el bienestar general y puede contribuir significativamente a mitigar la resaca. Aunque inicialmente el alcohol puede provocar somnolencia, altera el ciclo del sueño, provocando un sueño fragmentado y menos reparador (Roehrs y Roth, 2001).

¿Más alcohol?

“Beber más alcohol durante una resaca puede ser muy peligroso”, advierten en “The Conversation” los investigadores Sally Adams y Craig Gunn, de la Universidad de Bath (Inglaterra). Subrayan que los órganos vitales, como el hígado, necesitan tiempo para arreglar el daño producido por el consumo excesivo de alcohol.

Productos de todo tipo que prometen aliviar la “cruda”, un reclamo comercial infalible

No faltan en el mercado productos que prometen atajar, o al menos aliviar de forma significativa, la resaca, desde los más prosaicos, como unos chicles, hasta una solución intravenosa que se ofrecía este verano en Estados Unidos por unos nada módicos 349 dólares. Bajo el nombre comercial de “The Baller” se publicitaba esta especie de gotero con un “cóctel” de vitaminas B y C, combinadas con calcio y magnesio.

También contiene vitaminas las pastillas conocidas como RU-21, apoyadas en una leyenda de difícil verificación. Se contaba que el KGB soviético había intentado desarrollar en los años 70 un compuesto para evitar la borrachera de sus agentes, para que estos pudiesen extraer información a sus espiados en los momentos de mayor borrachera. La píldora no evitó la embriaguez pero sí las veisalgias –otra denominación para la resaca–, por lo que, tras el desplome de la URSS, fue comercializada en Estados Unidos.

De la misma leyenda se nutría la publicidad de las pastillas Resaca Kaput. Había que tomar tres cápsulas rojas con la primera bebida y otras tres negras con la última, junto con un vaso de agua. Este periodista las probó hace años y no puede asegurar que fueran eficaces más allá del efecto placebo. En España se han comercializado también remedios para la resaca, como las pastillas After Party, con vitamina C, guaraná, licopeno y vitaminas B6 y B12.

Y en Galicia, un joven biólogo lanzó Refix, una bebida con 78 sales minerales, y basada en el agua de mar de la Costa da Morte, que dice ayudar a prevenir la resaca, tomándola antes de dormir la noche que se ha consumido alcohol. “Así ayudas al organismo a recuperarse de la pérdida de sales minerales y a mantenerse hidratado, para que pueda amanecer al día siguiente como si nada hubiera pasado”, afirmaba este verano su creador, el biólogo gallego Raúl Álvarez.

Sin embargo, el científico Manuel Collado, investigador del Instituto de Investigaciones en Salud de Santiago, aseguraba ya hace 5 años en el portal divulgativo “GCiencia” que “la presentación de este producto es todo un catálogo de afirmaciones sin sustento científico, cuando no rotundamente falsas”. “No existe una cura o un tratamiento basado en la evidencia”, remarcan los investigadores Sally Adams y Craig Gunn, de la Universidad de Bath (Inglaterra). “La única forma segura de evitar una mañana de desorientación y malestar es beber alcohol con moderación o, directamente, no beber”, zanjan.

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