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Relaciones en el trabajo: "No hay compañeros tóxicos, sino conductas tóxicas"

Consejos para detectar signos de alarma en el trabajo y qué herramientas son útiles para mejorar los vínculos con los compañeros

Ambiente de trabajo.

Ambiente de trabajo. / Pexels

Andrea San Martín

Las personas que suelen evitar los conflictos no expresan lo que piensan en el momento del problema.Pero sus discrepancias pueden ir acumulándose hasta el punto de crear un ambiente tóxico en el trabajo. La alarma suele sonar en el momento que tienden a evitar compartir información para sentir poder sobre el resto, al no ayudar a los compañeros que se sienten inseguros, o cuando existe falta de colaboración.

Estos son algunas de los comportamientos virulentos que pueden afectar al rendimiento y a la salud de los trabajadores, según ha indicado a El Periódico de España, del grupo Prensa Ibérica, Álvaro Tejedor, responsable del área de Psicoeducación de Affor Health, consultora española especializada en la gestión de prevención psicosocial y encargada del cuidado de la salud psicológica en el trabajo.

  • La mala praxis en las relaciones interpersonales entre los colegas puede, por ejemplo, generar un estrés añadido a una posible carga de trabajo determinada. "El estrés es un riesgo psicosocial muy importante y, precisamente desde el liderazgo, entra en juego la responsabilidad, el cuidado y el compromiso de los líderes con sus trabajadores", ha detallado Tejedor. Y sí, se puede confirmar la existencia de "jefes tóxicos". De hecho, se ha demostrado que un porcentaje alto de los trabajadores deja su puesto por sus responsables. Según el observatorio del futuro del trabajo Future For Work Institute, tres de cada cuatro empleados abandonan su cargo por causas que tienen que ver con su jefe directo o su desarrollo profesional. {"zeta-news-image":{"imageSrc":"\/clip\/05ee0d50-40a4-481a-befc-88a3816e8839_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg","id":96389268,"author":"Pexels - Yan Krukau","footer":"<p>Ambiente t\u00f3xico de trabajo.<\/p>","composedClippingId":"05ee0d50-40a4-481a-befc-88a3816e8839_16-9-aspect-ratio_default_0","desktopClipping":{"url":"\/clip\/05ee0d50-40a4-481a-befc-88a3816e8839_woman-libre-1200_default_0.jpg","width":1200,"height":696,"fileSize":58964,"mimeType":"image\/jpeg","quality":"woman_libre_1200","childClippings":[{"url":"\/clip\/05ee0d50-40a4-481a-befc-88a3816e8839_woman-libre-1200_640w_0.jpg","width":640,"height":371,"fileSize":58964,"mimeType":"image\/jpeg","quality":"woman-libre-1200"},{"url":"\/clip\/05ee0d50-40a4-481a-befc-88a3816e8839_woman-libre-1200_320w_0.jpg","width":320,"height":186,"fileSize":58964,"mimeType":"image\/jpeg","quality":"woman-libre-1200"}],"cropped":false},"mobileClipping":{"url":"\/clip\/05ee0d50-40a4-481a-befc-88a3816e8839_media-libre-aspect-ratio_default_0.jpg","width":660,"height":383,"fileSize":58964,"mimeType":"image\/jpeg","quality":"media_libre_clipping","childClippings":[{"url":"\/clip\/05ee0d50-40a4-481a-befc-88a3816e8839_media-libre-aspect-ratio_640w_0.jpg","width":640,"height":371,"fileSize":58964,"mimeType":"image\/jpeg","quality":"media-libre-aspect-ratio"},{"url":"\/clip\/05ee0d50-40a4-481a-befc-88a3816e8839_media-libre-aspect-ratio_320w_0.jpg","width":320,"height":186,"fileSize":58964,"mimeType":"image\/jpeg","quality":"media-libre-aspect-ratio"}],"cropped":false}}}Las cualidades de un líder tóxico se caracterizan mayoritariamente por generar presión, no colaborar con la formación y la preocupación del progreso de sus trabajadores en el ámbito laboral, no aportar claridad de rol, o no recompensar o valorar el esfuerzo de sus trabajadores. Esto ocasiona que el rendimiento sea menor, así como la motivación y la salud física y mental.Los estilos comunicativos varían en función de la cultura que cada trabajador haya tenido durante su desarrollo personal, como expone la autora americana Erin Meyer en su libro El mapa cultural (Ediciones Península, 2022). Reconocida en el campo de los negocios internacionales, en él presenta los ocho puntos o escalas diferenciales de los rasgos culturales. Eso facilita las herramientas para hacer frente de un modo eficaz a los retos comunicativos más frecuentes en el mundo de las relaciones internacionales. No sólo para la comunicación o el liderazgo, sino también para la evaluación, la confianza o la planificación."Los españoles somos más comunicativos y entendemos que el conflicto forma parte del día a día", ha rematado el especialista en habilidades sociales. Apostamos por los vínculos a diferencia de otras culturas europeas que se centran más en el rendimiento y la productividad.{"zeta-news-image":{"imageSrc":"\/clip\/e8ccb8bf-f8b4-40b7-85e3-10ea89506356_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg","id":96389278,"author":"Affor Health","footer":"<p>Gesti\u00f3n de conflictos seg\u00fan Affor Health.<\/p>","composedClippingId":"e8ccb8bf-f8b4-40b7-85e3-10ea89506356_16-9-aspect-ratio_default_0","desktopClipping":{"url":"\/clip\/e8ccb8bf-f8b4-40b7-85e3-10ea89506356_woman-libre-1200_default_0.jpg","width":1200,"height":696,"fileSize":53988,"mimeType":"image\/jpeg","quality":"woman_libre_1200","childClippings":[{"url":"\/clip\/e8ccb8bf-f8b4-40b7-85e3-10ea89506356_woman-libre-1200_640w_0.jpg","width":640,"height":371,"fileSize":53988,"mimeType":"image\/jpeg","quality":"woman-libre-1200"},{"url":"\/clip\/e8ccb8bf-f8b4-40b7-85e3-10ea89506356_woman-libre-1200_320w_0.jpg","width":320,"height":186,"fileSize":53988,"mimeType":"image\/jpeg","quality":"woman-libre-1200"}],"cropped":false},"mobileClipping":{"url":"\/clip\/e8ccb8bf-f8b4-40b7-85e3-10ea89506356_media-libre-aspect-ratio_default_0.jpg","width":660,"height":383,"fileSize":53988,"mimeType":"image\/jpeg","quality":"media_libre_clipping","childClippings":[{"url":"\/clip\/e8ccb8bf-f8b4-40b7-85e3-10ea89506356_media-libre-aspect-ratio_640w_0.jpg","width":640,"height":371,"fileSize":53988,"mimeType":"image\/jpeg","quality":"media-libre-aspect-ratio"},{"url":"\/clip\/e8ccb8bf-f8b4-40b7-85e3-10ea89506356_media-libre-aspect-ratio_320w_0.jpg","width":320,"height":186,"fileSize":53988,"mimeType":"image\/jpeg","quality":"media-libre-aspect-ratio"}],"cropped":false}}}¿Debe estar presente el jefe o la jefa en la discusión?Si el jefe o la jefa debe estar presente o no en la discusión entre compañeros dependerá de las soft skills (habilidades blandas) que tenga cada uno y de lo preparado que se sienta para manifestar su falta de conformidad con el otro. Es importante medir hasta qué punto uno se siente preparado para comunicar de una manera clara y saludable o, por el contrario, se pueda ver superado por la situación y necesite de su superior para afrontarlo.Esto se puede observar en sintomatologías físicas o emocionales como la falta de sueño, problemas para descansar e, incluso, para desconectar. Si se padece alguna de estas señales conllevará a que se esté más susceptible y se salte a la mínima. Por tanto, se avecina el conflicto.Como solución, la empresa tendrá una vía o un procedimiento de actuación que sirva de guía y no genere una preocupación añadida al trabajador: "Hay que ver la capacida de gestión de la persona responsable. No todos son, desgraciadamente, buenos mediadores, ni tienen la empatía suficiente para entender la situación o para tomar partido".Eso sí, la empresa tiene la responsabilidad de dotar a los empleados de las condiciones necesarias para poder desempeñar bien su trabajo implicando los factores psicosociales y las condiciones óptimas del trabajador sin que afecte a su salud.Antes de acumular, es mejor hablarFormarnos en asertividad es potenciar la capacidad de negociación, la protección de la autoestima, la delimitación de límites y la seducción de la otra parte para que entienda nuestro punto de vista. "Nadie en la historia de la humanidad se ha levantado un día y ha dicho voy a ser un mal compañero", lo que sucede es la falta de entendimiento. La clave está en encontrar la motivación que haya provocado esa conducta fuera de lugar de un compañero.¿Por qué ha reaccionado así? Entra en juego la empatía y la asertividad para llegar a un acuerdo y no dejarse llevar por la situación tensa que acarrea por definición un conflicto. No obstante, este "puede ser una oportunidad", porque así se entiende lo que no está funcionando para alguna de las partes y se da la opción de llegar a un escenario de entendimiento por ambas partes. Si esa conversación con disparidad de opiniones no se produce, continúa respirándose en el ambiente esa tensión y frustración por la falta de comunicación de necesidades.Tejedor ha indicado a este medio que en la propia gestión de conflictos puede verse alterada la sinceridad que uno tenga consigo mismo. Por ejemplo, la famosa frase: "No me afecta tanto" puede ser la excusa estrella para evitar esa conversación incómoda. Por tanto, la honestidad es determinante y a mayor práctica, mejores resultados.Saber moverse en una discusión requiere experiencia, igual queen la conducción de un vehículo. Cuanto mayor sea el número de kilómetros, mayor será la veteranía y la seguridad al volante. Lo mismo sucede con la resolución de problemas. "Se aprenden herramientas y recursos que se pueden aplicar en un momento determinado. Cuanto antes empieces a coger práctica y desarrollar tus habilidades, mejor que mejor", asegura el experto.El humor juega un rol determinante en la resolución de conflictos. Y es un asunto muy serio. "Es un tóxico muy potente. Basta una pequeña dosis para desatascar las cañerías del entendimiento", reflexiona el autor Jorge Freire en su libro La banalidad del bien. Por lo que percatarse de lo que le sucede a la otra persona despertará un ambiente de trabajo en el que la conciliación y la comprensión sean uno de los pilares.Cómo enfrentarte a un compañero de trabajo que te esquiva¿Cuántas veces nos hemos encontrado con personas que tienen rechazo al conflicto y que no se ven cómodos en este terreno? Ese intercambio de ideas puede generar a priori un retroceso, pero realmente se traduce en un progreso y un avance para mejorar la relación laboral entre el equipo."Entiendo que no lo haces con mala intención, pero esto me está afectando", puede ser una opción válida y conciliadora para iniciar la conversación, sostiene Tejedor. La empatía y la asertividad son necesarias para educar, especialmente si se tiene un puesto de responsabilidad. "A corto plazo, sale ganando el evitativo porque está cómodo y el agresivo porque consigue lo que quiere", indica.Pero, a largo plazo el agresivo hace que la gente buena de su equipo se vaya de su lado y estén menos motivados. Mientras que el pasivo acaba cansándose por no haber sido capaz de transmitir sus preferencias y sus necesidades, ha culminado el experto en desarrollo de liderazgo y formación de directivos.
Ambiente tóxico de trabajo.

Ambiente tóxico de trabajo. / Pexels - Yan Krukau

Gestión de conflictos según Affor Health.

Gestión de conflictos según Affor Health. / Affor Health

¿Debe estar presente el jefe o la jefa en la discusión?

Antes de acumular, es mejor hablar

Cómo enfrentarte a un compañero de trabajo que te esquiva