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Las agresiones de hijos a padres bajan en Galicia pero se disparan en Ourense

El pasado año se registraron en la comunidad 230 denuncias por violencia filio-parental, un descenso del 26 por ciento | En la provincia ourensana se incrementaron un 42%

Porfesionales de la Fundación Amigó, que realizó el estudio.

Porfesionales de la Fundación Amigó, que realizó el estudio.

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R.L.

VIGO

El número de agresiones de hijos a padres descienden en general en Galicia un 26 por ciento, pero se mantiene en la provincia de Pontevedra y se dispara en la de Ourense, que registra un incremento del 42% el último año analizado, 2022. Son datos facilitados ayer por la Fundación Amigó en base a las memorias de las Fiscalías de Menores de cada comunidad autónoma.

En total hubo 230 denuncias registradas por agresiones de hijos/as a progenitores en Galicia en 2022, mientras que en 2021 fueron 314. El dato de la provincia de Pontevedra, 77 agresiones, es muy similar en los últimos tres años, mientras que en A Coruña se redujeron a menos de la mitad, pasando de 188 en 2021 a 93 el pasado año. Lugo sigue la tendencia descendente con 16 agresiones, muy por debajo del dato de 40 de 2020, y es la provincia de Ourense la que muestra un aumento significativo, con 44 agresiones registradas, mientras que en los años anteriores fueron 31 y 29, respectivamente.

En cuanto al conjunto de España, los expedientes abiertos a jóvenes por este tipo de delitos se situaron en 4.332 en 2022, frente a los 4.740 registrados en 2021, según indica la Memoria de la Fiscalía General del Estado. Pese a este ligero descenso, la cifra se incrementa año tras año, según la Fundación Amigó. Esta entidad recuerda que en muchas ocasiones este fenómeno “es una realidad invisible que no ve la luz y se queda oculta en el ámbito privado”.

estudio agresiones W

estudio agresiones W / Hugo Barreiro

Andalucía es la región donde se abren un mayor número de expedientes a menores por este tipo de delito (1095 durante 2022), por delante de la Comunidad Valenciana con 707 y Madrid con 677.

Al margen de las cifras, la Fundación Amigó ha realizado un proyecto de investigación para conocer el perfil de las personas que viven situaciones de violencia filio-parental y los factores de riesgo que influyen en su incidencia. Entre otras conclusiones, el estudio concluye que la media de edad de los hijos/as es de 15 años y medio. En el 56% la violencia era ejercida por los hijos y en el 44% por las hijas. En un 30 por ciento se trata de hijas o hijos únicos, prácticamente el mismo porcentaje de hijos únicos que se da en las familias españolas, que es del 27,6%, según el Instituto de Política Familiar.

Según Cristina Vaquero, psicóloga en el Proyecto Conviviendo de la Fundación Amigó, la violencia filio-parental sigue siendo un fenómeno silenciado, por lo que solo se denuncia una mínima parte de los casos. “Continuamente escuchamos que, si dan ese paso, sus hijos no les van a perdonar nunca”, señala la psicóloga, que subraya la importancia de acompañar a los padres en las labores de prevención y sensibilización y empezar a intervenir en “niveles de violencia más bajos”, ante “conductas que normalizamos o restamos importancia”, no solo cuando esté ya presente la violencia física.

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