Llega al Gaiás el mural jacobeo de Urbano Lugrís

La Cidade da Cultura adquirió y restauró la obra, que recoge el relato de la traslación de los restos mortales del Apóstol a su sepulcro en Compostela

Las autoridades, ayer, ante el cuadro en Compostela.

Las autoridades, ayer, ante el cuadro en Compostela. / Xoán Álvarez

Arturo Reboyras

La Cidade da Cultura expone desde ayer una de las pocas obras jacobeas del reconocido pintor del siglo XX Urbano Lugrís. Se trata de un mural que recoge a través de una profunda carga simbólica el relato de la traslación de los restos mortales del Apóstol a su sepulcro en Compostela.

El artista reinterpreta esta tradición religiosa desde su poliédrica mirada, poblada de un detallado mundo onírico con influencias que van desde el surrealismo francés de Magritte a la pintura metafísica italiana.

“Trátase, sen dúbida, dun traballo moi significativo dun dos creadores galegos de maior traxectoria internacional no século XX”, señaló el conselleiro de Cultura en la inauguración que tuvo lugar ayer en el Museo Centro Gaiás. Román Rodríguez relató que hace un año se le presentó la oportunidad a la Xunta de hacerse con esta obra pictórica. “Nos parecía unha obra fantástica vencellada á obra xeral da Cidade da Cultura e que encaixa perfectamente no marco do Xacobeo”, añadió.

Además, también indicó que su exposición pública puede considerarse la primera actividad para conmemorar el cincuenta aniversario de la muerte de Lugrís, que se celebrará este año con una amplia programación cultural impulsada desde la Xunta y que se irá desarrollando paulatinamente. “É este un ano de gran proxección artística na Cidade da Cultura”, afirmó el conselleiro, antes de apuntar que “a recuperación deste mural representa un compromiso co legado de Lugrís e coa importancia da súa pegada na nosa arte e, por extensión, co amplo e rico patrimonio cultural de Galicia”.

Durante los últimos meses el mural fue sometido a un minucioso proyecto de restauración. El responsable de los trabajos detalló todo el proceso para poner a punto la obra, de unas dimensiones de 167 por 216 centímetros y un peso de alrededor de 350 kilos. Tal y como explicó Andrés Martínez Rey en la presentación, está realizada con la técnica de pintura mural sobre pared de cemento, ladrillo y estucado, contando con un marco de hierro que sirve de soporte al conjunto. Su gran peso obligó a que su traslado a la Cidade da Cultura estuviese supervisado por un equipo técnico especializado en la manipulación de bienes artísticos.

Como curiosidad, destacar que el mural bautizado como Translación do corpo do Apóstolo a Santiago nace como un encargo efectuado por el desaparecido Sanatorio Álvarez, situado en el número 7 de la rúa Doutor Teixeiro, en Santiago, por la grande amistad que unía a Lugrís con el médico vigués Manuel Álvarez.

El artista lo inició en el marco de la creación de un conjunto de varios murales, en torno a 1957, coincidiendo con la época de mayor esplendor del pintor. Tras el cierre del complejo sanitario compostelano, los murales que albergaba fueron adquiridos por diferentes colecciones públicas y privadas; y el dedicado a la Traslatio acabó en un pequeño negocio hostelero de Evaristo Losada García, en Padrón; y posteriormente fue vendido a la Galería de Arte José Lorenzo, donde permaneció desde 2005 hasta que en 2022 lo adquirió la Fundación Cidade da Cultura en el marco del Xacobeo 21-22.

Román Rodríguez quiso recordar en su intervención que en el Museo Gaiás se puede contemplar también otro mural de extraordinaria calidad artística, una obra realizada por Luis Seoane en Argentina y que la Xunta recuperó para el patrimonio público en el 2020. “Trátase dunha peza excepcional ao ser unha das poucas testemuñas muralísticas en Galicia deste creador”, señaló.