Una nueva arma contra la bronquiolitis

Los pediatras recomiendan la inclusión de un anticuerpo monoclonal en el calendario de inmunización | Un bebé asturiano, última víctima mortal por virus respiratorio sincitial

Una enfermera inyecta una vacuna a un niño.

Una enfermera inyecta una vacuna a un niño. / Paco Poyato

M. González

M. González

El calendario de vacunación infantil de la Asociación Española de Pediatría incluye importantes novedades en la actualización de sus recomendaciones para 2023. El Comité Asesor de Vacunas (CAV) de la AEP, del que forma parte Irene Rivero, pediatra del Hospital Clínico Universitario de Santiago de Compostela, incluye el uso del nirsevimab, un anticuerpo monoclonal, para hacer frente al virus respiratorio sincitial, un virus que hace escasos días se cobraba la vida de un bebé en Asturias.

De este modo, el calendario de la AEP pasa a llamarse de “inmunización”, al incluir este anticuerpo monoclonal para prevenir el virus de la bronquiolitis. “Hemos pasado de un calendario de vacunación a uno de inmunización, precisamente por la posibilidad de inclusión de un anticuerpo monoclonal para la inmunización pasiva; consideramos que es especialmente relevante y un paso que había que dar poque hay vacunas pero también otras medidas como los anticuerpos monoclonales que se van abriendo paso y son una realidad”, valora Rivero.

“El motivo es puramente semántico”, indica el pediatra e investigador Federico Martinón. “Son diferentes formas de proteger frente a la infección, pero un anticuerpo monoclonal, estrictamente hablando, no es una vacuna, así que al hablar de inmunización se da cabida tanto a las vacunas como a los anticuerpos monoclonales”, recalca.

Una nueva arma contra la bronquiolitis

Irene Rivero, pediatra del Hospital Clínico Universitario de Santiago de Compostela, / M. gonzález

Rivero destaca que “el anticuerpo monoclonal frente al VRS recibió la aprobación por la EMA el pasado noviembre y estamos pendientes de ver qué es lo que va a suceder en España”. La AEP recomienda su aplicación en lactantes menores de seis meses y hasta los dos años en los grupos de riesgo para esta enfermedad.

Se abre ahora, según Rivero, “un periodo de negociaciones en el que habrá que decidir la vía de adquisición del producto, la vía de administración y, por supuesto, el coste que va a tener y si se va a implementar o no en el calendario de inmunizaciones, o si bien será como un medicamento disponible para su compra en farmacia comunitaria”, añade: “Son algunos aspectos que todavía están por definir pero desde la AEP, puesto que es un anticuerpo que ha demostrado a través de su desarrollo clínico sus virtudes, considerábamos que era necesario que estuviera incluido dentro de nuestras recomendaciones”.

Es un anticuerpo que ha demostrado sus virtudes en su desarrollo clínico

Irene Rivero

— Miembro del CAV-AEP

“Realmente no lo sabemos”, contesta Martinón ante la pregunta de cuándo podría empezar a utilizarse. “Lo que sí es seguro es que está aprobado por la Agencia Europeoa del Medicamento y se siguen acumulando los datos positivos que se van publicando en las revistas de referencia que confirman que, si su comportamiento en el mundo real es el mismo que en los ensayos clínicos, desde luego puede ser un cambio radical en nuestra capacidad de protegernos contra el virus respiratorio sincitial, ya que puede evitar más del 80 por ciento de las asistencias médicas y más del 80 por ciento de las hospitalizaciones, lo que puede dar una idea de cuántos casos de sufrimiento y asistencia médica que hubiésemos evitado solo ya en esta estación si estuviera disponible”.

“La capacidad de producción y comercialización del laboratorio, pendientes también de las autoridades sanitarias” serán clave. “Habrá que ser ágiles para incorporarse y hacerse con él porque la demanda va a ser universal. El VRS es un virus global y no solo estamos atentos los españoles, y en particular los gallegos, a la llegada de esta medida, espero que seamos de los primeros y que se den las circunstancias para ello”, desea el jefe de pediatría del Hospital Clínico Universitario de Santiago. “Nos encantaría ser los primeros en hacerlo”, anhela.

Para el experto, el contexto es “favorable”, ya que “nunca la administración gallega ha sido tan proclive a la vacunación y para los que nos dedicamos a la salud infantil es un momento óptimo ya que la sensibilidad de la administración hacia lo que yo creo que es la mejor inversión en el futuro de los gallegos, que son las vacunas, no puede ser mejor”.

Una nueva arma contra la bronquiolitis

Federico Martinón, pediatra e investigador. / M. gonzález

Para Martinón, “Galicia tiene, a día de hoy, uno de los calendarios vacunales más completos de Europa y hay que felicitar el esfuerzo que se ha hecho en un periodo de tiempo muy corto para que seamos pioneros”. Se refiere a la inclusión de la vacuna del papiloma humano en varones, la de la gripe en los lactantes o la del meningococo B [el Sergas también financia la del meningococo ACWY] en el calendario vacunal gallego antes de su reciente aprobación en la cartera básica del Sistema Nacional de Salud.

“Yo creo que la presión de Galicia ha servido para que por fin entren en el calendario oficial para todos los niños españoles, como debería ser desde el principio. Hay que felicitar a la población gallega, en particular a los padres y madres gallegos, por su compromiso con la vacunación y con la salud de sus hijos”, destaca Martinón.

Puede ser un cambio radical en nuestra capacidad de protegernos

Federico Martinón

— Pediatra e investigador

Desde la AEP, que celebran la inclusión de las vacunas del meningococo B, la del papiloma humano (VPH) en varones y la de la gripe en bebés en el calendario nacional (ya se incluían en el de Galicia), echan en falta, sin embargo, la inclusión de otras como la del rotavirus (financiada en Castilla y León), que se amplíe a todo el calendario la del meningococo ACWY a los 12 meses de edad (aprobada en seis comunidades autónomas), y la del recuerdo de la tosferina en adolescentes entre los 12 y 14 años, que solo tiene Asturias.

Calendario único

Precisamente, la inclusión de la vacuna del rotavirus es una recomendación del CAV-AEP desde hace años. “Disminuye la enfermedad grave, pero también las formas menos severas de enfermedad y puede tener un beneficio extendido, incluso, para la población no vacunada. Seguimos recomendando que se incluya y esperamos que pronto sea una realidad”, dice Rivero, que coincide con Martinón a la hora de señalar que “el calendario de vacunaciones de Galicia es muy completo y cada vez estamos más cerca de que el calendario gallego se asemeje al calendario que desde el CAV-AEP recomendamos como un calendario de máximos”.

“Consideramos que debería haber un calendario único en toda España, pero si no lo hay, creemos que haya comunidades que puedan dar estos pequeños empujones incluyendo vacunas que nosotros consideramos que deberían ser recomendadas pueden ayudar a que otras comunidades den del paso y, al final, estos pequeños pasitos puede que sean también el aliciente para que el Ministerio de Sanidad acabe haciendo modificaciones en esta línea”, analiza Irene Rivero.

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El CAV-AEP también solicita, un año más, la búsqueda de nuevas formas de financiación de las vacunas no incluidas en el calendario gratuito para facilitar a las familias su adquisión, así como la creación de un Comité Nacional de Inmunización en el que participen, además de los técnicos de Salud Pública del Ministerio y de las comunidades autónomas, las sociedades científicas y los pacientes, tal y como recomienda la OMS. Estas recomendaciones, publicadas en la edición electrónica del mes de enero de la revista Anales de Pediatría, el órgano de expresión científica de la AEP, recogen también las sugerencias del pasado año, insistiendo en las vacunas que todavía no están incluidas en los calendarios de las diferentes comunidades. Así, se reafirman en la no discriminación entre vacunas financiadas y no financiadas; y recomiendan el mantenimiento de la pauta de vacunación frente a difteria, tétanos, tosferina, Haemophilus influenzae tipo b, poliomielitis y hepatitis B con vacunas hexavalentes, con pauta 2+1 (2, 4 y 11 meses) que lleva aparejada la aplicación de una dosis de polio a los 6 años. Insisten también, dada la duración limitada de la inmunidad frente a la tosferina, en recomendar la vacuna de carga estándar frente a difteria y tosferina (DTPa) o, en su defecto, de la de baja carga antigénica (Tdpa) a los 6 años, asociada a VPI, y que vaya seguda de otra dosis de Tdpa a los 12-14 años. También indican mantener la pauta de vacunación antineumocócica 2+1 (2, 4 y 11 meses), con reafirmación de que la VNC13 o la VNC15 son las que mejor se adaptan a las características epidemiológicas del momento actual, e introducir la vacuna frente al meningococo B como sistemática en el lactante (2+1) y el mantenimento de la pauta frente a los meningococos A, C, W e Y con una dosis a los 4 meses de MenC-TT y dos dosis de MenACWY a los 12 meses y a los 12-14 años. Apoyan también el mantenimiento de la pauta de vacunación de triple vírica (sarampión, rubeola y parotiditis) y varicela con dos dosis, recomendando la vacuna tetravírica (SRPV) para la segunda dosis; así como la vacunación frente al SARS-CoV-2 en todos los niños y adolescentes de cinco a 18 años de edad con vacunas ARNm y de seis a 59 meses en grupos de riesgo.

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