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Turismo sostenible: una opción que gana adeptos

Los destinos que apuestan por su compromiso con la naturaleza, el medio ambiente y la biodiversidad de su región experimentan un notable crecimiento en Galicia

Imagen de una puesta de sol en la playa de O Vao, en Vigo, con la isla de Toralla y las Cíes al fondo Marta G. Brea

Más de 50 empresas de toda Galicia se han unido a una iniciativa puesta en marcha por el Clúster Turismo de Galicia llamada “Club de Producto Galicia Destino Sostible”, una opción que, pese a que llevan años trabajando, ha experimentado un importante crecimiento tras la pandemia y las características de un mundo cada vez más globalizado y donde el cambio climático, conflictos bélicos o inestabilidad política influyen, en mayor o menor medida, en un sector que trata de recuperarse tras una época convulsa provocada por la crisis sanitaria a causa del COVID.

Este Club de Producto Sostenible cuenta con una línea de ayudas de 312.000 euros para incentivar a las empresas a crear nuevo producto turístico sostenible. “Los turistas, cada vez más preocupados por el cambio climático y por la huella de sus acciones en el planeta, demandan un nuevo modelo de turismo más sostenible y como sector debemos avanzar en esta dirección para poder dar respuesta a estas exigencias. Es la única manera, además, de garantizar el futuro del turismo y del sector”, indican desde el Clúster Turismo de Galicia, que subrayan que este proyecto cuenta con el apoyo y financiación de la Xunta, a través de un convenio firmado entre la Axencia Turismo de Galicia y el Clúster.

Compromiso con la naturaleza, con el medio ambiente y con la biodiversidad de la región son las bases de un modelo cimentado en objetivos como la optimización de los recursos naturales, la apuesta por las por energías renovables, la economía circular, los avances en digitalización; y el compromiso con el desarrollo social y cultural local, poniendo en valor la cultura y tradición, la lengua, artesanía, el producto de cercanías, o el mercado local.

“La sostenibilidad y la actividad económica tienen que tener un equilibrio”

Marta Iglesias - Piragüilla

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Uno de los negocios adscritos a este producto es Piragüilla, una empresa de A Illa de Arousa regentado por Marta Iglesias. “Nosotros llevamos ya años trabajando en este ámbito. Ahora está de moda ese concepto de turismo sostenible, pero nuestra empresa trabaja en el entorno natural desde hace 17 años y nuestra filosofía siempre ha ido en ese sentido”, subraya. Y aunque su actividad ya viene de largo, han decidido sumarse a este producto de Galicia Destino Sostible porque “encaja perfectamente con nuestra filosofía”. “A medida que hemos ido creciendo nos hemos ido formando en sostenibilidad y, por ejemplo, estamos dentro de la carta Europea de Turismo Sostenible”, subraya. “En sitios donde la filosofía de trabajo es la misma te vas uniendo a diferentes vías, como puede ser esta del Producto Sostenible, también vas a foros intentas tener unos protocolos de actuación concretos e incluso vas haciendo paquetes de productos con agencias que vayan en el mismo sentido: sostenibilidad en el entorno, economía circular y demás”, prosigue.

Concretamente, al nuevo club de Producto Sostenible puede adherirse cualquier empresa gallega perteneciente a los subsectores categorizados como alojamientos, restaurantes, agencias de viaje y proveedores de oferta turística complementaria que cumplan con los requisitos exigidos. Las empresas que ya tengan alguna certificación oficial de sostenibilidad (S del ICTE, Biosphere, Green Key, Eu Ecolabel, Green Globe21, Travellife, Rainforest Alliance Certified, Estrella Verde da Guía MICHELIN, etc.) o una certificación ambiental (ISO 14000, EMAS, etc.) podrán adherirse directamente al club. Las empresas que no tengan alguna de estas certificaciones podrán igualmente adherirse si cumplen con el 100% de los requisitos obligatorios y, al menos, el 33% de los considerados valorables.

En el caso de Piragüilla, realizan “rutas en kayak, que es un medio de transporte no contaminante, cuya huella de carbono es cero, y cumplimos una serie de requisitos para que sea sostenible nuestro producto en sí”, destaca su responsable. “También hacemos rutas en bicicletas, ofreciendo alternativas a los visitantes para que recorran la zona en bicicleta, fomentando la movilidad sostenible y contaminación cero”.

“El año pospandémico fue espectacular y este año ya se nota no una regresión, pero ya no es la locura de cuando estábamos recién salidos de la cuarentena”

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Iglesias constata que este modelo está “cada vez más en auge porque tras la pandemia la gente quería hacer actividades en espacios naturales abiertos, donde no hubiera aglomeraciones”. Tras la pandemia, “hubo un boom”. “El año pospandémico fue espectacular y este año ya se nota no una regresión, pero ya no es la locura de cuando estábamos recién salidos de la cuarentena”.

Pero este bum ha servido para que esta opción “cobre más presencia” entre las opciones turísticas. “La gente se dio cuenta de que es una opción más a la hora de viajar. Quizá antes ibas al destino y buscabas qué ver y dónde comer allí a donde ibas, pero ahora eso ha ido cambiado y mucha gente busca las actividades que quiere hacer y explora los destinos donde se pueden realizar y en función de dicha actividad”, afirma: “Antes eso no pasaba tanto, pero ahora ya planifican la actividad con antelación”.

Aunque el “cliente potencial” de Piragüilla es básicamente gallego, también cuenta con una cuota importante de clientes nacionales. “El internacional desde hace unos seis o siete años ha crecido muchísimo también”, añade. Eso hace que cada vez haya que “especializarse más, para tener servicios adaptados a todas las necesidades”.

"Es fundamental que desde edades muy tempranas se vayan formando en el respecto con medio, la sostenibilidad o el reciclaje”

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En Piragüilla no solo trabajan en verano. También trabajan, por ejemplo, con escolares. “Le damos mucho valor al tema de la educación medioambiental. Es fundamental que desde edades muy tempranas se vayan formando en el respecto con medio, la sostenibilidad o el reciclaje”. En este contexto, sobre el Plan de Usos que regulará el islote Areoso, Iglesias indica que “la sostenibilidad y la actividad económica tienen que tener un equilibrio. Lo que intentamos es que las cosas se cuiden, pero también que se puedan disfrutar, que sea sostenible y rentable”.

Cesáreo Pardal, presidente del Clúster de Turismo de Galicia FDV

“Este modelo viene para quedarse”

Cesáreo Pardal - Presidente del Clúster Turismo de Galicia

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–Han sacado el Club de Producto Sostenible, ¿pero este modelo turístico no es nuevo?

–Ya lo veníamos desarrollando en las dos estrategias que hicimos tanto en la campaña 2017/20 como en la e 2020/23, donde una de las líneas era el tema de la sostenibilidad. Seguimos con el proceso y sacamos este Club de Producto Sostenible al que se han sumado muchas empresas, con la implantación o la optimización de medidas energéticas, reciclado de agua o del ciclo de la producción de alimentos...

–¿Cuáles son los objetivos básicos de este modelo sostenible?

–Lo asociamos con el medio ambiente, pero hay que subrayar que sostenibilidad es también llegar a un equilibrio entre la población de un entorno concreto y el turista. Son pasos en los que seguimos trabajando y es, más que nada, una labor de concienciación.

–¿Se puede decir que este modelo está ahora mismo en auge?

–Es modelo ya se venía aplicando en Galicia, pero no estaba tan en boca del público y del turista en general. Uno de los principales motivos por los que viene el turista a Galicia es por sus paisajes y en esa preservación del medio natural es algo en lo que tenemos que seguir trabajando. Esto viene para quedarse, por supuesto.

–¿Cuál es el perfil que apuesta más por este modelo de turista que apuesta por Galicia? 

–Se está regularizando la situación y volvemos a cifras de 2019, nos quedan cuatro o cinco puntos para llegar a esa cifra del 27 por ciento del turista internacional en Galicia y tenemos que seguir trabajando más en esta línea. Pero, para eso, es necesaria una mayor conectividad tanto aeroportuaria como ferroviaria. Son insuficientes las líneas de AVE que han puesto a Ourense, no sabemos cuándo va a llegar a Santiago, esperemos que no sea dentro de 30 años... Esperemos que no haya un egoísmo por parte de nuestros políticos y que cada uno siga mirando su ombligo, y lo digo ahora que ahora que va a haber elecciones, porque eso perjudica a un sector tan importante como es el turismo, que aporta más de un 12 por ciento del producto interior bruto y que crea más de 150.000 puestos de trabajo.

–¿Cuáles son los retos que se presentan en el futuro para que este modelo siga siendo un éxito?

–Lo primero, hay que seguir apostando por la calidad y esto es algo que hacemos desde el inicio del Clúster, en 2013. Y seguir apostando por la formación; siempre hemos dicho que la calidad nos importa más que la cantidad, y hay que seguir trabajando también en la promoción turística en aquellos destinos en los que haya una conectividad aérea o de ferrocarril.

“El Xacobeo nos ha ayudado a posicionarnos mundialmente”, dice

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–¿Qué papel juega el Xacobeo 2021 dentro de este modelo de negocio sostenible?

–El Xacobeo nos ha ayudado a posicionarnos mundialmente y hay que seguir apostando por ese modelo, pero sin olvidarse de que Galicia es más que el Camino de Santiago. Galicia es turismo marinero, industrial, cultural, de paisaje, gastronómico, enológico... Hay muchas más tipologías; aunque, sin duda alguna, nos posiciona mundialmente.

–Durante la pandemia fueron muchos los gallegos que apostaron por el turismo local.

–Galicia ofrece una gran variedad de recursos y lo vimos durante la pandemia. Hay que agradecer a todos los gallegos que se han volcado con su tierra y han viajado dentro de nuestra comunidad. Hubo muchos vigueses que han descubierto la Mariña Lucense y muchos viveirenses que han venido a Vigo y han redescubierto un Vigo distinto, con lo que hay que seguir mentalizando al gallego de que hay mucho por descubrir y por redescubrir todavía en su tierra.

–¿En qué posición se encuentra Galicia, en relación al resto del territorio nacional, en esta apuesta por el turismo sostenible?

–Yo diría que estamos entre los cinco primeros. Hay otras comunidades como Balerares o Canarias que llevan varios años trabajando en la sostenibilidad. En Galicia nos hemos sumado al carro hace algunos años también, con lo que estamos bien posicionados y la gente nos valora muy positivamente. Los empresarios son cada vez más conscientes de que tenemos que ir a la economía circular que representa y, desde luego, seguimos apostando por esta metodología. El sector apoya muy positivamente iniciativas como ésta y le hemos pedido a la administración que no quede en saco roto esa colaboración público-privada por la que siempre hemos apostado.

Marta Lemos fotografía el perfil de los rascacielos de Toronto. CEDIDA

Otras opciones que también convencen

“Más que cambios de tendencias yo diría que hay sitios que se han puesto muy de moda por proximidad o por disponibilidad”, indica Marta Galindo, gerente de Viajes Margali y directiva de la Asociación Galega de Axencias de Viaxes (Agavi). Para Galindo, “el COVID ha tenido su impacto” y ha provocado tendencias nuevas, “con destinos en los que imperan la naturaleza y los espacios abiertos”. Así Kenia, Tanzania, Islas Mauricio o Maldivas vuelven a estar demandados, pero “son destinos caros”, afirma. Egipto tiene una alta demanda actualmente y Estados Unidos también va recuperando su tráfico, aunque Galindo subraya que, en general, los viajes a “distancias medias están teniendo más aceptación”.

También constata la elevada demanda del turismo nacional, de proximidad. “Es algo que ha vendio para quedarse”, proclama. “En la época de la pandemia mucha gente empezó a descubrir sitios que tenía cerca, la Ribeira Sacra es un gran ejemplo”, afirma. “A raíz de la pandemia se han abierto unas posibilidades que han dado lugar al enfoque de los viajes basados en la sostenibilidad, espacios abiertos, naturaleza...”.

Optar por vuelos de media distancia o el intercambio de casas son otras modalidades que incrementan sus usuarios

Tras la dura etapa pandémica, las agencias de viajes se han visto “obligadas a reinventarse”, y ahora celebran esa paulatina recuperación que augura un futuro de esperanza gracias, en algunos casos, a esa apuesta por el turismo sostenible que ha creado tendencias que Galindo cree que “acabarán consolidadas de forma definitiva”.

“Siempre decimos que cuando el mundo estornuda a nosotros nos afecta. La crisis energética, los conflictos bélicos...; todo lo que no suena bien afecta al turismo”, se lamenta. Pese a todo hay destinos como Londres, París, Roma, incluso Islandia, que están teniendo una alta demanda y en estas fechas vuelven a la lista de deseos de los turistas.

Marta Galindo, en un viaje a Kenia. / CEDIDA

También aparecen otras opciones, como las del intercambio de casas. De hecho, el último estudio de HomeExchange en colaboración con Appinio revela que el 20% de los españoles ya practica slow travel (viaje lento). Además, el estudio indica que el 85% se planteó viajar a un destino más cercano en verano para reducir la huella de carbono y casi 9 de cada 10 españoles cree que el intercambio de casas es una de las formas más responsables de viajar.

Marta Lamas, de A Coruña pero residente en Ferrol, practica esta forma de turismo desde hace unos 13 años. Ella intercambia una segunda vivienda en Ares, pero gracias a este sistema ha viajado a “Estados Unidos, México, Toronto, Río de Janeiro, Singapur, Malasia...”. Pronto unirá Dubai a la lista. “Para mí es un turismo más cómodo, es una experiencia real, porque si vas a Nueva York te conviertes en un neyorquino más. Te dejan hasta la tarjeta del supermercado para sumar los puntos”, dice. “Yo, además, no facturo maletas, viajo con cuatro vestidos y los lavo. Ya sé usar todas las marcas de lavadora”, bromea. Otra cosa imporante es que “cuando vas a una casa siempre hay una obligación de reciclaje mucho más estricta que en España”, asegura.

Blasinda Escudero y su familia, en una escapada a París. / CEDIDA

Blasinda Escudero, de Ourense, también lleva años viajando con este sistema de intercambio. Aunque ha recibido en su casa (ella intercambia una segunda vivienda también) a gente de Nueva Zelanda, opta por destinos más cercanos por cuestiones de salud. Pese a todo, cuenta ya con más de 40 intercambios y además de destinos nacionales ha viajado a Londres, París, Viena, Bruselas o Suiza. 

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