“Nunca abandones tu sueño a no ser que ya no tengas ese deseo. Sería una traición a ti, al universo que puso esa idea en tu camino y a los demás, a los que puedes servir de inspiración”. Con este consejo concluía la charla de Maïté Issa, coach en manifestación, un método de desarrollo personal consistente en convertir en realidad física las ideas y aspiraciones positivas. Era la última de las tres recomendaciones que le pidió la presentadora y entrevistadora en el acto celebrado ayer en el Club FARO, la influencer gallega Blondiemuser, creadora de contenido en redes sociales sobre cuidado del medio ambiente.

Las otras dos advertencias fueron “infórmate sobre cómo los pensamientos crean la realidad, cómo puedes reprogramar cualquier sentimiento y cómo transformar tu mente”, y “escribe lo que deseas y si no, lo que no quieres en tu vida”.

Ante un público muy entregado, mayoritariamente femenino, Maïté Issa, que presentaba su libro “Tu éxito es inevitable” (Grijalbo), que ya va por su cuarta edición y comparte título con su podcast, seguido por medio millón de personas, demostró con su entusiasmo que contagiaba al público por qué es la coach de manifestación número uno en habla hispana (su comunidad cuenta con cien mi mujeres, tal y como indicó la presentadora).

“Siempre manifestamos lo que se nos pasa por la cabeza, que en el 70% de los casos son cosas negativas”, afirmó, al tiempo que aseguró que podemos cambiar los programas mentales, que en un 95% son inconscientes y heredados”. A juicio de esta experta en desarrollo personal, “la vida nos va dando señales que ignoramos”, hasta el punto de que “el remordimiento número uno antes de morir es haber abandonado los sueños propios” . Issa consideró que “vivimos en un estado de hipnosis del que a menudo nos despierta un accidente, una enfermedad, un momento en que no puedes más o, podría ser leer un libro”. Esos hechos pueden servir de revulsivo para convertirnos en maestros de nuestra transformación mental, de nuestro estado emocional.

Respecto al manejo de las emociones, Issa expresó que no debemos sentir culpa por tener emociones negativas. “Tus emociones no las puedes controlar; es como ir al baño, no puedes retener las ganas. Debemos aprender a soltar las emociones, no engancharnos a ellas ni reprimirlas porque si no nos comen. Por ejemplo, la rabia, que es la emoción más castigada en las mujeres, puede ser nuestra aliada y a veces la necesitamos para pelear. Del mismo modo que necesitamos la tristeza, la emoción más castigada en los hombres, porque nos da fuerza para cerrar un ciclo”.

En el proceso de manifestación, cobra importancia “escuchar al niño que llevamos dentro, al subconsciente, cuya edad es de ocho años y tiene una parte divina, maravillosa, y otra parte herida”. En esa última residen los programas limitantes y creencias del tipo “no soy lo suficientemente bueno y, sobre todo en las mujeres, no soy merecedora”. Maïté Issa aconsejó sanear el subconsciente poniéndose ante un espejo las veces que se desee y hablarle a ese niño interior. “Con él seremos menos duros, más comprensivos”.

Otra de las propuestas de esta experta en desarrollo personal, que incluye al final de cada capítulo deberes al lector, es “escribir nuestros deseos, a mano, sin teclado, porque así despertamos más poderosamente las emociones, y porque muchos estudios científicos apuntan a que los deseos escritos tienen más probabilidades de manifestarse”. Respecto a cómo realizar ese ejercicio, comentó que podían ponerse ideas generales o específicas. “A algunos les gusta describir cada detalle del coche que quieren comprarse, por ejemplo; otros no hablan de cosas materiales sino que anotan su vida soñada, las emociones que quieren sentir en un trabajo o en la vida en pareja”.

Habló también de los saboteadores de nuestros sueños. “Parte de nuestra inteligencia instintiva tiene que ver con la supervivencia y nos dirá que no salgamos de la cueva, de nuestra zona de confort. Aparece el miedo, que puedes gestionarlo y verlo como señal de que vas por el buen camino, de que avanzas”.

La manifestación, el arte de hacer los sueños realidad usando las leyes del subconsciente

Maïté Issa define la manifestación como el proceso a través del cual hacemos real y tangible algo que solo existía en nuestra imaginación, usando las leyes de la mente subconsciente y del universo. En otras palabras: la vía para hacer los sueños realidad. La fórmula que inspira las clases que ha dado a miles de mujeres en más de treinta países es una mezcla que ha creado ella misma a raíz de “experiencias de búsqueda insaciable, reprogramación cerebral, trabajo energético profundo y dominio de las leyes del universo”.

Issa ocupaba a los 26 ocupaba un cargo directivo en una gran empresa donde trabajaba 14 horas al días cobrando como una becaria. “Había sufrido anorexia. Estaba consumida por la ansiedad, llena de dudas, miedos al futuro.”, explica. La revelación le llegó un día durante un viaje a Sri Lanka cuando un monje budista le puso una pulsera en la muñeca y le recitó un mantra que ella no entendió pero la llevo a pensar: “Si podía usar mi mente para destruirme, ¿por qué no para crearme”. Regresó a España y comenzó lo que se convertirían en años de investigación y estudios al lado de chamanes, mediums, yoguis, sanadores y maestros tántricos para entender la fuerza del poder espiritual. Y creó la escuela de manifestadoras, “de empoderamiento radical para las mujeres que decidan ser expertas en manifestar lo que desean en su vida”.