Suscríbete

Faro de Vigo

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

¿Por qué se habla de 'adolescentización' de la adultez?

“El ocio o los estilos de vida se parecen más a una adolescencia prolongada que a la estabilidad adulta”, indica Fandiño, psicólogo

Mujer y dos niños se disponen a cruzar por el paso de peatones. Phavel

En la actualidad se pueden observar conductas en la infancia, bajo el dictado de las redes sociales, las y los influencers y, en definitiva, el universo digital en el que nos movemos, que llevan a los expertos a hablar de una adolescencia prematura o prepuberal. Esta etapa parece adelantarse con respecto a las generaciones anteriores. Pero los cambios no solo afectan a niños/as a los que los sorprende la adolescencia. También en adultos se percibe una transformación en la forma de ser, estar y mostrarse.

“Igual que observamos una adolescentización de la infancia, también observamos una progresiva adolescentización de la adultez. La inestabilidad, la baja tolerancia a la frustración, el presentismo, la necesidad permanente de satisfacción narcisista, las dificultades para asumir las pérdidas, que son características del funcionamiento mental y relacional del adolescente, se han normalizado progresivamente en la edad adulta”, expresa el psicólogo Ricardo Fandiño, autor, junto a Vanessa Rodríguez, de “Ser Adolescente. ¿Transición o Destino?”, una obra en la que tratan precisamente este tema. “La adultez ya no se caracteriza por la estabilidad”, advierte Fandiño, que añade: “Niños, niñas y adolescentes necesitan de referentes adultos que los acompañen y guíen en el proceso de crecer desde una perspectiva madura”.

La adultez ya no se caracteriza por la estabilidad

¿Cómo se explica esto?

“Por un lado están los adolescentes (los teenagers, como dicen los anglosajones, los de 13 a 19 años), y por otra parte están las adolescencias entendidas como una forma de estar en el mundo caracterizada por el presentismo, la incapacidad para las renuncias, la búsqueda de satisfacción inmediata o el interés prioritario por el ocio y el consumo”, expresa Fandiño, coordinador xeral de ASEIA (Asociación para a Saúde Emocional na Infancia e a Adolescencia).

¿Qué ocurre?

Que estos comportamientos o características ya no serían solo de adolescentes. “Ya no son únicamente los adolescentes los que están en la ‘adolescencia’. Estas formas de “ser en el mundo” han colonizado la vida adulta”, describe Fandiño.

“Las formas de ser de los adolescentes han colonizado la vida adulta”

decoration

¿Y por qué sucede esto?

“Hay una sobrevaloración de la juventud. La adolescencia se ha convertido en una edad de referencia. Los cuerpos a conseguir, la moda, las formas de ocio, los estilos de vida referentes, tienen más que ver con un modelo de adolescencia prolongada que con la estabilidad adulta”, argumenta el experto.

"Hay una sobrevaloración de la juventud"

decoration

El consumo, lo fugaz, la búsqueda de satisfacción...

“Nuestro entorno sociocultural basado en el consumo, lo fugaz, y la búsqueda permanente de la satisfacción favorecen estas formas de situarse en la realidad. En cuanto al narcisismo hay algo del orden de la representación, de la apariencia, una necesidad de demostrar el propio valor y recibir reconocimiento que predomina en los entornos sociales. Esta necesidad de aceptación social permanente también tiene lógica desde un punto de vista madurativo en la la edad adolescente, pero ahora se ha extendido a la vida de buena parte de la población”, describe Fandiño.

Niños y niñas, también los adolescentes, necesitan de adultos referentes, y con frecuencia no los encuentran

Y añade: “Yo no creo que internet sea la causa de esta realidad, sino que es un espacio más donde esta nueva realidad opera favorecida por intereses de consumo. Es la evolución de las mentalidades y los estilos de vida. Otra cosa es pensar que en este contexto las infancias se ven poco acompañadas y aceptadas en su realidad de dependencia y necesidad de referentes estables. Por eso decía que los niños y niñas, también los adolescentes, necesitan de adultos referentes, y con frecuencia no los encuentran”.

Compartir el artículo

stats