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Faro de Vigo

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Con “Matrix” en la cabeza

La universidades gallegas preparan su grado de Inteligencia Artificial para el próximo curso para dar respuesta a las necesidades que múltiples sectores tienen ya de la IA

La Inteligencia Artificial está presente en múltiples sectores. Efe

Días atrás se daba a conocer que un ingeniero de Google, llamado Blake Lemoine, era suspendido de sueldo en la compañía por revelar secretos sobre LaMDA (Language Model for Dialogue Applications), un software –programa– desarrollado por la firma para que la Inteligencia Artificial mejore la comprensión del lenguaje natural, uno de los principales escollos de los algoritmos actuales. La cuestión es que el diálogo establecido entre Blake y el programa llevó al ingeniero a concluir que LaMDA tenía alma y sentimientos.

Sea una revelación buscada o espontánea, el capítulo ha vuelto a poner a la Inteligencia Artificial en el epicentro del debate con la idea abrazando “Matrix” y otras historias de pugna individuo-máquina o películas como “Eva” de Kike Maíllo.

Más allá de estos conflictos, ¿qué clase de Inteligencia Artificial (IA) se está desarrollando y aplicando en Galicia y España? Pero, ante todo ¿qué se considera IA a día de hoy? “Es una buena pregunta”, introduce el catedrático de Ciencia da Computación e Intelixencia Artificial dela Universidade de Santiago Alberto Bugarín.

Este investigador del Centro de Investigación en Tecnoloxías Intelixentes aclara que “no hablaría de la inteligencia artificial sino de las inteligencias artificiales, en plural. Hay muchos modelos que sirven para diferentes cosas”.

Los ejemplos se hacen necesarios. “El aprendizaje automático es un área de la IA que se usa para sistemas de predicción o recomendación. Es una área distinta a la del reconocimiento de imagen o tratamiento de vídeo en el ámbito del vehículo autónomo”, detalla.

En definitiva, “la Inteligencia Artificial que ayuda a un vehículo autónomo no tiene capacidad para traducir. Y la IA que traduce no puede caminar como lo hace un robot autónomo”, complementa el catedrático gallego.

La Inteligencia Artificial nos rodea más de lo que creemos. Cuando se lleven una zanahoria o tomate a la boca, piensen que quizás la IA ha tenido mucho que ver en el sabor que presenta.

“En la agricultura de precisión se miden muchos parámetros: humedad, temperatura, cantidad de nutrientes y acidez del suelo. En función de esos datos captados en diversos puntos de un cultivo, hacen propuestas sobre nutrientes que se deben aportar. Automatizan un tratamiento en ese ámbito para producciones de mayor calidad y cantidad y más sostenibles, por lo tanto más eficientes en el uso de los recursos”, explica Bugarín.

En la propia Administración pública también se echa mano de ella, así como en el ocio. En este último, está presente en los sistemas de recomendación en las redes sociales o plataformas audiovisuales, sin olvidar el área de turismo con el sistema de recomendación de rutas turísticas, alojamientos o actividades en base a las referencias de distintas personas.

A estos sectores, por supuesto se une la IA en automoción, logística, transporte de carga o automatización, incluso la medicina. Las aplicaciones son múltiples y van in crescendo.

Por ello, desde las tres universidades gallegas (Santiago, Vigo y A Coruña) ponen en marcha para el próximo curso el grado de Inteligencia Artificial que se impartirá en Ourense, Compostela y la ciudad herculina.

“Hasta este momento la formación en IA se realizaba en másteres pero era muy poco tiempo, año y medio como mucho. No daba tiempo a una formación transversal para un ámbito que está cambiando de forma radical que requiere formación extensa e intensa en diferentes áreas, no solo tecnológicas”, explica Bugarín coordinador del grado de Inteligencia Artificial en la Universidade de Santiago.

El grado cuenta con 50 plazas en cada universidad y comenzará en septiembre. En él, habrá formación en tecnología, pero también en neurociencias, psicología cognitiva, aspectos legales y éticos.

En este último punto, Bugarín hace referencia a “la Inteligencia Artificial fiable o IA centrada en las personas, que contribuya al bien común y sea fiable en el sentido de que no cree nuevas discriminaciones, que sea verde y ecológica, es decir que no consuma excesivos recursos energéticos como ocurre a veces con algunos modelos”.

La cuestión no es baladí. “Los modelos –subraya– deben ser explicables y transparentes para poder confiar en ellos, sus predicciones y decisiones que nos proponen. Si el personal sanitario tiene que tomar una decisión en base a la IA debe conocer las variables tenidas en cuenta para decidir si acepta ese pronóstico”, concluye el catedrático.

Alberto Bugarín es el coordinador del grado de Inteligencia Artificial de la USC. Xoán Álvarez

Alberto Bugarín: “Es el presente, no el futuro”

Hablar de IA no es adentrarse en una novela de ciencia ficción. El catedrático de la USC Alberto Bugarín subraya que “la Inteligencia Artificial es el presente, no el futuro. Por eso, hay que formar buenas y buenos profesionales en este ámbito. Tenemos la ventaja de que en Galicia disponemos de buenos formadores y magníficos grupos de investigación. Tenemos empresas que la aplican para mejorar servicios y productos. Tenemos todos los elementos”.

Según los datos facilitados por el Observatorio da Sociedade da Información e a Modernización de Galicia, el 10,2% de las empresas gallegas de diez o más trabajadores emplean la Inteligencia Artificial. El porcentaje es dos puntos superior a la tasa española: 8,3%.

Entre estas compañías gallegas que la emplean, el 55% la usan para la automatización de flujos de trabajo o ayuda en la toma de decisiones; el 43% la emplean para el análisis de datos y otro 43% para la identificación de objetos o personas.

Ante este panorama, Galicia pugna por hacerse con la sede de la Agencia Española de Supervisión de Inteligencia Artificial (AESIA). Más de 40 instituciones y empresas relacionadas con las tecnologías inteligentes le han mostrado su apoyo público. Incluso tecnólogicas globales como Google Cloud, Amazon Web Services, Microsoft, NTT Data o DXC Technology se han sumado a este apoyo.

  • 31% Desarrollo de IA dentro de las empresas

    Casi en una de cada tres empresas gallegas de 10 o más empleados que trabajan con Inteligencia Artificial esta fue desarrollada por los propios empleados, según el Observatorio da Sociedade da Información. Otra forma de lograrla es comprando paquetes comerciales listos para usar; modificando esos paquetes por parte de trabajadores o contratando a proveedores externos para que los cambiasen.

  • 29% El marketing, uno de los principales usos

    El 29% de las empresas de diez o más empleados gallegos que usan IA la emplean para el marketing o ventas; casi el 31%, para la seguridad en las nuevas tecnologías; pero también echan mano de ella para la gestión de recursos humanos o contratación.

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