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Faro de Vigo

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El arte del futuro que ya está aquí

La creación artística ya echa mano de poemas en NFT, unidad no fungible; inteligencia artificial, metaverso y formas de audiovisuales que interactúan con los espectadores | Es la nueva vanguardia

De izq. a dcha.: Iria del Bosque y Borja Bernández; Marcos de la Fuente; Marcos Mosquera; Bego M. Santiago; Carolina Fernández y Marta Verde y Juanma Lodo

El tercer creador vivo más cotizado en una subasta es un diseñador gráfico, Beeple, que logró el pasado año vender por 57 millones de euros un archivo digital que llevaba elaborando durante 13 años: un collage con una imagen creada cada día. En este 2022, el meme del Nyan Cat, el gato volador, se cotizó a 580.000 dólares. Ambas obras son dos ejemplos del arte digital, un término muy amplio que conecta con los NFT, metaverso, blockchain o criptoarte. Varios artistas nos hablan de este universo.

¿Cuál es la principal particularidad de la tercera obra más cara vendida hasta ahora en subasta por Christie´s de un artista vivo, “Everydays - The First 5000 Days”, de Beeple? Más allá de su contenido y mensaje, que es una obra digital en Non Fungible Tokens, unidad no fungible, que la hace única e irrepetible. Además, gracias a la blockchain (cadena de bloques) es posible certificar su originalidad y propiedad.

Para alguien no familiarizado con este campo puede resultar abstracto pero artistas gallegos ya han comenzado a interesarse por tener obra en NFT. El poeta y performer de Vigo Marcos de la Fuente –director del Festival de Poesía Kerouac– explica desde Nueva York que comenzó a investigar en diciembre de 2020 en este campo.

Marcos de la Fuente. MF

“Escribí un poema hablando de cómo la poesía y el arte entran en contacto con estos nuevos mundos del metaverso y blockchain. Hace un año presenté estos poemas que llamé “Metaverso” en una galería de arte en Greenpoint (New York). Entré en contacto con el ingeniero vigués Ismael Faro que trabaja en IBM aquí. Empezamos a trabajar juntos para convertir mis poemas en arte digital generados a través de Inteligencia Artificial”, explica.

“Este arte digital es accesible a todo el mundo pero hay que conocer los códigos. Ahora estamos trabajando mucho con códigos QR de manera que sacas una foto al código y entras en la obra. También desde nuestra página web puedes entrar en las piezas que tenemos en las blockchain donde las tenemos alojadas”, detalla el artista.

De la Fuente nos facilita el link para entrar en su metaverso, el universo digital que nos recuerda al Second Life de hace unos años donde hasta Llamazares de Izquierda Unida llegó a dar un mitin.

Tras introducir la url y aceptar los términos, se nos asigna un avatar (también lo podemos modificar) con el que nos situamos ante un edificio virtual de suelo gris con un árbol a la izquierda. Tras entrar, subimos unas escaleras moviéndonos al teclear sobre las teclas w, a, s, d, q,e y ayudándonos también con el ratón. Vemos varias paredes transparentes con poemas de Marcos y un escenario al fondo donde su avatar actúa. A la izquierda, está la entrada a otra sala: la NFT´s collection Gallery. En sus paredes, se ven varias obras colgadas, entre ellas, el poema digital “New worlds”, que también podemos ver en YouTube.

Otro proyecto es su digital twin poético (gemelo digital, programa de ordenador que usa datos del mundo real para recrear simulaciones virtuales). “Lo estamos alimentando con mis poemas y con versos de otros autores para formar una Inteligencia Artificial (IA) que pueda escribir como yo. Probablemente estará listo para el año. Esto ya se puede experimentar en nuestra web, entras, escribes una frase o palabra y la IA te responde escribiendo un poema en base a lo que tú le propones”, detalla.

Trabajando desde Galicia, también podemos encontrar ejemplos de artistas que muestran obra en NFT. Es el caso de MØU (del grupo Dios ke te Crew) que ha colgado piezas en NFT en Makersplace donde se puede ver un grafiti en una pared de un edificio que aparece animada.

Asimismo, ya han comenzado a surgir coleccionistas privados gallegos de obra en NFT. Uno de ellos incluso asesora a creadores del noroeste para abrirse un camino en este mundo. Aunque este diario contactó con él para dar a conocer su iniciativa, declinó la invitación al preferir guardar el anonimato.

Lo que hay que tener claro es que el arte digital no solo se reduce a los NFT. Dependiendo del artista o experto se puede entender por arte digital los visuales, los motion graphics (gráficos animados), proyecciones audiovisuales que intectúan con el público.

Para De la Fuente, este arte digital “es el siguiente paso en la evolución del arte. Lo que está claro es que esto es imparable. En la última Art Basel de Miami, el 30-40% del dinero que se movió, se movió en arte digital”.

Obra de Bego M. Santiago. Bego M. Santiago

Precisamente, en dicha feria del año 2018 mostró obra una de las artistas gallegas más internacionales (con madre de Palmeira, en Arousa, y padre de Vigo) Bego M. Santiago. El proyecto era “Cosmos, todo lo que está ordenado. Las vídeo-instalaciones de la obra “Matemáticas de Dios” fueron adquiridas por Bechtler Museum of Modern Art, de Estados Unidos para formar parte de su colección permanente.

“En ‘COSMOS: todo aquello que está ordenado’, detalla la artista, he comenzado a experimentar con nuevos tipos de pantallas y materiales que potencien efectos ópticos de profundidad y tridimensionalidad, con el fin de generar esculturas que combinen lo real, simbólico e imaginario. De esta experimentación ha resultado un nuevo soporte. Este soporte es una escultura, a modo de contenedor de agua ,capaz de simular un espacio inexistente. Su forma cóncava, funciona a la vez como superficie reflectante o espejo negro y es capaz de generar un efecto holográfico sobre el agua.”

En este 2022, Bego M. Santiago se encuentra produciendo la última propuesta para completar la serie “Geómetras”. Sobre esta, explica que “es una videoinstalación interactiva, donde respondiendo a la interacción con el espectador, gráficos generados por ordenador pasan del caos a patrones geométricos. Dichos patrones, sintetizan el arte, misticismo y ciencia de todas aquellas culturas ancestrales desplazadas en la actualidad. La propuesta pretende a modo de librería gráfica y de sonido interconectar culturas y disciplinas aparentemente aisladas”.

Para Bego M. Santiago el criptoarte (otra arte vinculada al arte digital) es un “camino aún por explorar”, aunque reconoce encontrar en él “un gran potencial”. “Antes del blockchain, el arte digital no tenía valor. Al ser infinitamente reproductible, no podía ser realmente objeto de comercio”, reflexiona la artista.

Iria del Bosque y Borja Bernárdez. I. B.

Otros artistas digitales gallegos que tienen en su punto de mira la interacción de sus obras digitoaudiovisuales con el espectador son Iria del Bosque y Borja Bernárdez, que conforman el dúo mil111lab que nació “de la necesidad de crear universos alternativos a la realidad que vivimos. En este año de vida, hemos desarrollado tres obras”, según detallan.

En su caso, emplean la luz, el sonido y el espacio. “Trabajamos la reactividad, intentando que sean obras inmersivas”, añaden. “Nuestra temática es algo mística, el interior personal y del ser, con influencia del mundo de la psicología, filosofía y ciencia ficción”, añaden.

Su primer obra fue “Selbst”, una obra interactiva presentada en el Festival PlayDoc de Tui el año pasado en “Cinema Percorridos”, que comisaría Xisela Franco. “Estábamos trabajando esta pieza para un festival de Alemania que no salió y nos ofrecieron mostrarla en el PlayDoc. Es una pieza inmersiva y reactiva”. La obra se proyectaba en una pantalla y dependiendo de lo cerca o lejos que estuviera el espectador la pieza reaccionaba a esto.

“Cuanto más te acercabas a la pantalla, más representaba a tu propio ser. Sería cómo el universo reacciona al latido de tu corazón. Con cada persona reaccionaba de manera distinta. Era como una meditación. Hubo gente que se acercó bastante a tu ser”, recuerda Iria.

Su segunda pieza, “Autoscopia”, se mostró en una convocatoria de arte digital de gente de Madrid que la organizó en el centro comercial Vialia de Vigo con el paisaje como eje. “Nosotros dimos nuestra visión donde el observador y lo que se observa son lo mismo. Nos inspiró la frase de Carla Saga ‘somos un universo observándose a sí mismo’. Hay un bucle que queríamos representar. Con grabaciones sonoras de la NASA hicimos un paisaje sonoro del universo. Desarrollamos un algoritmo para que analizase ese sonido y crease estos paisajes que proponemos como representación física del universo”, rememoran.

Ambos -que recalcan su visión crítica respecto a los NFT- ponen en relevancia que "no hay por parte de las instituciones gallegas voluntad de programar eventos y convocatorias en torno al arte digital, haciendo una crítica a que tienen que venir propuestas de fuera de la comunidad para ofrecerlo". Agregan también que se trató de "una convocatoria internacional con más de 400 piezas presentadas de participantes de todo el mundo y que posteriormente dio lugar a una semana de conferencias y eventos en relación al arte digital, algo absolutamente inovador en la comunidad".

Marcos Mosquera

Otra perspectiva del arte digital la ofrece el vigués Marcos Mosquera, quien diseñó la cabecera del Festival Marisquiño del pasado año. Especializado en motion graphics, reconoce que “el problema de estos está en la barrera de que es arte y qué no es arte. Consideramos que hacemos arte digital pero no está orientando al tema museístico sino al cine, al mundo comercial. Ahora, gracias a los NFT podemos vender nuestras piezas, lo que no podíamos hasta hace poco. Yo no podía coger una animación mía y venderla como arte antes, pero ahora sí lo puedo hacer a través de una plataforma internacional”.

De momento, Mosquera no se ha lanzado a probarlo aunque ha comenzado a investigar la posibilidad. “Tengo colegas del gremio que sí lo están haciendo”, añade este artista que subraya que el “arte digital tiene un espectro muy grande que es difícil de limitar”.

Además, Marcos –que realizó un motion para el videomapping de la presentación del nuevo computador cuántico que se desarrolla en la central de IBM en Nueva York– está realizando su tesis de doctorado en el Campus CREA de la Universidad de Vigo en Pontevedra con una investigación sobre el metaverso y la moda, con la directora de la escuela Esdemga, Lola Dopico, como directora de tesis.

Carolina Fernández y Marta Valverde, en el PlayDoc de Tui este año. Pablo Nunes

Otra artista que trabaja en el arte digital es Marta Valverde que este año mostró en el PlayDoc una obra de cine proyectado en el antiguo Seminario Menor de Tui con la coreógrafa Carolina Fernández con visuales sobre el edificio, sobre la bailarina.

Por otra parte, otra creadora, Marta Verde –gallega afincada en Valencia– participó hace un mes en una exposición de NFT impulsada por Lia, una delas primeras artistas en este campo.

Diseño para una actuación de Tanxugueiras. Rocío Cibes

En ella mostró el proyecto “Cosmic Staples” en el que “todas las piezas estaban hechas por mujeres y basadas en código copiado en la página web. Yo puse 66 copias y los usuarios podían visualizarlas y elegir cuál le gustaba más. Funcionaba en tiempo real. Programé el algoritmo para sacar 66 obras de arte que eran similares pero diferente cada una a la anterior. Programo un modelo dejando ciertas partes que iban cambiando de unas a otras”.

Más creaciones de Verde.

Aunque no le encandila demasiado por miedo a que se abra a la especulación, sí ve como positivo que “estas piezas de arte digital se pueden distribuir ahora gracias a la tecnología del blockchain”.

Juanma Lodo.

Juanma Lodo. JL

Marta colabora también con otro artista digital, Juanma Lodo. De hecho, ayer mostraron proyecto en el festival MMmad de Madrid (Festival Urbano de Arte Digital de Madrid).

Lodo, recientemente, ha expuesto también en el Pompidou con Cachopou dos obras digitales: “Ipanema” y “Verao”, a partir de música electrónica que suena como free jazz que no busca ser agradable. “En una obra utilizaba imágenes de archivo de gente bailando samba y con el Street View de Google Maps estas personas bailaban en Ipanema, además de utilizar zoom para romper la imagen”, explica.

Para Lodo, hay algo claro: “Me gusta construir y destruir, que las cosas sean efímeras” huyendo del éxito, dela visibilidad para “tener la libertad de hacer lo que yo quiera pero siempre con público” de ahí que disfrute tanto con sus proyectos-shows de visuales y sonido al mismo nivel.

Una nueva era para el cine que sale a la calle expandido

El arte digital también se ha comprobado en las últimas ediciones del PlayDoc de Tui con “Cinemapercorridos Cinemarrecorridos”, una exposición nocturna originalísima que lleva a los asistentes a caminar por la ciudad pontevedresa mientras se muestran obras de cine documental en la vía o monumentos con la interacción de los artistas o incluso del público.

Su comisaria, Xisela Franco, profesora de la Universidade de Vigo, explica que “este proyecto busca justamente poner el foco en esos lenguajes del audiovisual, en este caso documental, que se expanden más allá de la pantalla convencional. Invitamos a lo largo de estas tres ediciones a una quincena de artistas visuales, cineastas experimentales que trabajen con la idea de “cine expandido”, o visualistas de las escena de la electrónica que trabajan con multipantalla, para que trabajen con instalaciones site especfic en varias localizaciones de la ciudad. Este año por ejemplo pusimos en diálogo artistas visuales (sean cienastas o sean visualistas) con coreógrafas”.

“Las herramientas de los visualistas en este caso –añade– son proyectores, y trabajan en directo el montaje (live cinema), es un performance en directo, controlan los softwares para hace mapping, multipantalla... Hoy gracias al software se puede proyectar en superficies con volumen y afinar muy bien la imagen en el espacio más allá de las dos dimensiones tradicionales. El espectador también tiene una relación diferente porque transita la obra”.

No obstante, Franco quiere explorar los caminos de los NFT: “Tengo ganas de probar. Estoy en ello de hecho, pero hay que abrirse una cuenta y tener tokens antes... De alguna manera eso ya limita que sea tan democrático o libre como se dice. Me parece interesante la transparencia del recorrido de la obra, la fiabilidad de su unicidad, pero también me echan para atrás ciertos miedos de esta deriva totalitaria digital en que estamos que aniquile la obra real”.

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