La Consellería de Sanidade envió ayer las muestras de dos nuevos posibles casos de viruela del mono al Instituto de Salud Carlos III para su confirmación. Ya son tres los posibles casos de infección en Galicia. Las tres personas supuestamente contagiadas por este virus, más habitual en África pero raro en Europa, están estables, informó ayer el Sergas.

Mientras no se confirman los casos sospechosos en esta comunidad y en otras, en España ya hay 36 casos diagnosticados (34 de Madrid y uno de Canarias). Igual que en Galicia, hay casi otros 60 casos en otras autonomías que son duda en España, la mayoría en Madrid (41).

En el país vecino, Portugal, también se han disparado los casos desde el pasado miércoles. Ya son 37 los enfermos con esta dolencia. España y Portugal son los países europeos con más casos de viruela del mono, aunque fue Reino Unido el país que informó del primer caso. Fue el 7 de mayo y se trataba de un paciente que había viajado recientemente a Nigeria. El 14 de mayor confirmaba otros dos casos, sin relación con el anterior ni historial de viajes. También hay casos en Bélgica, Francia, Alemania, Italia, Países Bajos y Suecia.

El Centro Europeo para el Control y la Prevención de Enfermedades explicaba ayer, a través de un comunicado, que la viruela del mono “no se propaga fácilmente entre las personas”. La transmisión de persona a persona se produce a través del contacto estrecho con material infeccioso de las lesiones cutáneas de una persona infectada, a través de las gotitas respiratorias en el contacto prolongado cara a cara y a través de fómites.

También advirtió de que si hay transmisión de humanos a animales y el virus se expande entre la población animal, “hay riesgo de que la enfermedad pueda ser endémica en Europa”. Por lo tanto, recomienda que las autoridades de salud pública trabajen de manera estrecha con los responsables veterinarios para llevar a cabo el mejor manejo posible “de las mascotas expuestas y evitar así que la enfermedad se transmita en la vida silvestre”.

Respecto a los contagiados recalca que la gran mayoría pueden seguir en sus casas, pero “aislados hasta que la erupción sane por completo, evitando el contacto con personas inmunodeprimidas y mascotas”. También aconseja “abstenerse de la actividad sexual y el contacto físico hasta que sane la erupción”.

Las autoridades sanitarias focalizan en España sus esfuerzos en encontrar la trazabilidad de los casos y así poder conseguir cortar las cadenas de transmisión. De momento, una sauna de Madrid ha sido precintada sitúa como uno de los dos focos de los casos registrados en Madrid. También se investiga una fiesta privada en las Islas Canarias.

La mayoría de casos sospechosos y confirmados en España son hombres que practican sexo con hombres. Esto no significa que la viruela de los monos sea una enfermedad de transmisión sexual o que solo afecte a este colectivo, lo que sucede es que al mantener relaciones aumentan las probabilidades de contagio.

Aunque la mayoría de los casos en los brotes actuales han presentado síntomas leves de la enfermedad, el virus de la viruela del mono puede causar una enfermedad grave en ciertos grupos de población como niños pequeños, mujeres embarazadas y personas inmunodeprimidas.

“Podemos estar razonablemente tranquilos”

José Luis Lamas - Médico internista

“Podemos estar razonablemente tranquilos”, explica el doctor José Luis Lamas, médico internista del hospital Povisa de Vigo, respecto del brote de la viruela del mono. “Cada país tendrá que evaluar conjuntamente con la Organización Mundial de la Salud (OMS) sus propias medidas en función de los índices de mortalidad y transmisibilidad”, añade.

“Hasta ahora, los brotes que había habido en países occidentales —por ejemplo, EE UU en 2003— fueron por contacto directo con pacientes o animales provenientes de África. Sin embargo, en el brote actual no hay nexo claro en la mayoría de los casos con la zona endémica, sino que se aprecia una probable transmisión comunitaria”, explica el médico vigués.

La viruela del mono tiene una capacidad de transmisión y mortalidad muy inferior a la viruela (la mortalidad de la misma puede llegar hasta el 30%). La vacuna de la viruela previene en un 85% el desarrollo de la viruela del mono, aunque la OMS recomendó en 1980 dejar de aplicarla debido a que desde 1977 no se informa de casos a nivel mundial (gracias precisamente a la vacunación masiva). Además, existe una vacuna de la viruela modificada para disminuir sus efectos secundarios que ha sido aprobada también para la viruela del mono, aunque las dosis existentes son insuficientes.

El Centro Europeo para el Control y Prevención de Enfermedades apuntaba precisamente ayer que la vacuna contra la viruela puede considerarse como profilaxis posterior a la exposición de los contactos cercanos con mayor riesgo de padecer una enfermedad grave. “Sin embargo, debe realizarse una cuidadosa evaluación del beneficio/riesgo para el individuo expuesto. Falta información importante sobre el uso de las vacunas contra la viruela actualmente disponibles para los grupos con mayor riesgo de enfermedad grave. Además, los antivirales son opciones potenciales de tratamiento para los casos graves”, puntualizan. Los síntomas para sospechar de que se tiene la viruela del mono son, entre otros, fiebre, cefalea y lesiones cutáneas (vesículas, pústulas, costras).