Suscríbete

Faro de Vigo

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Ciencia

Canarias busca abanderar el sector aeroespacial español

Las islas tienen todas las condiciones necesarias para convertirse en el paraíso de la industria aeronáutica y aeroespacial, un sector que el Gobierno central quiere impulsar a través de los fondos europeos

El sector aeronáutico/aeroespacial: una oportunidad que crea ilusión.

Canarias busca abanderar el sector aeroespacial español. La posibilidad de convertirse en referente en el desarrollo del sector aeronáutico y aeroespacial es una oportunidad que sobrevuela Canarias. Un sector en auge que el Gobierno central busca potenciar tras la aprobación de un PERTE específico vinculado al Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia. Una iniciativa que prevé movilizar 4.500 millones para impulsar proyectos estratégicos que podrán generar más de 14.000 puestos de trabajo en todo el país. El Archipiélago cuenta con todo lo necesario para convertirse en el paraíso de esta industria. Al buen clima, que permite realizar pruebas prácticamente los 365 días del año, se une su variada orografía, la cercanía al mar y al continente africano y la existencia de un ecosistema investigador que ya trabaja en esta materia. Pero hay que moverse rápido. Otras regiones están ya tomando la delantera y Canarias debe postularse, no solo para impulsar el desarrollo de sus propias empresas, sino también para conseguir atraer inversiones del exterior.

El sector aeronáutico y aeroespacial aglutina el desarrollo de plataformas tecnológicas que van desde los glinders o planeadores submarinos, pasando por los SUAS (Small Unmanned Aerial Systems) –pequeños drones de hasta 25 kilos–, los conocidos como drones de carga y los denominados HAPS (High Altitude Pseudo Satellite), dispositivos que pueden ser colocados a más de 20.000 metros de altitud y que sirven como estaciones de observación y telecomunicación. Plataformas que serán cada vez más habituales y que ya se están introduciendo en múltiples actividades, no solo de observación y estudio, sino también en la agricultura, los rodajes, la vigilancia de instalaciones e incluso el transporte de pasajeros. Y Canarias no solo tiene unas condiciones inmejorables para convertirse en un campo de pruebas de los nuevos prototipos, sino que también puede albergar instalaciones para producirlos.

Se trata de una industria que generará hasta 45.000 millones de euros en 2050 y 400.000 empleos en Europa

decoration

"El Archipiélago tiene unas condiciones que son únicas, no hay en Europa un lugar como este para probar robótica aérea". Así lo apunta José Francisco López, catedrático de Tecnología Electrónica de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria (ULPGC). Una oportunidad que el Archipiélago no puede dejar escapar. "No lo digo yo, lo dicen los números", insiste, ya que se trata de una industria que generará hasta 45.000 millones de euros en 2050 y 400.000 empleos en Europa.

Este podría ser uno de los sectores que ayudase a Canarias a contrarrestar la enorme dependencia del turismo que tiene la economía local. "Ningún monocultivo es bueno y creo que debe haber espacios para otros sectores productivos", indica el también investigador del Instituto Universitario de Microelectrónica Aplicada (IUMA). El aeronáutico es uno de los más interesantes ya que tiene un componente tecnológico avanzado, no demanda el uso de demasiado suelo, siempre escaso en territorios insulares, y crearía puesto de trabajo cualificados ayudando a retener al talento canario.

Para ello, López insiste en que no solo es necesario el interés del sector privado sino que es determinante el impulso de las administraciones públicas. El objetivo debería ser una apuesta decidida por el desarrollo del sector aeronáutico y aeroespacial al estilo de lo que Canarias ha hecho ya para atraer rodajes internacionales. Una industria que crece año a año y que solo en 2021 generó 98 millones de euros en el Archipiélago.

Para ello, la región debería invertir para desarrollar una serie de infraestructuras que sirvieran para atraer la mirada del sector hasta las Islas. "Crear las condiciones para que las empresas vengan hasta aquí", subraya López. Entre ellas se encuentra la creación de zonas de validación de plataformas aéreas, o sandboxes, en los que se podrían reconvertir aeródromos ya existentes como el de El Berriel en Gran Canaria o el de Granadilla ubicado en el sur de Tenerife. "Otra opción viable es la construcción de una pista de al menos mil metros que permitiera con una infraestructura mínima alojar a varias empresas con objetivos similares", destaca López, quien también señala que solo a través del proyecto presentado al Gobierno de Canarias para tratar de captar fondos Next Generation se podrían implantar un mínimo de 20 empresas y crear 300 puestos de trabajo.

El Archipiélago no parte de cero en materia aeroespacial. El Iactec (centro tecnológico vinculado al Instituto de Astrofísica de Canarias ) lanzó al espacio en enero de 2021 la cámara infrarroja Drago Canarias lleva años siendo escenario de las pruebas de nuevas herramientas que pueden emplearse en futuras misiones a Marte de la Agencia Espacial Europea.

El sector de los drones también ha despegado y cada vez son más habituales en el cielo del Archipiélago. En apenas siete años el número de operadores ha pasado de solo dos a más de 2.200, según los datos de la Agencia Estatal de Seguridad Aérea (AESA).

La erupción de La Palma demostró al mundo y a la sociedad canaria los usos en los que pueden jugar papeles clave, no solo en la grabación, sino también para la medición de valores científicos. "El sector estaba estigmatizado y el volcán supuso un antes y un después para nosotros", admite Domingo Fernández, presidente de la Asociación Canaria de Operadores y Pilotos de Drones (Ascadron). A diario se autorizaban 40 vuelos "sin que hubiera ningún incidente" y se convirtieron en aparatos esenciales en la actuación contra la emergencia.

En los últimos años también han destacado en Canarias empresas vinculadas a este sector. Este es el caso de Aeroláser System, una compañía isleña que se ha convertido en una pieza esencial en la inspección de los 30.000 kilómetros de líneas eléctricas de España. A través del desarrollo de su propia tecnología utiliza drones o helicópteros para digitalizar todo el sistema para analizar su estado y detectar las posibles anomalías e incidencias que pueden producirse en el entorno.

Tomás Herrera, responsable tecnológico y fundador de Aerolaser, explica que la empresa, que nació en 2008, factura ya algo más de cuatro millones anuales pero en los próximos tres años espera generar entorno a 15 millones de euros y duplicar su personal, después de su integración en la plataforma de Red Eléctrica Española (REE). "Todo esto lo estamos haciendo desde Canarias", explica, un territorio que bajo su punto de vista tiene un enorme potencial para desarrollar este tipo de negocio. "Tenemos una singularidad de recursos increíble", sostiene. No solo por la ubicación "que nos localiza entre tres continentes" sino también po el potencial investigador.

"Hace falta una infraestructura aeronáutica y podemos ser un atractivo no solo para empresas locales sino también para que otras del exterior se instalen en Canarias"

decoration

Por eso, se muestra convencido de que el Archipiélago debería apostar por esta industria. "Hace falta una infraestructura aeronáutica y podemos ser un atractivo no solo para empresas locales sino también para que otras del exterior se instalen en Canarias".

Sin embargo, resalta que la falta de determinación por parte de las administración públicas en esta apuesta está dejando atrás a las Islas. "Fuimos pioneros y tenemos bondades que no tienen otras regiones pero sus administraciones están empujando y no solo tienen buenas palabras", admite.

Han sido varias las empresas que se han mostrado interesadas en instalarse en el Archipiélago. Destinus, que trabaja en el diseño del primer avión hipersónico de Europa, y Lilium, que trabaja en el desarrollo de los conocidos como taxis voladores, quisieron establecerse en las Islas, pero finalmente apostaron por Andalucía.

Singular Air Craft, una compañía catalana creadora del dron civil más grande del mundo, lleva casi dos años esperando para poder comenzar a realizar pruebas de sus prototipos en Canarias. Su fundador, Luis Carillo, asegura que aquí ha encontrado las condiciones perfecta para realizar los ensayos. «Ahora estamos realizando las pruebas de vuelo en Toledo, pero no es el viento, hace demasiado sol o hay hielo, es complicado», explica. Por eso, cree que operar en las Islas le permitiría desarrollar probar sus prototipos, que pueden utilizase en labores contra incendios, para la fumigación o el transporte de carga, durante prácticamente todo el año.

Y no solo quiere venir a Canarias a realizar estas demostraciones, sino también a establecer su centro de investigación y desarrollo. "Nos gustaría crear un polo de tecnología aeroespacial en el que vamos a atraer a una serie de empresas que tienen los mismos problemas que nosotros en Europa", detalla. Algo que asegura sería bueno para todo el tejido productivo de las Islas dado la gran cantidad de proveedores y actividad que generaría, algo que se extrapolaría también a otros sectores.

Casi dos años después de constituirse como sociedad en el Archipiélago y mantener su inversión inicial siguen esperando. «Estamos pendientes de que el Gobierno nos de una respuesta», señala, aunque reconoce que no tardarán mucho más tiempo en tomar la decisión de instalarse en otra región si la opción de Canarias no prospera.

El director de la Agencia Canaria de Investigación, Innovación y Sociedad de la Información (Aciisi), Carlos Navarro, no está de acuerdo con que los tiempos que se manejan en el Archipiélago sean mayores que en otras comunidades. "Estamos potenciando el sector» y aunque «algunos proyectos están más avanzados que otros" insiste en que la apuesta del Gobierno de Canarias es «clara» porque «somos el laboratorio perfecto para desarrollar este tipo de aparatos».

Navarro explica que desde el Ejecutivo regional se trabaja en varias líneas para que el Archipiélago pueda canalizar parte de la inversión incluida en el PERTE específico para el sector. «Esperamos incrementar nuestra participación en las diferentes convocatorias del Ministerio y entrar en el programa aeronáutico estatal», detalla. De hecho, resalta que Canarias ha recibido ya financiación para poner en marcha el proyecto Canarias Stratoport for Haps, que incluye la construcción de una infraestructura para el despegue y aterrizaje de pseudosatélites de gran altitud y drones en Fuerteventura.

Canarias espera también aprovechar una nueva figura que se incluirá en la Ley de Ciencia, Tecnología e Innovación para instalar en las Islas los primeros sandboxes de España. Se trata de crear el maco normativo necesario para facilitar la implantación de las empresas. "Se regula el espacio para poder hacer experimentación de manera ágil al no tener que pedir permisos de manera recurrente», explica. Aunque puntualiza que hay otras cuestiones que no son competencia del Gobierno y que implican a particulares como puede ser el caso de la adquisición de aeródromos privados. «Se está estudiando pero de momento esa posibilidad no es firme", afirma.

Aun así recalca que no se puede poner en duda el compromiso del Gobierno canario con el desarrollo de este sector. "En la aeronáutica hay presente y futuro para Canarias y se está conformando este ecosistema», insiste pero que «hay cuestiones normativas que no podemos saltarnos y que pueden frenar estos o cualquier proyecto".

Canarias incluirá también al sector en la nueva Estrategia de Especialización Inteligente y Sostenible lo que facilitará la llegada de financiación. "No todo irá al ritmo que los promotores pueden pensar adecuado pero podemos dormir tranquilos porque el trabajo se está haciendo". Ahora solo falta esperar para saber si la oportunidad que sobrevuela Canarias logra consolidarse.

Compartir el artículo

stats