Galicia arranca la Semana Santa con una “situación prepandemia”, tras suprimirse las últimas medidas restrictivas que aún estaban en vigor en la comunidad, excepto la obligatoriedad del certificado COVID para las visitas y los acompañantes de personas ingresadas en centros hospitalarios y residencias sociosanitarias, que ha sido prorrogada hasta el 23 de abril tras obtener el aval previo del Tribunal Superior de Xustiza de Galicia (TSXG). Así lo confirmó ayer el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo en la rueda de prensa posterior al Consello de la Xunta. “Volvemos a la situación prepandemia”, manifestó el titular del Gobierno autonómico.

De esta forma, desde la medianoche del viernes al sábado, decayó la última restricción que quedaba vigente, referente a la limitación de comensales en la hostelería, tanto en el interior de los establecimientos como en el exterior. De esta forma, se recupera el cien por cien en los aforos y ya no habrá limitación de comensales por mesa ni distancia obligatoria entre ellas –hasta ahora solo podían juntarse 10 comensales en el interior y 20 en el exterior por mesa–.

Según la orden publicada ayer publicada por la Consellería de Sanidade en el Diario Oficial de Galicia (DOG) del 8 de abril solo queda vigente el certificado COVID –que acredita la vacunación, recuperación o prueba diagnóstica negativa – para poder acceder a hospitales y centros sociosanitarios “atendiendo a la evolución de la situación epidemiológica”.

“En la situación actual, ponderando la incidencia que la exigencia del certificado supone en los derechos fundamentales con la evolución epidemiológica, no se considera necesario implantar de nuevo la eficacia de la exigencia del certificado COVID en otros ámbitos y actividades en los que venía siendo de aplicación, como en los de hostelería y restauración, ocio nocturno, albergues turísticos, actividades de juego, centros o instalaciones deportivas cerradas o en piscinas cubiertas, así como para el acceso a eventos multitudinarios o a aquellos que tengan autorizada la venta de alimentos o bebidas para su consumo durante los mismos”, reza el DOG.

Galicia da así un paso más hacia la normalidad, a las puertas de que el próximo día 20, entre en vigor la nueva normativa estatal sobre el uso de la mascarilla, por la que se eliminará su obligatoriedad en interiores, salvo en hospitales, centros sociosanitarios y transporte público.

Situación epidemiológica: más presión hospitalaria

El informe de la Dirección Xeral de Saúde Pública de 5 de abril de 2022 referido en el DOG refleja que en la actualidad la situación epidemiológica, con la estrategia de vigilancia y control frente al COVID-19 tras la fase aguda de la pandemia vigente desde el 28 de marzo de 2022 centrado en personas vulnerables (de 60 o más años, inmunodeprimidas, embarazadas) o relacionadas con ámbitos vulnerables (centros sanitarios asistenciales, centros sociosanitarios, centros de día, etc.) y las que precisan ingreso hospitalario, a 30 de marzo las tasas de incidencia a 7 y a 14 días en personas de 60 o más años” continúan siendo elevadas, con valores de 349,95 y 846,74 casos por 100.000 habitantes, respectivamente”.

El porcentaje de positividad de las pruebas diagnósticas realizadas en personas de 60 o más años entre el 22 y el 28 de marzo fue del 19,8%, valor que supera el 3% establecido en Galicia como nivel de este indicador de seguimiento, indica Sanidade. Del 26 al 30 de marzo se notificaron un total de 2.147 casos nuevos de COVID en personas de 60 o más años.

Con la pandemia “estabilizada” en sus indicadores de contagio y hospitalarios, el resto de España también encara una Semana Santa lo más parecida a la normalidad que se vivía antes del estallido de la pandemia, aunque la mascarilla seguirá siendo obligatoria en interiores y en exteriores cuando se den determinados situaciones como aglomeraciones o eventos multitudinarios como fija la ley. En España, la manera de monitorizar la pandemia cambió el 1 de abril, en una apuesta decidida de Sanidad y las comunidades de transitar hacia un escenario en el que el COVID-19 se trate como una enfermedad respiratoria aguda más.

La presión hospitalaria en Galicia por el COVID-19 se ha incrementado desde el inicio de la nueva estrategia ante la pandemia, de la que el próximo lunes se cumplen dos semanas, y ya hay 488 pacientes con esta enfermedad ingresados, de los que 20 están en la UCI, una veintena más que el pasado 28 de marzo. En la última jornada se han producido tres ingresos más en UCI por COVID-19 y hay doce pacientes más en planta convencional, hasta llegar a 468. Con respecto a las cifras del lunes, comunicadas el martes, hay una persona menos hospitalizada por esta enfermedad, pero tres más en cuidados intensivos. Asimimso, el Sergas informó ayer de cuatro fallecimientos, correspondientes al miércoles, con la que la cifra asciende a 3.240, doce más que al inicio de la semana. Según los datos del Sergas, en estos momentos en Galicia hay 11.626 personas con infección activa por coronavirus, lo que supone 1.010 menos que el lunes..

La campaña de gripe suma 238 ingresos

Los ingresos de personas con gripe confirmada ascienden en Galicia desde el inicio de la temporada actual a 238, según el tercer informe de “Vigilancia de la gripe en Galicia” publicado por el Sergas. De estos, 26 ingresaron en la semana 13 –que terminó el 3 de abril– lo que supone un descenso del 57% con respecto a la anterior. Solo en cinco casos los enfermos con gripe hospitalizados necesitaron ingreso en la UCI.