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Faro de Vigo

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El Cabildo sigue sin compensar a la capital grancanaria por el impacto del vertedero

El Ayuntamiento paga cada año 7,5 millones por la basura que entra en Salto del Negro

Vertedero del Salto del Negro. / TERESA GARCÍA SANTANA

El Cabildo de Gran Canaria continua sin compensar a la capital grancanaria por el impacto medioambiental que produce el vertedero de Salto del Negro y el conjunto de la actividad del Ecoparque Norte.

Tampoco ha pagado la institución insular al municipio el coste de los terrenos del complejo, cuya titularidad fue cedida a la corporación en 2013.

En aquel momento se habló de que la institución pagaría 6,5 millones de euros por los terrenos y un canon anual de 200.000 euros por el impacto que tiene la instalación en el municipio, pero casi nueve años después, lo único que está claro es que el Ayuntamiento capitalino paga en la actualidad 7,5 millones al año por depositar la basura en el vertedero, una cantidad a la que hay que añadir casi dos millones anuales por los lodos procedentes de la depuradora de Barranco Seco.

La concejala Inmaculada Medina asegura que hay una reunión pendiente con el Cabildo para acordar la cantidad a pagar a la ciudad

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Fuentes de la Concejalía de Servicios Públicos indicaron que la responsable del área Inmaculada Medina "está pendiente" de una reunión con la consejera insular de Medio Ambiente, Inés Jiménez, para "evaluar los distintos informes económicos y de impacto medioambiental para conocer el coste" de la compensación que deberá pagar la institución a la ciudad.

"Aún es pronto. Hay que sentarse y hablarlo", añadieron las fuentes. En cualquiera de los casos, desde Servicios Públicos sostienen que el Cabildo "tiene que pagar porque está utilizando unas instalaciones que están en suelo municipal». En la reunión pendiente entre el Ayuntamiento y el Cabildo a la que se refiere Medina se "acordarán las cantidades que hay que pagar y se firmará el convenio entre ambas instituciones". Las fuentes no aclararon nada más en torno a las razones del retraso del acuerdo.

Este periódico intentó hablar en varias ocasiones, sin éxito, con el director general de Medio Ambiente del Cabildo, Manuel Amador, para saber las razones por las que la institución insular no ha compensado todavía al municipio.

Amador aseguró en marzo de 2016 que el "convenio ya estaba listo para la firma" y sólo quedaba pendiente la evaluación de los servicios jurídicos y de la incorporación de "algunos matices" por parte del Ayuntamiento. También afirmaba el responsable político que el convenio que anunció el Partido Popular (PP) en 2013 "nunca llegó a firmarse", durante el mandato de Juan José Cardona.

Supuestas negociaciones

Las supuestas negociaciones retomadas en 2016 no debieron llegar a buen puerto porque la compensación a la ciudad aún sigue pendiente.

El acuerdo para la trasmisión de la titularidad de los terrenos (176.887 metros cuadrados) por parte del Ayuntamiento al Cabildo se firmó el 24 de abril de 2013. Según anunciaron los responsables municipales de aquella época, el convenio recogía la creación de una comisión de trabajo en el que se determinaría en el plazo de tres meses el procedimiento para la transmisión de los terrenos, así como la bonificación ambiental que percibiría el consistorio, en el que se tendría en cuenta el volumen total de toneladas vertidas en el complejo por los municipios. Se estableció que se produciría una revisión cada cinco años.

Este convenio de cesión no resolvió lo más importante, es decir, cuánto pagaría el Cabildo por el suelo del vertedero y por el canon acordado. A principios de 2015, año electoral, el PP anunció un acuerdo entre ambas instituciones, por el que el Cabildo ofrecía a la ciudad 6,5 millones para pagar unos terrenos, por los que el consistorio había llegado a pedir hasta 18 millones. En aquel entonces Inmaculada Medina, entonces concejala socialista en la oposición acusó a Cardona de "malvender" la parcela del vertedero, al aceptar un precio muy inferior al reclamado inicialmente.

En las siguientes elecciones ganó el socialista Augusto Hidalgo, pero el resarcimiento económico al municipio aún sigue pendiente. Nada se ha avanzado desde entonces, pese a que ambas partes dieron por hecho, o al menos eso aseguraron a los medios de comunicación, que las cantidades acordadas por los populares eran asumidas por sus sucesores. El consistorio encargó un estudio y se planteó volver a cobrar a los ciudadanos la tasa de la basura, un tributo que se eliminó en los años 80 y del que no se ha vuelto a oír hablar nada más.

El director insular de Medio Ambiente, Manuel Amador, que hace años habló de pagar 6,4 millones por el suelo, no aclara por qué no se ha alcanzado un acuerdo con la capital

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En diciembre de 2016, el entonces coordinador general de Economía y Hacienda, Conrado Domínguez, dio a entender que la deuda del Cabildo con la ciudad se había saldado practicamente en aquella época, porque el Ayuntamiento no pagó la tasa durante los primeros años de su entrada en vigor, una deuda que cifró entonces en algo más de siete millones.

Sin embargo, la concejala Inmaculada Medina aseguró en el pleno extraordinario del pasado 19 de noviembre que estaba "negociando" con el Cabildo un acuerdo.

"Estamos negociando con Medio Ambiente", aseguró, "para poder llegar a un acuerdo sobre la venta de ese suelo del ecoparque o para tener esa compensación económica de 300.000 euros todos los años, para» resarcir "a la ciudad por lo que soporta por el impacto del vertedero". Preguntada este mes por este periódico, un portavoz asegura que está pendiente de una reunión con el Cabildo.

El Ayuntamiento se enfrenta además al pago de otros dos millones anuales por depositar los lodos procedentes de la depuradora de Barranco Seco en Salto del Negro. Hasta 2020, asumía esta obligación la empresa pública del agua Emalsa, pero recurrió a los tribunales y estos le dieron la razón, al considerar que es el consistorio el que tiene que hacer frente a dicho tributo. De hecho, en el pleno de noviembre pasado se aprobó una modificación de crédito para pagar a Emalsa seis millones por el pago de la tasa desde diciembre de 2017 a noviembre de 2020.

El otro problema no resuelto por el municipio es el reciclaje. El Ayuntamiento paga más de 52 euros por cada tonelada de basura que entra en el vertedero. Cuanto más se recicle, menos basura procedente del contenedor gris llegará al vertedero y, por tanto, menos tendrá que pagar por la tasa de basura. En 2018, la capital produjo un total de 146. 410 toneladas de residuos sólidos, de los cuales sólo se recicló el 10,36%, muy por debajo del 50% que exige la Comisión Europea. Eso significa que un total de 131.249 toneladas de basura terminaron enterrados en el vertedero.

La peste continúa en La Laja

Despiece


La peste procedente del vertedero de Salto del Negro continúa siendo un problema en la capital grancanaria, más en concreto para los ciudadanos del Cono Sur y los que tienen que atravesar el túnel de La Laja, cuyo tránsito se vuelve, en muchas ocasiones insoportable debido a la presencia de fuertes olores nauseabundos.

El pasado viernes, por ejemplo, la peste procedente de Salto del Negro se expandía por toda la zona de la Cuesta de Ramón y la circunvalación, lo que indica que el Cabildo aún no ha resuelto el grave problema por los olores.

En 2016, el director general de Medio Ambiente del Cabildo de Gran Canaria, Manuel Amador, aseguró que en "unas semanas" se acabaría con los malos olores en el túnel de La Laja, cuando se concluyera la descalificación del vertedero intermedio. Desde entonces han pasado más de cinco años

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