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Faro de Vigo

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El Sergas prevé que 60 MIR alivien carga de trabajo en Primaria desde febrero

Ofrece a graduados en Medicina un contrato de dos meses para tramitar las bajas laborales por coronavirus | El teléfono COVID se ha reforzado: 130 operadores en exclusiva para la pandemia

Usuarios del centro de salud de Rosalía de Castro, en Vigo, a punto de entrar. | // ALBA VILLAR

Ochenta y seis médicos jubilados recientemente se han empezado a incorporar a centros de salud gallegos para ayudar a los facultativos de Atención Primaria a hacer frente a la explosión de casos de COVID de la ómicron (62.693 casos ayer) en Galicia. Como la gran mayoría de los casos, con la ayuda de las vacunas, no son graves, son pacientes tratados en los ambulatorios, donde los sanitarios trabajan a destajo, alargando jornadas y ya no pueden más. Por ello, el Sergas sigue buscando fórmulas para reducir la carga laboral de su personal. Así prevé incorporar en febrero a 60 médicos sin título de especialista para “ayudar de forma excepcional” a los médicos “en la gestión” de las bajas temporales. Mañana se publica en el Diario Oficial de Galicia el proceso para que estos graduados se puedan apuntar en una lista. La idea es hacerles un contrato de dos meses y desde el Sergas confían que se apunten los que hagan el examen MIR el próximo 29 de enero.

A los médicos jubilados, que también ayudan con las llamadas de seguimiento a los casos sintomáticos de coronavirus y las primeras llamadas a los pacientes recién diagnosticados con COVID, se les ha ofrecido un contrato de tres meses. La evolución de la pandemia decidirá si se amplían los contratos de estos dos colectivos, explican desde el departamento que dirige Julio García Comesaña.

La situación es especialmente delicada en el área sanitaria de Vigo, donde sus responsables aconsejaron a 14 centros de salud atender solo urgencias y casos COVID en la semana que termina. Mañana se decidirá si se mantiene este recorte. En todo caso, en estos centros hubo facultativos que apostaron por atender a todos los pacientes, ampliando su jornada laboral.

La Consellería de Sanidade también ha aprobado un nuevo protocolo por el que cualquier ciudadano puede hacerse un test de diagnóstico en casa y si da positivo en COVID, llamar a un número de teléfono (881540045) para declarar su caso o cubrir un formulario en la web del Sergas, sin necesidad de tener que llamar al centro de salud. El médico de familia recibirá la información, y se pondrá en contacto con el enfermo, si así lo exigen sus síntomas y si hay que tramitar la baja laboral. El Sergas ha reforzado los operadores que atienden este teléfono COVID y ahora son 130 personas atendiendo exclusivamente las llamadas relacionadas con el coronavirus. Es otra medida pensada para quitar carga de trabajo a la plantilla de los centros de salud. De hecho, ante la escalada de casos de coronavirus, y se prevé que sigan al alza al menos una semana más, los médicos, a los contagiados asintomáticos o leves, ya no les llaman todos los días para hacer seguimiento. Solo hay dos llamadas, la primera y la última a los siete días de la cuarentena, para decretar el alta. Tampoco se hace ya una nueva prueba para comprobar que no hay infección. Solo se realiza a los profesionales que trabajan en centros sanitarios y sociosanitarios.

En todo caso, estas y otras medidas son parches al problema estructural que sufre desde hace años Atención Primaria. Y son temporales para aliviar los efectos de la sexta ola de coronavirus. El Sergas agradece el trabajo “extraordinario” de su personal y culpa al Ministerio de no poner de su parte para dar solución a la crisis permanente de Primaria.

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