San Xulián es el patrón de A Illa, una celebración sagrada para el pequeño municipio arousano cada 7 de enero. Este año no pudo celebrarse por causa del coronavirus y el próximo 7 de enero está en el aire, por lo que el día de ayer fue un adelanto de la fiesta. El 91.179 ha permitido que se adelante la celebración al repartirse entre familias enteras gracias a unos niños que perseguían la ilusión de un viaje.

Una de las familias agraciadas con el cuarto premio. Iñaki Abella

Faltaron las corbatas y los vestidos de noche que acostumbran a utilizarse en San Xulián, pero ni siquiera esa fiesta es capaz de superar la euforia en la que se sumieron la mayor parte de los vecinos. La jornada de ayer será difícil de olvidar, por sus emociones y por todo lo que rodea a un premio de estas características.

La mujer que compró la primera papeleta con la joven que se la vendió. Iñaki Abella

En A Illa no se recuerda otra situación así desde el 22 de diciembre de 1998, cuando un segundo premio dejaba otra lluvia de millones en el pequeño municipio a través del antiguo Bar A Chabola. De hecho, varios de aquellos afortunados lo volvieron a ser en el día de ayer, rememorando unas sensaciones que tenían prácticamente olvidadas.

Las emociones estaban a flor de piel en la travesía do Cruceiro. Iñaki Abella

Un grupo de los 41 jóvenes que vendió las participaciones. | // I. ABELLA

Cris Allo trata de controlar las lágrimas a las puertas del despacho de lotería. Iñaki Abella

Una joven aplaude tras enterarse del premio. Iñaki Abella

Una mujer muestra las nueve papeletas que compró a los jóvenes de A Illa. Iñaki Abella