No pudo ser el Gordo –tampoco el segundo ni el tercer premio, que pasaron de largo hacia otros territorios–, pero Galicia no quedó finalmente al margen del reparto de millones en el Sorteo Extraordinario de Lotería de Navidad, que, desde el Teatro Real de Madrid, volvieron a protagonizar los niños de San Ildefonso como heraldos de la suerte que desde hace décadas marca el inicio de la Navidad en España. La comunidad arañó un buen pellizco, más de 25 millones de euros que llegaron de la mano de los dos cuartos premios del sorteo y cuatro de los ocho quintos, que agraciaron a las cuatro provincias, aunque de forma desigual.

La provincia de Pontevedra acumuló el grueso de las ganancias (casi un 95%), en gran parte gracias al número 91179, sobre el que recayó un cuarto premio (200.000 euros al billete) y del que la Administración Número 1 de A Illa de Arousa vendió 786 décimos, que repartieron en participaciones los alumnos del instituto de la localidad –que recurrieron a su venta para recaudar fondos para su viaje de fin de curso–. En total , los propietarios de las papeletas premiadas, en su gran mayoría vecinos de la isla, percibirán 15,72 millones de euros.

La suerte descorcha en A Illa 16 millones de la Lotería de Navidad Adolfo Gago

La explosión de júbilo cogió a los propietarios de la administración isleña con el champán ya descorchado. Celebraban el otro cuarto premio, al número 42833 –extensamente repartido por la geografía gallega–, del que vendieron una serie completa, agraciada con 200.000 euros más.

A pocos kilómetros, ya en el interior de la provincia, las burbujas de espumoso también regaron las calles de Caldas de Reis, donde 380 décimos del 91179, despachados por la Administración de Lotería número 1, dejaron 7,6 millones de euros. El propietario de este despacho, Miguel Martínez, fue además quien cedió al lotero de A Illa las series que acabarían “hermanando” en la suerte a ambos concellos. Parte de los décimos premiados en Caldas, en concreto 25 de ellos, fueron repartidos entre sus clientes por el bar La Bodeguilla.

Simón Espinosa

Décimos sueltos del 91179 se vendieron también en A Coruña, Vigo y Porriño

El premio de mayor cuantía no fue, sin embargo, el más repartido. El otro cuarto premio, al 42833, vendido en quince administraciones gallegas, fue el único que alcanzó a las cuatro provincias. La ciudad de A Coruña, donde se vendió una serie y un décimo, fue la más beneficiada, con 220.000 euros en premios. Le siguieron Vigo, A Illa, Malpica de Bergantiños, Santiago, Lugo y Lourenzá, con 200.000; Bueu, con 40.000 euros; Gondomar, Tui, Porriño, Meis, Riós, Ferrol y Roupar, con 20.000 euros.

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Así regó de fortuna y felicidad la Lotería de Navidad en Galicia FDV

A estos cuartos premios, hay que añadir los quintos distribuidos, un total de cuatro, de los números 26711, con una serie en Baiona (60.000 euros); el 92052, el más tempranero –salió antes de las 09.30 horas– y que recayó en A Coruña, con una serie vendida en una administración de la avenida de Oza y un décimo en otra de O Porriño (en total 66.000 euros); el 24.198, con 120.000 euros en Laxe; y el último, el 89109, con cuatro décimos vendidos: dos en Carballo, uno en Santiago y otro en O Porriño.

El premio más tardío, el quinto que recayó en el 89109, puso la guinda a una mañana mágica en El X de la Suerte, un estanco porriñés que ayer atrajo cuatro de los 13 premios principales del sorteo, que dejaron en Porriño un total de 52.000 euros. Andrés Martínez y su hijo Benjamín, propietarios de la administración, vivieron una auténtica montaña rusa de emociones desde primera hora –vendieron boletos del premio más madrugador– hasta casi el final del sorteo, con el último de los grandes premios en salir del bombo, en torno a las 13.30 horas.

Por provincias, Pontevedra, que jugaba ayer algo más de 58,5 millones de euros, fue la provincia más beneficiada por la fortuna, al recuperar gracias a los premios principales del sorteo un total de 23.952.000 euros (casi un 95% del total de ganancias en Galicia). A Coruña, donde se invirtieron en décimos más de 81 millones, solo logró 858.000 euros (el 3,39% de las ganancias totales). Lugo, que jugaba casi 27,5 millones, obtuvo 420.000 euros y Ourense, donde se gastaron casi 15,6 millones, se tuvo que conformar con los 20.000 euros que dejó en Riós un décimo de uno de los cuartos premios.

Aunque el primer premio esquivó Galicia, según pudo saber ayer la redacción de FARO en Pontevedra, varios trabajadores de las oficinas de supermercados Froiz en la ciudad del Teucro llevaban algún décimo del 86148, agraciado con el Gordo.

Por lo demás, incontables pedreas, reintegros y aproximaciones ayudarán a completar la radiografía en euros de una jornada en la que el gasto medio por gallego se estimó en 67,76 euros, de acuerdo con los datos aportados por la Sociedad Estatal de Loterías y Apuestas del Estado (Selae).

Con algunos euros menos en los bolsillos, a los no agraciados les queda la ilusión compartida durante las últimas semanas con familiares y allegados, los planes ahora aplazados con la esperanza de que el próximo año sea el suyo, que entonces –ojalá ya sin mascarilla ni distancia social– sean ellos los protagonistas de la fiesta, los que descorchen el champán. A los no premiados les queda la salud –a la que siempre se apela en estos casos– y, también, la entrañable tarea de mantener una tradición singular que, desde hace décadas, riega de millones las navidades de cientos de españoles.