Además de la lluvia de millones que dejaron los jóvenes del IES de A Illa, en la comarca de O Salnés también hubo quien se citó con la suerte en el día de ayer. Lo hizo en un lugar que suele repartir siempre algún premio durante estas fechas, el bar Casa Samuel de Vilanoviña, en el municipio de Meis. En el establecimiento se vendió un décimo de 42.833, que acabaría siendo agraciado con 20.000 euros, que se suman a los 200.000 que también dejó en A Illa.

Desde el establecimiento se felicitaban ayer por volver a repartir un premio coincidiendo con la Lotería de Navidad, algo que vienen haciendo prácticamente todos los años. De hecho, el pasado año también se vendió en el despacho de lotería que tienen un quinto premio y, hace ya algún tiempo, se llegó a vender un segundo.

Inés Torres, una de las trabajadoras del establecimiento reconocía ayer que “nunca hemos dado un primero, pero estamos convencidos de que algún día, ese logro llegará porque estamos en ese camino”. La joven reconocía la alegría de “haber dado un premio, aunque solo fuese un décimo, siempre es algo que nos llena de satisfacción”.

Los primeros curiosos se acercan hasta A Illa. | // IÑAKI ABELLA

El resto de la comarca de O Salnés, mientras, se dedica a lamerse las heridas, comprobando todos los números para ver si hay alguna pedrea o, al menos, un reintegro que alegre un poco más la Navidad. Al igual que en A Illa, muchos otros escolares se financian sus viajes de fin de curso vendiendo Lotería de Navidad. Eso fue lo que hicieron los niños de sexto curso del CEIP Rosalía de Castro de O Grove que, a través de la ANPA Os Conchases, vendieron un número que acabaría reportando a su poseedor cinco euros por cada euro apostado.

Al igual que en A Illa también se vendió por papeletas. En el barrio vilagarciano de A Torre, la asociación de vecinos recibirá 100 euros por cada uno de sus décimos, mientras que en el número jugado por los trabajadores municipales y por el equipo de fútbol Arosa hay un reintegro.

Tras Navidad queda pendiente la celebración de la Lotería de Reyes, una cita para la que muchos colectivos y establecimientos tienen ya reservado sus números de la suerte. Todos ellos con la ilusión de poder rascar algo más y que la suerte no sea esquiva.