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Faro de Vigo

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¿Es Galicia inmune a la “fatiga vacunal”?

La repetición de los pinchazos apenas ha socavado la alta adherencia de los gallegos a la vacunación

Animadores y sanitarios en el inicio de la vacunación pediátrica anti-COVID en Ourense

La fidelidad de la población gallega a la vacunación contra el COVID sigue sorprendiendo gratamente a propios y extraños. Pese a la repetición de los pinchazos por las dosis de recuerdo, alrededor del 90 por ciento de los gallegos ha seguido acudiendo a la cita con la jeringuilla. El porcentaje es similar para la vacunación pediátrica iniciada esta semana.

La transparencia es crucial para mantener la confianza, afirman los expertos

La caída en la adherencia que temían las autoridades sanitarias no se ha producido, al menos de momento, de modo que Galicia sigue liderando el proceso con 29 puntos por encima de la media española. ¿Somos los gallegos inmunes a la “fatiga vacunal” que acusan otros territorios? ¿Qué estamos haciendo bien?

“Es un motivo de satisfacción, pero no podemos caer en la autocomplacencia”

Federico Martinón - Pediatra y experto en vacunas

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“Podría contestar diciendo que los gallegos somos muy listos, sería una respuesta fácil y no muy científica”, responde con retranca a FARO Federico Martinón, jefe de Pediatría del Hospital de Santiago.

Federico Martinón-Torres en el Complejo Hospitalario Universitario de Santiago (CHUS). XOÁN ÁLVAREZ

Este experto en vacunas del Sergas y la OMS reconoce el liderazgo de Galicia en la vacunación como “un motivo de satisfacción”, pero advierte que “no podemos caer en la autocomplacencia”, y que para evitarlo “se trabaja día a día, porque cuesta mucho estar entre los primeros de España y de Europa en coberturas de vacunación y muy poco perder ese estatus”.

Martinón-Torres recuerda que Galicia y España siempre han tenido coberturas vacunales muy elevadas, pero que las diferencias “son más perceptibles con la vacunación COVID, porque la población es diferente a la tradicional de la vacunación infantil”. Para continuar en esta buena línea, aunque tengamos que pasar por el vacunódromo más de una vez al año, el experto recomienda “que las autoridades y los científicos no dejen de dar información justificada, transparente y adecuada de las medidas que se van tomando. No somos impermeables a lo que pasa en nuestro entorno y tampoco lo somos a las dudas sobre las vacunas ni a las corrientes antivacunas, aunque hasta la fecha nos ha ido bien”.

“La gente está cansada de medidas ineficaces y necesita creer que esto acaba con un pinchazo”

María Gallego - Psicóloga Sanitaria

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En la importancia de la transparencia incide también la psicóloga sanitaria María Gallego Blanco, quien resalta que en Galicia “la planificación de vacunas es fantástica” y que “la población es obediente”. “Mucha gente confía en Feijóo, desconozco si fuera así si hubiera un Gobierno diferente”, opina, y alude a un posible componente “entre cultural y político” que podría explicar por qué gallegos y portugueses somos los campeones europeos de la vacunación contra el COVID. “El gallego es desconfiado hasta que confía, y una vez que confía va a muerte con ello: le dicen que se vacune y se vacuna”, expone la psicóloga.

Sin embargo, esta especialista se muestra muy crítica con la tendencia de ciertas autoridades de “presentar solo narrativas de buenas noticias, sin que los ciudadanos comprendan e interioricen realmente lo que sucede”. La psicóloga gallega se refiere a la afirmación de que un vacunado no transmite la enfermedad o que es casi imposible que se contagie, cuando la ciencia demuestra que no es así. Esta mala información, subraya, “ha configurado la idea en un sector muy amplio de la población de que las vacunas son única solución, rápida y efectiva, a la pandemia”.

Mensaje equivocado

Como recuerda en una entrevista con “El Periódico de España” el presidente de la Sociedad Española de Inmunología, el doctor Marcos López Hoyos, lo que inducen las actuales vacunas contra el COVID, que no son esterilizantes, es “una respuesta inmunitaria que va a evitar la enfermedad, pero no la infección y los contagios, y eso es muy importante que la gente lo sepa. Las vacunas no eliminan el virus, es un mensaje equivocado”, subraya el inmunólogo.

Gallego, por su parte, critica el relato que “ha fraguado la idea en la gente de que en ciertos entornos no entran personas contagiosas [en alusión al pasaporte COVID] y de que los vacunados que son contacto estrecho de positivos pueden hacer vida normal”.

La psicóloga avisa que la población está cansada de los mensajes que se han demostrado falsos: que el COVID era “una gripe”, que las mascarillas no eran necesarias o, algunas (las que mejor protegen de la primera vía de transmisión del virus, los aerosoles), las FFP2-3/KN95, eran “egoístas”; que la pandemia iba a terminar en un breve lapso de tiempo; que no iba a haber reinfecciones; que los colegios eran lugares totalmente seguros... “Esto es ciencia en directo, de acuerdo, pero este tipo de narrativa, alejada de la ciencia, socava la confianza en las vacunas e impide a las personas tomar decisiones informadas en salud”, afirma.

La psicóloga sanitaria dice que le “saltó la alarma” cuando la gran mayoría de los ciudadanos que tenían la primera dosis de AstraZeneca se negaron a ponerse la segunda dosis de Pfizer y siguieron optando por AstraZeneca, en contra de las directrices del Gobierno: “La gente no se fiaba de la recomendación desde las instituciones”, recuerda.

En definitiva, Gallego considera que es esperable que se produzca cierta “fatiga vacunal”, pero no como un fenómeno en sí mismo, sino “como una respuesta psicológica de hartazgo a una situación más compleja (...) La gente está cansada de medidas ineficaces y necesita creer que con un pinchazo (o dos, o tres...) esto se acaba”.

África González-Fernández, catedrática de Inmunología (CINBIO Universidad de Vigo), cree también que “es lógico que se produzca esta fatiga vacunal, ya que no estamos acostumbrados a tener que vacunarnos varias veces en tan poco espacio de tiempo”.

“No estamos acostumbrados a vacunarnos varias veces en tan poco tiempo”

África González - Catedrática de inmunología de la UVigo

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¿Cuántos pinchazos más?

¿Se prolongará el proceso más allá de estas terceras dosis, ya aprobadas en España para los mayores de 40 años? Israel va a estudiar el efecto de un nuevo booster que sumaría una cuarta inyección. “Habrá que ir viendo las evidencias, pero por ahora es pronto para pensar en una cuarta dosis –precisa África González–. El sistema inmunitario puede también adaptarse y mejorar a nuevas variantes, ya que nuestros anticuerpos pueden también mutar y mejorar para reconocer a virus semejantes”, indica.

África González, catedrática de inmunología de la UVigo ALBA VILLAR

La autora libro divulgativo “Inmuno Power: Conoce y fortalece tus defensas” explica que “una vez que hemos visto el virus completo (infección) o parte de él (vacunación), nuestro sistema inmunitario puede mejorar y seguir reconociéndolo y actuando frente a él”.

La experta matiza que no necesariamente ómicron obligará a repetir los pinchazos: “No hay evidencias científicas actualmente que indiquen que va a ser necesaria una dosis de refuerzo de la vacuna, ni tampoco que vayan a reducir la efectividad de forma muy importante frente a la variante ómicron”.

Por el contrario, señala que dosis muy reiteradas pueden inducir un efecto denominado “tolerancia”: “Es lo que se pretende con las vacunas de la alergia y está motivado por la activación de células reguladoras. Por tanto, no siempre el exceso y la repetición es necesaria, ni obtiene el efecto deseado”.

Para la que ha sido presidenta de la Sociedad Española de Inmunología, está demostrado que las terceras dosis pueden mejorar mucho las respuestas en mayores de 65 años por la inmunosenescencia; también aquellas que estén en tratamiento inmunosupresor, con síndrome de Down... Sin embargo, subraya que “por ahora no está demostrado que la tercera administración sea necesaria para la población general, ya que las vacunas con dos administraciones siguen siendo protectoras en la mayoría de los casos para evitar enfermedad grave y muertes”.

África González espera que la vacuna esterilizante desarrollada por los doctores Isabel Sola y Luis Enjuanes, que considera “expertos mundiales en coronavirus”, “llegue pronto y ayude a disminuir de forma importante los contagios”. Junto a las vacunas, apunta que “debemos seguir con medidas de protección: vigilancia de niveles de dióxido de carbono en interiores, mascarilla, ventilación, filtración de aire...”. Recuerda también que se están desarrollando fármacos antivirales y que ya se han aprobado anticuerpos monoclonales que están ayudando a salvar muchas vidas. “Debemos emplear todo lo posible para ayudar a paliar esta pandemia”, concluye la inmunóloga.

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