“Las nuevas generaciones tendrán más amigos robots que amigos humanos e incluso con el avance en la inteligencia artificial nos costará diferenciar cuándo estamos actuando con uno u otro. Será un cambio radical en el futuro que deberíamos anticipar y resolver a nivel educativo en el presente para preparar a nuestros hijos para el futuro que les tocará vivir. Hay que actuar rápido y hacer que no desaparezcan ciertos valores porque la hiperconectividad amenaza con aislarnos y hacernos más individualistas”. Así lo afirmó el experto en tecnología 4.0, ingeniero, directivo y divulgador Fran Yáñez en una conferencia coloquio del Club FARO en la que, presentado y entrevistado por el profesor de Ingeniería Industrial de la Universidad de Vigo Nacho Armesto, presentó su libro “Mundo 4.0” (Marcombo).

Con el objetivo de dar pistas al lector y al público asistente para aprovechar las oportunidades -en lugar de generar estrés ante lo desconocido- que nos depara un futuro marcado por un cambio disruptivo imparable de la mano de la cuarta revolución industrial y del desarrollo de tecnologías como la inteligencia artificial, el 5G, la realidad virtual y la realidad aumentada, Yáñez fue comentado cómo afectará esa transformación a diferentes ámbitos de nuestra vida.

“No necesitaremos buscar algo en internet porque viviremos permanentemente conectados; internet estará integrado en todas las cosas que nos rodean y formará parte de nuestra vida, de forma constante, silenciosa y omnipresente, gracias a la tecnología 5G”, afirmó

En el ámbito del ocio, Yáñez destacó que la fusión de la realidad aumentada y la virtual hará que vivamos dos vidas al mismo tiempo, en dos mundos totalmente diferentes: el físico y el denominado metaverso. “Tendremos nuestro propio avatar y estaremos tan preocupados por nuestra imagen real como por la digital, lo que hará surgir un negocio que aún no existe -Zara ha lanzado una línea de ropa para avatares-; iremos de viaje a cualquier del planeta descubriendo datos de los que nos rodea, gracias a unas gafas de realidad aumentada, y visitaremos lugares que hoy no existen y que van a ser creados”.

En el plano educativo, que lamentablemente no está cambiando al mismo ritmo” que lo que exigen las nuevas tecnologías, Yáñez, defendió el fin del aprendizaje basado en la memorización en pro de enseñar a “navegar en la información infinita” que nos rodea, fomentando la capacidad para discernir lo serio de las fake news y fomentando una formación basada en el espíritu crítico, el análisis y la cooperación. “El profesional destacado será aquel que sea capaz de aprender rápidamente en ambientes nuevos o desconocidos”, habrá que estudiar toda la vida y no sólo aprobar un examen para obtener un título, vaticinó.

A nivel físico, Yáñez dibujó aulas sin libros ni bolígrafos, con pupitres digitales y entornos Cloud accesibles desde casa. “Se utilizará la realidad aumentada y virtual para la enseñanza, por medio de la cual las imágenes cobrarán vida, y los alumnos podrán disfrutar de un aprendizaje totalmente inmersivo e interactivo”.

El sector de la salud tampoco se librará de esos cambios disruptivos. A las experiencias de telemedicina que permitirán por ejemplo, a un cirujano operar desde su casa empleando robots, se le añadirán otros avances como la monitorización de pacientes conectados con los médicos, lo que evitarán visitas a centros sanitarios. “El gran avance vendrá de la mano de la neurotecnología, seremos capaces de comunicar los cerebros humanos con ordenadores, y viceversa, creando una extensión de la mente humana para hacernos más inteligentes, mejorar nuestra memoria y aumentar nuestras capacidades”, comentó, al tiempo que indicó que estos hechos abrirán un enorme reto a nivel ético, legal y social, y surgirá un intenso debate. Nos preguntaremos si seguiremos siendo libres o si seguiremos siendo humanos, según expresó.

“La tecnología puede y debe frenar el cambio climático; el reto es dominar la fusión nuclear”

Ante la disyuntiva de si se debe frenar el ritmo de avances tecnológicos porque la robotización destruye puestos de trabajo, Yáñez desechó esa postura por “desacertada” y propuso dos alternativas que tendrán que llevar a cabo los gobiernos: la renta universal para que nadie esté fuera del sistema y la reducción de la jornada laboral que permitirá al estado destinar a otras opciones los recursos económicos que destina al desempleo a otro

En cuanto al cambio climático y las necesidades energéticas, el experto consideró que “la tecnología puede y debe ayudar” a resolver ambos problemas. Frenar la obsolescencia programada, que además supondría la reducción de residuos electrónicos, apostar por el ecodiseño y potenciar las renovables son parte de la solución, si bien destacó que el verdadero reto es dominar la fusión nuclear, “la idea más prometedora para la humanidad según el profesor Stephen Hawking”. En este proceso, que sucede de forma natural en nuestro Sol, los átomos de hidrogeno, sometidos a una altísima temperatura y presión, se unen y forman helio, liberando una enorme cantidad de calor y luz. Actualmente hay en construcción un gran reactor de prueba en el sur de Francia, pero la enorme dificultad de este proyecto, denominado ITER, hace que esta tecnología no pueda ser alcanzable a corto plazo, por lo menos hasta el año 2050, indicó.